Los criterios de sustentabilidad e innovación que debieran delinear la reconstrucción

Expertos dan ideas para reorganizar las ciudades y pequeños poblados devastados. El Diario Financiero, 05 de abril 2010.
Lea noticias relacionadas:
Residuos sólidos debieran llegar a vertederos controlados y el reciclaje ser una actividad básica.
Biogás y paneles solares son las opciones para cubrir los servicios básicos.


Durante el último mes se ha repetido que el terremoto es una oportunidad para rehacer mejor las ciudades y pueblos afectados, para innovar no sólo en las normas y planes reguladores, sino en las políticas públicas de vivienda, salud, educación, construcción, energía y medio ambiente, beneficiando de paso al resto del país.

Así, la reconstrucción debería planearse con una visión que, además de asegurar la durabilidad, el buen desempeño estructural y sísmico de la edificación, integre el medio ambiente urbano, armonizando parámetros como la geografía, clima, arquitectura, consumo de energía e interacción económico-social de las ciudades para que sean realmente sustentables, plantean en el Instituto de Investigaciones y Ensayos de Materiales (Idiem) de la U. de Chile. Y lo ratifican Jahir Rodríguez y Rogelio Pineda, académicos de la U. Autónoma de Manizales (Colombia) que la semana pasada divulgaron, en diversos seminarios universitarios, la experiencia de la reconstrucción de Armenia, localidad colombiana devastada por un terremoto en 1999.

Rodríguez y Pineda afirman que es clave enfocar la reconstrucción como una tarea conjunta del gobierno, privados y ONG; un proceso en el que las organizaciones locales (como los municipios), y la propia ciudadanía tienen un papel crucial puesto que nadie conoce mejor que estos el tejido social, económico y productivo de su ciudad. Idea que conduce inevitablemente a descentralizar la planificación, toma de decisiones y asignación de recursos, algo que desde hace años se plantea como una necesidad para Chile.

Además, sostienen, hay que partir por una idea básica: la reconstrucción puede tardar años y, por tanto, resolver la emergencia implica que todo lo que se construya hoy, "provisoriamente", debe "aguantar" un lapso importante de tiempo hasta que se decida su emplazamiento definitivo. Porque en paralelo, dicen, urge hacer un estudio acabado (microzonal) de los suelos para establecer riesgos sísmicos y de tsunamis y luego cambiar planes reguladores y de construcción en función de zonas más riesgosas (donde no se debiera edificar), medias (con planes de mitigación o prevención) y seguras. Recién ahí, previa planificación integral, levantar las ciudades definitivas.

"Es obligación de Chile crear las bases para la descentralización, empoderar a las comunidades, modificar las leyes en función de la tragedia. Pensar no sólo en una planificación urbana sino también rural. El status quo no puede permanecer por siempre", dice Rodríguez.


 

Comments are closed.