Tsunami destruyó y dañó botes a un tercio de pescadores artesanales en Región del Biobío

Impacto de la catástrofe en el sustento de los hombres de mar. Diez son las caletas que recibieron el impacto del maremoto. Sólo en Talcahuano, 28 embarcaciones mayores y 400 menores están dañadas. Esperan apoyo del Estado.;El Mercurio, 09 de marzo 2010.
Lea noticia relacionada:PDI halla cianuro entre escombros de estación científica de la U. de Concepción en Dichato.


Diez caletas pesqueras artesanales de la Región del Biobío fueron fuertemente afectadas por el tsunami posterior al terremoto, lo que arroja una cifra preliminar de 5 mil hombres de mar damnificados, un tercio del total que se desempeña en esta región, según un catastro preliminar.

El presidente de la Federación de Pescadores Artesanales de esta zona, Hugo Arancibia, precisa que sólo en Talcahuano unas 28 embarcaciones mayores (de hasta 18 metros de eslora) y 400 embarcaciones menores (de hasta 12 metros de eslora) están dañadas. De estas últimas, una cincuentena está destruida.

Las caletas afectadas son Coliumo, Dichato, Tumbes, Candelaria, Morro, Rocuant, Isla Mocha, Isla Santa María, Llico, Tubul. Y parte de Lebu, también.

"De acuerdo a lo que hemos visitado y visto, los lugares más afectados son Dichato y Llico, que prácticamente desaparecieron", dice Arancibia.

Los pescadores no sólo perdieron sus embarcaciones, sino también materiales de trabajo, como equipos de buceo, motores y redes de pesca.

El dirigente gremial cuenta que evalúan proponer a las futuras autoridades regionales dos opciones: créditos blandos para la compra o renovación de naves y materiales de trabajo, y otra, como complemento, que los $2 mil millones del Fondo al Fomento a la Pesca sean destinados en forma íntegra a las regiones del Maule y Biobío.

En Coliumo, caleta pesquera frente a Dichato, las pérdidas son totales. "Somos una caleta mixta, desde el pescador a bote a remo, hasta aquel que se embarca en una lancha de 18 metros para captura de sardinas y anchovetas, entonces el daño que se produjo es completo, porque perdimos casas, embarcaciones, redes. Hoy nos miramos las caras unos con otros sin tener nada que hacer", cuenta Juan Carlos Garrido, presidente del Sindicato de Pescadores de Coliumo.

Allí, dice, son 250 los pescadores damnificados, muchos de los cuales se encuentran viviendo en albergues y campamentos instalados en los cerros.

Los botes y embarcaciones, en el caso de Dichato y Coliumo, terminaron sobre las casas, incrustados en postes del tendido eléctrico, incluso en un bosque unos 2 km tierra adentro.

Ese fin de semana del sismo empezaba la temporada de captura de anchovetas y sardinas, que dura hasta julio. "Hoy debíamos haber andado trabajando en las sardinas, pero aquí lo perdimos todo. Las pesqueras volaron. No sabemos qué vamos a hacer; yo creo que el Estado tendrá que ayudarnos a reconstruir nuestra actividad", dice Damián Gómez (28), quien trabaja en una lancha de 18 metros en Coliumo.

"Es como si hubiera ocurrido un bombardeo"

El subsecretario de Investigaciones, Ricardo Navarrete, designado por la Presidenta Michelle Bachelet como delegado gubernamental en Juan Fernández para enfrentar las consecuencias del maremoto, ayer se manifestó conmovido por los daños que constató tras recorrer el poblado de Juan Bautista.

"Uno ha recibido información durante toda la semana de gente que estuvo aquí desde el primer minuto; he visto imágenes por la televisión, pero recorrer el lugar, ver el desastre, es algo indescriptible. Es como si el pueblo hubiese sido exterminado, como si hubiera ocurrido un bombardeo a gran escala", expresó.

Navarrete indicó que su viaje al territorio insular tuvo por objeto conocer las necesidades de los isleños, para luego informar a La Moneda sobre dónde deben estar las prioridades. Planteó que "todo lo que se puede hacer, se está haciendo. Hay personal de la Armada y de Investigaciones. Los mismos pobladores están trabajando intensamente para limpiar el lugar y con prontitud iniciar la reconstrucción".

El subsecretario señaló que tanto el gobierno que está dejando el poder como el que viene ayudarán a reactivar la isla, a sus instituciones públicas y al turismo. "Todo lo que aquí había se va a reponer. Los desastres son también una oportunidad. Todas las cosas que vengan serán mejores, con mayor seguridad y modernidad", indicó.

 

Comments are closed.