“El RETC puede aportar datos claves para nuevas políticas públicas y regulaciones ambientales”

Álvaro Sapag, Director Ejecutivo de CONAMA Nacional, explica en detalle el objetivo, la implementación y los aportes del Registro de Emisión y Transferencia de Contaminantes (RETC). Herramienta ambiental que busca identificar un número importante de sustancias vinculadas a la actividad económicas que pueden tener eventuales impactos en el medio ambiente, la salud y en otras actividades económicas.


– ¿Qué es el RETC y cual es su finalidad?
El RETC es una herramienta que pretende dar información, tanto a la autoridad como a la sociedad civil, respecto de las emisiones o transferencias de distintos compuestos y sustancias al medio. El nombre contaminantes, es un nombre que ha sido copiado de la nomenclatura que usan los países desarrollados, básicamente la nomenclatura de la OCDE. No necesariamente todas las sustancias que se reportan en este registro pueden ser las normadas que tenemos en la Ley 19.300, que establece que hay contaminación cuando se supera cierto estándar de normas.

Lo que pretende este registro es identificar un número importante de sustancias vinculadas con actividades económicas, las que pueden tener eventuales impactos en el medio ambiente, en la salud y en otras actividades económicas. Se busca identificar las sustancias, listarlas y buscar reportes de esas emisiones de transferencias al medio, de manera que la ciudadanía tenga libre acceso a la información referente a emisiones y transferencias. Asimismo, el Estado también puede tener acceso a las mismas y utilizarlas como base de información para definir y adoptar nuevas políticas públicas o regulaciones en materia ambiental.

Esta es una iniciativa que partió con mucha fuerza en los países de la Unión Europea, lo incorporó la OCDE, de hecho nosotros reportamos nuestra experiencia piloto en el país en el proceso de acceso y lo que queremos es seguir avanzando. Ejemplo de ello es que en la modificación de la Ley 19.300, que crea la nueva institucionalidad ambiental del país, se introdujo también la administración del registro de emisión y transferencia de contaminantes como una de las competencias del Ministerio de Medio Ambiente.

– ¿Cómo se va a legalizar este registro para dejarlo completamente operativo?
Desde hace un tiempo veníamos trabajando básicamente en temas de carácter reglamentario. Hoy día este RETC tiene un reconocimiento en la Ley, y por lo tanto, tenemos que abocarnos a la elaboración de un reglamento que lo haga más operativo. Creo que lo más importante de la experiencia que hemos logrado desarrollar en el país, es que es un registro que necesariamente implica una conjunción de voluntades, del sector público y del sector privado, en declarar sus emisiones. También la sociedad civil va a acompañar este proceso, difundir y poner en su justo valor y mérito la información que dicho registro disponga.

Cuando uno informa sobre transferencias, se debe ser súper preciso en el sentido de no generar alarma en la población. Lo que da cuenta este registro, es de las transferencias de sustancias de procesos productivos o no, al medio, lo que no necesariamente significa que esas sustancias sean perjudiciales para la salud o para el medio ambiente. Lo que interesa saber aquí es cual es el volumen de transferencia que existe de distintas sustancias al medio, y esto incluye los residuos peligrosos, los residuos domiciliarios, las grasas químicas, los gases, etc.

Hay experiencias muy interesantes que es importante ver en América del Norte, por ejemplo, la Comisión para la Cooperación Ambiental de América del Norte hace un reporte que es trinacional, Estados Unidos, Canadá y México, cada uno reporta distintas sustancias, no son homogéneas, se puede ver un gran volumen, que tiene relación con los desarrollos productivos de los países. Por otro lado, la economía americana cuenta con una industria muy potente, que tiene muchas más sustancias de las que reporta Canadá o las que reporta México, sin embargo ahí hay un tema de seguir avanzando e ir incorporando sustancias, por eso se piensa que es un elemento muy costo-eficiente, desde el punto de vista de tener información pública disponible para toda la sociedad y además una información única, con datos reales. Se transforma en una disciplina al interior de los países en donde esta información se comparte, entonces cada uno, el sector público, el sector productivo y la sociedad civil, tienen un rol que jugar en este registro, en su operación y por cierto, en la discusión y el correcto uso de esta herramienta.

