Descubren gran cantidad de petróleo en fondo marino en zona de derrame

Un grupo de científicos del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Marina descubrió enormes manchas de petróleo a 1.500 metros de profundidad, que contendrían buena parte del crudo derramado. Por ello, el desastre sería mucho mayor de lo que se creía.; La Tercera, 17 de mayo 2010.


Desde que hace casi un mes comenzó el derrame petrolero en el Golfo de México -a causa de la explosión de la plataforma Deepwater Horizon, de la empresa British Petroleum (BP), el pasado 20 de abril-, la cantidad de crudo vertido en el océano ha sido objeto de disputa. Mientras el gobierno de EE.UU., a partir de imágenes satelitales, ha dicho que unos cinco mil barriles de petróleo se derraman en el mar cada día, distintos expertos hablan de cifras mucho mayores.

Una explicación de la discrepancia podría estar en el descubrimiento revelado ayer por los diarios The Washington Post y The New York Times, y que fue hecho por un grupo de científicos del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Marina de EEUU y de varias universidades, a bordo de una nave de estudios en las aguas del golfo: existen enormes lenguas de petróleo bajo el agua -incluso una de 16 kilómetros de largo, casi cinco de ancho y 100 metros de grosor-, que hasta ahora no se habían visto satelitalmente porque están cerca del fondo marino, a unos 1.500 metros de profundidad.

"Hay un asombroso nivel de petróleo en aguas profundas, en relación al que se ve en la superficie", dijo Samantha Joye, investigadora de la Universidad de Georgia. Según ella, "hay una gran cantidad de crudo en múltiples capas" entre la superficie y el fondo. Esto, explicó, ha hecho que cerca de esas manchas el nivel de oxígeno haya bajado un 30% desde que empezó el derrame, lo que en el mediano plazo será una amenaza para la fauna.

La negativa de BP de permitir que se hagan mediciones del flujo de petróleo en el lugar del accidente ha dificultado conocer con más detalle la magnitud del derrame.

Los científicos creen que la razón por la que el petróleo no ha subido a la superficie es que está funcionando el polémico método de los "dispersores" químicos, que hacen que el crudo se divida en millones de gotas sobre un área extensa, en vez de juntarse en grandes masas compactas.

Sin embargo, BP logró que la Agencia de Protección Ambiental le permitiera seguir usando el mecanismo, pese a los reparos de las autoridades locales de Louisiana -el estado más afectado por el derrame-, que señalan que nunca se ha probado el efecto de los dispersores a estas profundidades. "Básicamente, estamos usando uno de los ecosistemas más ricos del mundo como laboratorio", dijo el jefe del Departamento de Salud del estado, Alan Levine.

Lo anterior explicaría por qué todavía no son evidentes en la zona los efectos ambientales de un desastre como éste. "No sabemos dónde está yendo el petróleo que no está llegando a la superficie", señaló el oceanógrafo James Cowan Jr. a la Universidad de Louisiana.

Contención del derrame

La incógnita sobre el nivel real de la contaminación se sumó ayer al hecho de que BP logró, en su tercer intento, contener lo peor del derrame. Lo hizo, parcialmente, al lograr insertar, mediante robots submarinos, un tubo en la cañería rota, el cual estaría recogiendo un 75% del petróleo que escapa de la abertura y llevándolo a un tanquero en la superficie.

Ahora, la empresa petrolera podrá dedicarse a buscar una solución más permanente al escape de crudo y al impacto que tendrá en la zona, como también a contener una segunda fuga -más pequeña- en la misma zona.
 
5 mil barriles diarios de petróleo estima el gobierno que se vierten en el golfo.


 

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