Mainstream en la mira: salmonera noruega busca despedir a trabajadoras embarazadas

Trasnacional Cermaq demandó a grupo de trabajadoras de la planta de salmones que se ubica en Quemchi, solicitando a los Tribunales el desafuero maternal de las operarias.Prensa OLACH, 09 de julio de 2009.


Lo que podría transformarse en uno de los momentos más felices para una mujer se ha convertido en un calvario para un grupo de trabajadoras de la empresa salmonera Mainstream Chile S.A, pues la filial de la firma que se ubica en Quemchi durante el último tiempo ha presentado una serie de demandas laborales en contra de trabajadoras embarazadas. La idea es quitarles el fuero maternal a las operarias.

La acción legal ha sido ejercida con frecuencia en nuestro país por parte de la trasnacional escandinava, destacando otros casos en comunas como Calbuco, ocasión en la que la empresa fue multada con cerca de 10 millones de pesos por expulsar de las faenas a una trabajadora embarazada.

Lamentablemente las trabajadoras chilotas tampoco están ajenas a esta problemática, ya que la salmonera busca desvincular a cerca de seis operarias de la planta emplazada en la localidad de Puerto Fernández, comuna de Quemchi.

En este sentido, de acuerdo a lo relatado por el abogado de la Corporación de Asistencia Judicial, Javier Aguirre, quien representa a cuatro trabajadoras de Mainstream, nunca había visto en el tiempo que él lleva litigando una demanda por desafuero maternal interpuesta por la empresa que carezca de fundamento. “Lo que ocurre es que se trata de trabajadoras contratadas a plazo, el plazo se cumplió, pero en el intertanto comunicaron su embarazo a la empresa la que aún así pretende despedirlas”, esgrimió Aguirre.

No obstante el abogado Aguirre aclaró que “lo que hacen las empresas es ceñirse estrictamente a la ley, pues cuando hay un trabajador que goza de fuero, la ley autoriza al empleador para solicitar al Tribunal, no que lo desafuere, sino que el Tribunal autoriza a despedir al trabajador que goza de fuero porque se ha dado una de las causales que establece la ley. Sin embargo, hay casos en que los contratos originalmente a plazo se han transformado en indefinidos, y en este caso ya no es posible pedir el desafuero salvo que exista otra causa legal”.

Asimismo, el jurista explicó que en el caso de estas trabajadoras la gran mayoría de ellas fue contratada a plazo, “por lo tanto se cumple con todos los requisitos legales para dejaran de pertenecer a la empresa, pero ellas días antes que venciera el plazo comunicaron a la empresa que estaban embarazadas, entonces no lo quedo más alternativa a la empresa que solicitar al Tribunal desvincular a las trabajadoras, pero insisto hay contratos indefinidos”.

Para Alejandro Salinas, director del Observatorio Laboral y Ambiental de Chiloé, OLACH, la actitud de empresas solicitando el desafuero de las mujeres embarazadas ha aumentado a raíz de la crisis del sector, que hace que las gerencias busquen reducir costos operacionales a como dé lugar. Pero advierte que “ésta es una muestra del deterioro generalizado del respeto a derechos legales o adquiridos por los sindicatos en los años anteriores en la industria salmonera”.

Separación provisional

Pero en esta situación la empresa pidió igualmente al Tribunal que los autorice a separar provisionalmente de sus funciones a las trabajadoras, algo que igual se detalla en la ley, y que en este caso fue acogido por el Juzgado de Letras de Ancud que determinó eso sí que las operarias tuviesen derecho a remuneración. “Eso a mi parece una resolución errada de parte del Tribunal pues se ha pronunciado sobre algo que no se le ha pedido”, acotó Aguirre, quien puntualizó que la resolución debió simplemente negar la separación provisional y siempre con derecho a remuneración.

“Esto que está haciendo la empresa puede tener un cuestionamiento ético producto de la situación de desempleo que se vive en el país, específicamente en la décima región con la crisis salmonera, pero las empresas lo que están haciendo es hacer uso de un derecho que les confiere la ley”, especificó Aguirre.

Hoy en día los procesos judiciales se encuentran en etapa de prueba antes de emitir un fallo final, algo que presumiblemente podría fluctuar entre 45 días a ocho meses para dictar una sentencia laboral de primera instancia, es decir aún éstas mujeres podrían continuar con esta angustia, todo debido a la tozudez de parte de esta gigante noruega.

Meses de incertidumbre

La joven Cecilia Levicoy (30) lleva meses esperando esta tramitación. El 8 de abril de este año Mainstream interpuso en el Juzgado de Letras de Ancud una demanda en su contra por desafuero laboral.

En la calidez de su hogar en Ancud nos recibió para relatarnos su situación y contar por menores de la demanda laboral que pesa en su contra.