– ¿Qué pasa con el sector empresarial, respecto a la información que ellos entregan, cómo se va a regular y a dar fe que los datos que sean entregados por las empresas son 100% fidedignos?
Uno primero, tiene que partir por el principio de la buena fe, sino nunca vamos a poder avanzar, porque el estado gendarme tiene un límite, entonces hay que apelar a la buena fe. Por otro lado, hay una cantidad no menor de disposiciones reglamentarias y normativas que obligan a los distintos actores a declarar. En el contexto del Plan de Descontaminación en la Región Metropolitana y a lo largo del país en muchos casos, las calderas están obligadas a declarar sus emisiones. Por tanto, ahí tienes un dato que se captura, todas las declaraciones que se hacen a la Superintendencia de Servicios Sanitarios con respecto a la alta regulación, malos procesos de fiscalización de ellos, exactamente lo mismo, las que se hacen a la Dirección del Territorio Marítimo ocurre exactamente lo mismo. Estos datos los tomamos y los ponemos allí.

Cuando se trata en muchos casos de sustancias que no están reguladas, por lo tanto no tienen obligación de declarar, vamos a tener que diseñar los modelos para que eso suceda, ya estamos manejando alguna información que depende en algunos casos de la voluntad, pero hay que buscar métodos que le simplifiquen la vida a los usuarios y partícipes del sistema. Cuando se tiene un proceso de declaración de emisiones que es altamente engorroso, que tiene un costo altísimo, probablemente lo que se genera es un sentido importante de participar, por ello, hay que ser creativo y eficiente, y usar lo que ya existe para trabajar en esto. Afortunadamente hoy en día con los desarrollos de las tecnologías de la información, esto es bastante más sencillo, estamos trabajando en una plataforma informática para que los datos puedan ser transferidos de pantalla en pantalla y así alivianar el trabajo de aquella persona que tiene que declarar.

– ¿Han pensado en el ciudadano común que quiere entrar a la página www.retc.cl, navegar y encontrar los datos que busca de manera sencilla?
Yo creo que ahí es muy importante el rol que pueda tener la sociedad civil, creo que aquí y esto lo hemos hecho desde el primer minuto, de cuando comenzamos este proyecto, esta aventura por allá por el año 2000, en el marco de acuerdo de Cooperación Ambiental Chile-Canadá, que hicimos las primeras experiencias, logramos incorporar a México, que se sumó a esta iniciativa, posteriormente cuando negociamos el capítulo ambiental con Estados Unidos, en el Tratado de Libre Comercio, también se ocupó esta iniciativa, llevamos un poco más de recursos al ver que esto estaba funcionando, que había sinergia entre los distintos acuerdos y la voluntad que tenía nuestro país en esto, las Naciones Unidas también nos prestó ayuda al desarrollo de esta herramienta y logramos implementarla, aquí la sociedad civil se ha incorporado al proceso, lo que nos tiene muy contentos.

Pero hay un rol importante que cumplir, hay que difundir esto, tenemos que buscar fórmulas distintas, traducir reportes en un lenguaje más sencillo o derechamente tener una diagramación web distinta, para que los usuarios puedan navegar y usar el portal de mejor manera. Hay roles que cada uno tiene que cumplir, por lo tanto hay un rol de educación, la verdad no es tan complejo cuando se mira el registro, lo más complicado de esto es que la gente entienda cual es el sentido y alcance que esta herramienta a disposición de la comunidad tiene.

Este no es un registro de sanciones, para identificar aquellos que contaminan, si no lo que pretende es mantener informada a la población respecto de la transferencia y las sustancias que dañan al medio ambiente, porque eso es siempre posible de mejorar y por tanto, estamos abiertos a seguir trabajando con la sociedad civil en esto. Entendemos que tanto Fundación Terram como la sociedad civil, han sido aliados estratégicos en esta iniciativa, los hemos incorporado desde el primer minuto, en las primeras actividades que se desarrollaron. En el marco del acuerdo de Chile Canadá incorporamos actores de la sociedad civil, los hemos llevado a Canadá para que vean como aplican y como la sociedad civil hace uso de este instrumento y por lo tanto, yo quiero asegurarles que vamos a mantener este diálogo permanente para el uso de esta herramienta, por lo tanto toda contribución y mirada crítica, de cómo podemos mejorar será siempre bienvenida.

– ¿Cómo se va hacer dinámico este trabajo entre CONAMA y la sociedad civil?
La Ley recogió esto y por lo tanto, esto se va a tener que reglamentar. Debemos tener un proceso participativo abierto para poder avanzar en un texto que pueda recoger las inquietudes y dudas de todos los actores, cuando me refiero a todos los actores es el sector público, el sector privado y por cierto la sociedad civil. Tenemos que buscar un mecanismo eficiente para que esto suceda y probablemente desde el primer comité que está constituido, podemos tener esa instancia, como una instancia de base para seguir trabajando o derechamente trabajar en el diseño de una instancia un poco distinta, yo no veo cuan más distinta pueda ser, pero estamos abiertos a eso también, pero tenemos que ser eficientes, o sea aquí no podemos tener una discusión de cuatro años para tener una implementación.

