Río Mapocho deja de recibir descargas sanitarias en zona urbana de Santiago

En lo que es calificado como un hito histórico, por primera vez el cauce de la capital no tiene aguas servidas en su curso urbano. Desde el 31 de enero, Aguas Andinas está operando el ducto Mapocho Urbano Limpio que lleva las aguas a La Farfana. La Tercera, 21 de marzo 2010.


Ya puede sentirse el aire más limpio en algunos puntos de la ribera del río Mapocho, que tradicionalmente eran reconocidos por sus malos olores. El proyecto Mapocho Urbano Limpio, que pretende sanear las aguas del cauce santiaguino, inició hace pocas semanas el proceso de prueba del ducto construido para trasladar las descargas sanitarias que antes llegaban al río en la zona urbana.

El proyecto de la empresa Aguas Andinas -que invirtió US$ 113 millones- aumenta la cobertura del tratamiento de aguas servidas en la Región Metropolitana, de 73% a 81%. Así, pretende limpiar en su totalidad las aguas del Mapocho río abajo, beneficiando a 14 comunas, entre ellas, Las Condes, Providencia, Recoleta, Independencia, Renca, Maipú y Pudahuel. Esto, a través de un colector de 28,5 kilómetros que corre paralelo al Mapocho y que comenzó a operar en período de prueba.

Según informó a fines de febrero la Superintendencia de Servicios Sanitarios, el 31 de enero pasado se terminó de cerrar el último de los 21 puntos de descarga que tenía el río desde el sector oriente hasta el sector poniente. Estas son conducidas por un tubo paralelo al río, que llega a las plantas de El Trebal y La Farfana.

Esto significa que 4.500 litros por segundo de aguas servidas ya no son descargadas al río. Todo un hito, considerando que desde la época de la fundación de Santiago el Mapocho comenzó a ser contaminado con la construcción de acequias de desagüe. La contaminación con aguas negras se intensificó a principios del siglo XX con la construcción del alcantarillado, que evacuaba en su cauce. El aumento sostenido de la población mantuvo al río con altos grados de contaminación por más de un siglo.

Durante los últimos días de la pasada administración, el comienzo de esta etapa de prueba fue monitoreado por el ex ministro de Obras Públicas, Sergio Bitar.

En el inicio de la marcha blanca en febrero, de los 4,5 m3/seg que se están descargando por el nuevo ducto, casi la mitad es tratada en la planta de La Farfana y a mediados de año se esperaba llegar casi 3 m3/seg. No obstante, el terremoto del 27 de febrero pasado, aunque no causó daños en la estructura, frenó el tratamiento de las aguas servidas en las plantas. El proceso comenzó de nuevo y se está tratando sólo una parte. El resto se continúa descargando sin tratar, pero en un tramo rural, río abajo. Según fuentes ligadas al proyecto, en las próximas semanas se espera aumentar la cantidad de aguas tratadas.

Para la inauguración de esta primera etapa sólo faltan obras menores, como la habilitación de un ducto en el extremo oriente del Mapocho, a la altura de la rotonda Pérez Zujovic.

En cuanto al alza en las tarifas de las cuentas del agua para agregar el coste del tratamiento, la Superintencia de Servicios Sanitarios ya habría autorizado un alza de $ 5 por metro cúbico, lo que equivaldría a un 2% en las cuentas.  
 
El futuro del cauce capitalino

Uno de los proyectos más debativos sobre cómo proyectar el río capitalino fue el Mapocho Navegable, presentado por la Fundación Futuro hace más de 10 años. Con el nuevo escenario, se reabre la opción de utilizar el cauce.

Para el arquitecto de la UC Pablo Allard, los beneficios del saneamiento de aguas son significativos desde el punto de vista ambiental, "reduciendo los malos olores y focos de contaminación". En cuanto a la imagen urbana del río, el experto dice que "si bien la turbiedad de sus aguas no cambiará mucho, por su carácter de torrente, se apreciará un cambio cualitativo en su entorno. Esto trae beneficios ambientales, de salud y urbanos que permiten pensar en una rehabilidatación de las riberas y el cauce como nuevos espacios urbanos, accesibles y seguros".

Respecto a la viabilidad de un Mapocho navegable, Allard dice que la medida "ayuda al proyecto de la Fundación Futuro, pero su viabilidad se resolverá en la medida en que las obras sean social y económicamente rentables. Se podría intervenir progresivamente, pensando en un proyecto de Mapocho urbano que parta por la consolidación de sus parques de borde, la construcción de una ciclovía continua para todo Santiago y, progresivamente, ir permitiendo el uso del lecho como espacio público".

La iniciativa estará en la Expo Shangai

La sala 5 del pabellón chileno de la Expo Shangai albergará una muestra de este proyecto durante un mes y medio. La arquitecta y curadora de la sala, Jeannette Plaut, dice que para "un país como Chile, en vías de desarrollo, es notable haber logrado tener más del 95% de sus aguas urbanas saneadas". Destaca el trabajo público privado que permitió un proyecto de "tan alta rentabilidad social" y subraya que es un ejemplo para las ciudades donde el tema es incipiente, dado que el agua es un desafío del siglo XXI.

21 descargas de aguas servidas tenía el río Mapocho en su tramo urbano. Ahora llegan a un ducto.


 

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