A la fecha, Cecilia, quien ya tiene seis meses de embarazo relató que debe levantarse todos los días cerca de las cinco y media de la madrugada para a las 06:20 tomar el bus que la lleva rumbo a Quemchi, comenzando su jornada laboral a las ocho de la mañana, la cual se extiende hasta las cinco y media de la tarde, llegando una hora después a su casa en Ancud.

“Lo que más me preocupa es quedarme sin trabajo porque estoy embarazada y tengo una hija que mantener. Tengo que pagar arriendo y algunas deudas que tengo”, contó la joven madre, quien detalló además que “para una mujer embarazada no es fácil quedarse sin empleo de un día para otro y con tantas necesidades que hay hoy en día”.

Contratos a plazos fijos pero consecutivos

Cecilia igual recordó que tiempo atrás estuvo nueve meses trabajando en Mainstream, después estuvo un tiempo fuera por término de temporada retornando nuevamente en febrero de este año, ocasión en la que firmó un contrato a plazo fijo que partió el 02 de febrero y terminó el 28 de febrero. Después se celebró otro contrato que expiraba el 31 de marzo de 2009. En esa oportunidad el documento incluyó un anexo de contrato que estipulaba que: “con fecha anterior al término de contrato de trabajo, la trabajadora informó al empleador que se encontraba embarazada y por tanto con fuero laboral.

Empero, la empresa presentó una demanda civil en contra de Cecilia a fin de que los Tribunales de Justicia autoricen al empleador a poner término a su contrato de trabajo. En consecuencia y solo bajo dicho respecto, la trabajadora seguirá prestando servicios para el empleador atendida la obligación legal que asiste de mantenerla en sus labores.

“Yo firme el documento porque me dijeron que a todas las chicas que ingresaron a trabajar embarazada se lo hacían firmar, pero en mi caso cuando yo ingresé a trabajar no sabía que estaba embarazada”, sentenció.

Ya han pasado tres meses desde que se presentó la demanda y Cecilia aún sigue trabajando, expectante también a lo que acontezca.

“Hay un juego psicológico con nosotras”

“No he tenido mayores inconvenientes en estos meses, voy a trabajar tranquila no me molestan”, cuenta la trabajadora, quien dijo que ha hablado con otras mujeres que están pasando por la misma situación, viviendo en la incertidumbre de no saber hasta cuándo tendrán trabajo.

Cecilia está consciente que la empresa está en su derecho de presentar la demanda, al igual como sabe que esta tramitación puede durar meses, “a lo mejor el fuero ya puede haber terminado cuando el juicio termine”, expresa.

“Es injusto que a una le hagan esto cuando está embarazada porque pareciera ser que están jugando psicológicamente con nosotras, y no todas tienen la misma fuerza, algunas están más pendientes pensando que pueden quedar sin trabajo y muchas a lo mejor son el sustento de su familia, por eso el llamado que le haría a la empresa es a pensar que detrás de una hay familia, y en el caso mío estoy sola”, advirtió.

¿Qué es el fuero maternal?
El artículo 201 del Código del Trabajo señala que durante el período de embarazo y hasta un año después de expirado el descanso de maternidad la trabajadora goza de fuero maternal, que es una protección que otorga la ley en favor de ciertos trabajadores que por su especial condición requieren de inamovilidad laboral. También se da este caso con los directores sindicales, los trabajadores que negocian colectivamente, etc.

La protección antes señalada, se encuentra expresamente establecida en el artículo 174 del Código del Trabajo que dispone que en el caso de los trabajadores sujetos a fuero laboral, el empleador no podrá poner término al contrato sino con autorización previa del Juez Competente.

De lo anterior, se desprende que el fuero no consiste en una inamovilidad absoluta del trabajador respecto de su trabajo, sino más bien relativa, en cuanto se le impone al empleador la obligación de que al querer despedir a esta especial clase de trabajadores, ello sólo sea posible si se ha solicitado previamente la autorización al juez competente para concretarlo y existe una causa legal.
Cabe hacer presente que dicha autorización sólo procede respecto de algunas de las causales del término del vínculo laboral, como por ejemplo vencimiento del plazo convenido; conclusión del trabajo o servicio que le dio origen; alguna de las causales de caducidad establecidas en el artículo 160 del Código del Trabajo.

Una trabajadora investida de esta prerrogativa sólo podrá ser despedida previa autorización judicial de un juez competente, la que sólo podrá darse, si así lo estima el juez, por haber vencido un contrato de plazo fijo, por haberse terminado el trabajo sujeto a un contrato por obra o faena, o por habérsele aplicado alguna de las causales del artículo 160 del Código del Trabajo, imputables a la trabajadora. En este caso la demanda deberá ser entablada en el respectivo Juzgado del Trabajo con anterioridad al vencimiento del plazo del contrato de trabajo.

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