Coyhaique, Temuco y Rancagua registran índices de contaminación de alerta ambiental

Ciudades del sur sufren por polución y no hay planes de mitigación vigentes. El uso intensivo de leña es el factor común. En Coyhaique se ha llegado a peaks de 6,4 veces sobre la norma de calidad de aire por PM10.;El Mercurio, 16 de mayo 2010.
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A las 22 horas del 9 de mayo, Coyhaique registró un peak de 962 ug/m3 de material particulado grueso (PM10), lo que es 6,4 veces más que la norma máxima anual permitida de 150 ug/m3, un reflejo de la grave polución ambiental que presenta esta comuna ahogada por la combustión de leña domiciliaria.

Según las autoridades locales, la capital de Aysén es la ciudad más contaminada del país. En 2007, la norma anual fue superada en 31 días, en 2008 en 48, en 2009 en 31 y este año ya se ha sobrepasado durante 8 días.

La intendenta de Aysén, Pilar Cuevas, afirmó que apuran el tranco para enviar a la Conama, antes de un mes, la solicitud de declarar a la ciudad como zona saturada por PM10.

El nivel mínimo de 201 ug/m3 con el que se decreta alerta ambiental en Santiago ha sido superado en 10 días, en lo que va del año en tres ciudades del sur: Coyhaique (4), Temuco-Padre Las Casas (5) y Rancagua (1).

La mayor conurbación de la Región de La Araucanía fue declarada zona saturada en 2005 por material particulado grueso (PM10), pero aún los habitantes no han visto los efectos de esta medida. El plan de descontaminación, que promete bajar en un 31% la polución ambiental, se aprobó el año pasado, pero es letra muerta, pues aún espera el visto bueno de Contraloría.

En la práctica, las escasas medidas de mitigación que se han adoptado -como prohibir la venta de leña con más de un 20% de humedad- no han incidido en superar la mala calidad del aire. El año pasado la norma anual máxima permitida (150 ug/m3) fue superada en 37 días, y este año ya van 8 episodios de ese tipo.

Una situación similar vive el valle del Cachapoal, en la Región de O’Higgins, que si bien fue declarado zona saturada el 27 de marzo de 2009, aún no cuenta con un plan de descontaminación. Sólo en Rancagua se sobrepasó el máximo 12 veces durante el 2009, y este año ya van dos episodios. La leña es responsable del 64% de la contaminación en esta zona.

En las comunas de Chillán, Chillán Viejo y Los Ángeles, la Corema solicitó su declaratoria como zonas saturadas en septiembre pasado, petición que aún está en trámite en la Conama. Este año la norma se ha superado una vez en Chillán, mientras que en Los Ángeles está pendiente el cálculo, pero se estima que también se registra un episodio, pues tiene un comportamiento similar a Chillán.

El invierno recién está partiendo y si la época es más fría, como se prevé, se sobrepasarán las siete veces que se disparó en 2009 en ambas ciudades, explica Bolívar Ruiz, director regional de la Conama.

En Osorno, donde al año se consumen 300 mil m3 de leña, ni siquiera se ha pedido la declaración de zona saturada. La contaminación se ha medido por tres años, pero sólo tiene una de las tres estaciones de monitoreo exigidas, pese a que en 2009 hubo 38 días de superaciones de la norma y este año ya van dos.

"Aquí tiene que haber voluntad de las autoridades para avanzar, porque no podemos esperar otros tres años para que se inviertan los recursos necesarios", critica el concejal y médico Alejandro Baeza.

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El negocio de la leña

Costumbre arraigada, facilidad de acceder al combustible y poca conciencia sobre los efectos contaminantes de la combustión de leña húmeda están detrás del intensivo uso de este medio de calefacción en la zona sur del país.

En Temuco y Padre Las Casas la leña representa el 92% de la polución ambiental del aire de estas dos ciudades, donde al año se consumen 580 mil m3 del combustible, un negocio que en la zona mueve $12 mil 800 millones anuales.

En Osorno, el consumo llega a los 300 mil m3 anuales, con un promedio de 30 m3 por familia al año. La industria registra ventas estimadas en $3.600 millones cada temporada e implica la llegada a la ciudad de 15 mil camiones durante el invierno desde las zonas rurales.

En Chillán y Los Ángeles, donde viven 389 mil habitantes, el 60% de los hogares usa la leña como fuente de calefacción, y su combustión representa el 90% de la polución atmosférica.

Informes de la Comisión de Energía estiman que los gastos en salud asociados a la combustión de leña y las emisiones de PM10 se sitúan en torno a los US$ 364 millones al año.

La declaración de zona saturada por PM10 implica o implicará para todas las ciudades del sur ahogadas por el humo de la madera la implementación de un plan de descontaminación.

Siguiendo el ejemplo de Temuco, se fomentará el consumo de leña seca certificada con menor humedad, se mejorará la aislación de las viviendas y se elevará el estándar de las estufas y cocinas a leña, para que sean menos contaminantes.

 


 

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