Chile se aclimata

A tres meses de la cumbre de Copenhague, el país se prepara para dejar su huella. El Diario Financiero, 25 de septiembre 2009.


Advertencia: la lectura de este reportaje propaga el cambio climático. Porque cada chileno emite en promedio 3,9 toneladas métricas de CO2 al año, según estimaciones per cápita con cifras a 2004 de Naciones Unidas. Economías emergentes como Brasil e India, y pares como Colombia y Perú, emiten menos que nosotros. Pero somos pocos y Chile genera 0,2% de las emisiones de CO2 mundiales.

Mover hasta un dedo deja su huella de carbono, y ni hablar de las exportaciones de frutas y vinos, o de financiar una inversión que no sea verde.

Una realidad que el Protocolo de Kioto buscó regular. Pero como todas las cosas, tiene fecha de vencimiento. En diciembre de 2012 expira este acuerdo que nació en 1997 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC en inglés). El protocolo rigió la emisión de seis gases nocivos para el medio ambiente, hoy conocidos como gases invernadero, a lo que se suscribieron 37 países industrializados más toda la comunidad europea. Pero no tuvo la adhesión de Estados Unidos, país que secunda a China en la emisión global de gases invernadero.

Ahora los ojos –verdes- están puestos en Copenhague. La capital danesa será sede entre el 7 al 18 de diciembre del último gran intento por negociar el próximo régimen regulatorio que evite una catástrofe climática a partir de 2013.

Pero a tres meses de esta cumbre, la ruta está contaminada por trabas económicas y políticas entre países desarrollados y emergentes. El Foro de Líderes del Cambio Climático de la ONU en Nueva York esta semana buscó desbloquear parte de las negociaciones, pero sus resultados no fueron más que brotes  Porque a tres meses de Copenhague, urge que pronto haya luz verde.

La huella nacional

Chile participa en el debate internacional del cambio climático como país No Anexo 1 (la otra categoría es Anexo 1, a la que pertenecen los países desarrollados) de Kioto, ya que no genera un impacto relevante en la reducción de emisiones mundiales.

Pero está inserto en un contexto global que lo obliga a tener una posición, explica Waldemar Coutts, coordinador de medio ambiente de la Cancillería, y quien está a acargo de supervisar la postura de nuestro país ante las diversas instancias de este combate medioambiental bajo el paraguas Naciones Unidas.

Una de ellas es el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC en inglés), en el que Chile ha participado activamente con mediciones de lo que el cambio climático está causando en el país, con expertos trabajando en algunas de las tantas investigaciones que realiza el panel, y entregando apoyo logístico cuando se le requiere. Es también activo en el Programa de Medio Ambiente de la ONU.

¿Pero cuál será la postura de Chile en Copenhague? Waldemar Coutts explica que nuestro país tendrá un rol "facilitador". Esto implica que debe ayudar a despejar el camino a esta cumbre, en parte porque es una de las naciones más vulnerables ambientalmente ante el cambio climático (cumple con siete de las nueve características indicadas por la UNFCCC). 

Si Copenhague es un éxito y se convierte en ese mix de instrumentos financieros y políticas regulatorias que fijarán los límites de mitigación y adaptación de emisiones hacia 2050, Chile también deberá aclimatarse. Las medidas que de la capital danesa surjan podrían significar modificaciones permanentes en la matriz energética y hasta en la forma cómo Chile produce y exporta, lo que obviamente implicará un costo económico importante.

Adoptando un sello verde

Independiente del costo y que por su condición de país emergente Chile debe suscribir a pie juntillas toda la normativa que pueda surgir de Copenhague, hay un hecho cierto: la amenaza del "proteccionismo climático".

En otras palabras, además del calentamiento global, también debemos "temerle" a nuestros pares desarrollados. Porque si Chile quiere ser competitivo a nivel mundial, tiene que tener clara cuál es la huella de carbono de sus productos exportados a naciones Anexo 1.  Y esto incluye la estela de CO2 que deje su transporte.

Según Rodrigo Valenzuela, jefe de Proyectos de Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL) de la consultora de energía y cambio climático Deuman, Chile corre el riesgo de que sus productos sean difíciles de exportar por las huellas que generan.  "En el mundo ya se está regulando las emisiones de los productos que se exportan, y Chile debe incorporar esta variable. Rivales como Nueva Zelanda y Australia ya lo hacen".

Para ello el Ministerio de Agricultura prepara una medición de huella de CO2 por producto silvoagropecuario exportado. Hace cinco meses licitó  el proyecto a Deuman junto con el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, lo que debería estar a fines de este año.

En este sentido, el sector privado tiene claro que las barreras arancelarias pueden subir si Chile no se vuelve más competitivo con una huella de carbono clara y baja. Así lo estiman en el recién estrenado Centro de Líderes Empresariales para el Cambio Climático, filial en Chile del CLG Corporate Leaders Group (CLG), donde participan las principales firmas del mundo. En Chile ya están activos Viña Emiliana, Masisa, Metrogas, Celulosa Arauco y Essbio. La meta es que las 20 compañías más representativas del empresariado nacional se reúnan bajo el paraguas CLG para fijar políticas de mitigación y adaptación para sus propias operaciones, y luego extenderlas a la industria completa.

Además, si Copenhague fija metas concretas, esto también tendría un impacto en los márgenes de comercialización y en la cadena de producción del resto de la economía.

La tarea se hace más pesada si a esto se suma que los bancos en Chile ya están mirando con"ojos verdes" los diversos proyectos de inversión en el país que requieren líneas de crédito, pidiendo conocer el nivel de huella de carbono e impacto climático a la hora de evaluar el riesgo del proyecto.  Esto, como parte de su preparación para adherirse como rubro a los Principios de Ecuador, un símil de Kyoto de directrices voluntarias firmada por la banca mundial en 2003 para mitigar por su parte el avance del cambio climático. Actualmente sólo Corpbanca forma parte de las más de 60 instituciones financieras que han firmado el tratado.

Corte eléctrico

La energía es la que más CO2 emite en Chile, seguida por la agricultura y los procesos industriales.  Dentro del Plan de Acción Nacional de Cambio Climático 2008-2012 de CONAMA, hoja de ruta que busca establecer un conocimiento claro sobre el cambio climático en Chile para guiar la toma de decisiones futuras, una de las líneas de acción es evaluar a 2010 la vulnerabilidad hidrológica del sector eléctrico y sus efectos en la seguridad energética de Chile, mediante el desarrollo de escenarios futuros de generación hidroeléctrica.Cuál de estos escenarios futuros será el correcto, dependerá en parte de lo que se decida en Copenhague.

Por mientras, Chile prepara el segundo comunicado nacional que CONAMA entregará a la ONU a fines de este año, que reportará el grado de avance de todas las iniciativas que fijó en su plan de acción contra el cambio climático…antes de Copenhague.

 

 

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