Emisiones de CO2 de la minería suben 48% en 5 años, pese a menor producción de cobre

Según informe de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco). Experta de Cochilco afirma que en países cuyos sistemas eléctricos se basan en energía nuclear e hidroeléctrica, las emisiones son sustancialmente menores.;El Mercurio, 22 de julio 2009.


Más emisiones de CO2 y no mucho más cobre. Así evolucionó la industria minera chilena entre 2004 y 2008, quinquenio en el que la extracción del metal cayó 2%, mientras las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) se incrementaron en 48%.

Las cifras las proporciona la ingeniera química Sara Pimentel, del departamento de estudios de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), que publicó el estudio "Consumo de energía y emisiones de gases de efecto invernadero de la minería del cobre chileno 2008".

El informe es sólo aplicable a la realidad chilena, que en los últimos 5 años, entre otras cosas por la drástica reducción de la disponibilidad de gas natural argentino, basó la producción de electricidad en combustibles fósiles. "Si se compara la emisión de gases de efecto invernadero con las de otro país cuya matriz energética sea hidroeléctrica como Canadá, o nuclear… bueno, (en esos casos hay) cero emisión".

El tema es de preocupación del Gobierno, y es por ello que actualmente está realizando estudios para tener una decisión país sobre el desarrollo de la energía nuclear. Expertos han pedido desarrollar también el potencial hidroeléctrico del país, a través de iniciativas como HidroAysén.

El documento de Cochilco tiene datos de 39 faenas productoras de cobre, el 99% de la producción del país, y fue entregado al Ministerio de Energía.

"Cochilco se lo envía para que al tomar las decisiones de política energética se incluya la emisión de gases de efecto invernadero, no sólo el tema de costos o el tema ambiental de impacto local, sino que el tema del impacto global", afirma la experta.

Producir hoy en Chile cada tonelada de cobre fino implica arrojar a la atmósfera 3,8 toneladas de gases de efecto invernadero. En 2003 era mucho menos, y el escenario comenzó a cambiar con los cortes de gas natural y el urgente cambio hacia el diésel y el carbón para producir energía.

A esto se suma que los minerales fueron perdiendo su ley: hubo que invertir más energía para extraer, procesar y transportar una misma cantidad de cobre.

Así, entre 2006 y 2008 se aumentó en 8% el consumo de energía necesario para extraer la misma tonelada de mineral.

En cuanto a las emisiones, la faena minera misma genera sólo el 24% de los GEI que son consecuencia de la minería. El 76% es emisión indirecta, que deriva de la producción de energía que se necesita para extraer el cobre: unas 12,9 millones de toneladas de CO2 .

En el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING) hay más emisiones por cada unidad de cobre, porque la matriz de generación de este sistema -desde donde se abastecen de suministro eléctrico las principales faenas- es casi 100% termoeléctrica, quemando carbón, petróleo y fuel oil.

El Sistema Interconectado Central (SIC), en cambio, que depende en un 53% de la hidrogeneración, produce casi un tercio menos de gases contaminantes que el SING.

El impacto de la minería en las emisiones de CO2 no depende tanto de las empresas mineras, dice Sara Pimentel, sino de la política energética del país y la matriz que tenga cada sistema eléctrico. Debido a la fuente energética que usa, la obtención de una unidad de concentrado por procesos conectados al SING emite el doble de gases de efecto invernadero que uno conseguido en procesos que se abastecen en el SIC.

EN INTERNET: Comisión Chilena del Cobre, www.cochilco.cl

PESO: La producción de cobre sería responsable del 24% del total de emisión de gases invernadero del país: 17 millones de toneladas. Por cada tonelada de cobre fino producido, emitimos 3,19 toneladas de CO2.

 

Comments are closed.