Otro tema importante, es que a partir de enero 2010, nuestro país es miembro pleno de la OCDE, por lo tanto hay un grupo de trabajo específico sobre registro de emisiones de transferencia de contaminantes que involucra también a todos los actores, en consecuencia nuestro país al entrar en este régimen de disciplinas y reglas de OCDE va a tener que profundizar en este trabajo, por lo tanto, eso da garantías totales de que este es un tema que se va a seguir trabajando y perfeccionando. Vamos a contar hoy día con las mejores prácticas disponibles para ver como mejoramos nuestro sistema, vamos a tener un dialogo abierto con los países que tienen en marcha estos registros y por lo tanto, vamos a poder aprender las lecciones, no repetir errores, no necesariamente copiar, no soy partidario de las copias, lo que hay que hacer es adaptar, adecuar, mirar nuestra realidad de país, la realidad productiva, económica, social, para diseñar el mejor instrumento.

Pero hoy día no cabe la menor duda que tenemos una oportunidad muy importante, tenemos que saber aprovecharla, tanto el Estado como la sociedad civil y el sector industrial. A este tipo de herramientas no hay que tenerles temor, esto habla de transparencia, información, acceso público, mejores aproximaciones a los procesos regulatorios y por cierto, una cuestión que ha sido muy importante y ha estado muy lejos del debate ambiental del país que hablemos con un sustento de realidad que nos permita tener una discusión racional respecto a las políticas medioambientales.
En lo personal estoy convencido que el progreso de los países es perfectamente compatible con el cuidado del medio ambiente, hay experiencias en el mundo que lo demuestran.

Nuestro país tiene una buena performance en materia ambiental, uno puede hacer juicio de valor de determinadas acciones, y concluir que el avance en los últimos 20 años en el sistema ambiental es notable. Yo tengo mucha fe, mucha esperanza, lo que estamos haciendo con esto es dar herramientas para que tengamos efectivamente una discusión en materia del medio ambiente, informada, abierta y transparente que nos permita adoptar decisiones.

En nuestro país hay temas medio ambientales que son mucho más relevantes que el Sistema de Evaluación del Impacto Ambiental (SEIA), hemos centrado la discusión ambiental en eso, creo que hemos perdido tiempo, nos hemos desgastado mucho y probablemente nuestra mirada al futuro tenga mucho más que ver con políticas públicas en materia de medio ambiente sobre producción y consumo sostenible, sobre uso racional de los recursos naturales, como le ponemos valor a nuestro ecosistema, poca visibilidad con el sistema de pago por servicios ambientales, como mejoramos el servicio a nuestras áreas protegidas, la conservación de la biodiversidad, cuales son los contaminantes que efectivamente debemos regular, con qué grado de intensidad. Pero nos concentrarnos en la discusión de proyectos de inversión, entiendo que eso tiene impacto en las comunidades locales, pero centrar la discusión medio ambiental en un país como el nuestro, en el Sistema de Impacto Ambiental, creo que nos restringe, nos corta mucho las alas para hacer una buena política en materia de medio ambiente.

– ¿Cuál es su percepción respecto del rol que cumple la Ministra María Ignacia Benítez en el tema medio ambiental?
La Ministra Benítez, presidenta de CONAMA por ahora, ya que en un tiempo más será Ministra de Medio Ambiente propiamente tal, fue parte de la discusión, por lo tanto ella tuvo un rol importante, tiene clara conciencia respecto de cuales son los tópicos y las modificaciones que esta Ley introdujo. Estoy totalmente convencido que tiene la mejor voluntad por avanzar e instalar de la mejor manera la institucionalidad ambiental, pero no es un proceso fácil, lo que también es muy importante señalarlo. Instalar una institucionalidad ambiental que crea servicios nuevos con presencia en todas las regiones del país, no es una tarea menor. Esto no es una cantidad de reglamentos que hay que dictar, esto tiene que quedar bien instalado, lo peor que nos puede pasar es que hagamos esto aceleradamente, sin mirar las consecuencias, sin mirar cómo debemos instalar con respecto a las personas que han dedicado parte importante de sus vidas a los temas de medio ambiente, que trabajan en administración o que están fuera de ella.

Cuando uno hace reformas institucionales de la envergadura de las que se hicieron, uno debe pensar con una mirada de por lo menos 30 años, entonces debemos instalar institucionalidad de la mejor manera posible. La voluntad del gobierno es avanzar en eso, pero hacerlo bien, eso fue declarado públicamente por la Ministra. Durante el primer semestre esperamos tener este proceso muy avanzado, si es que no concluimos en su totalidad, no va hacer posible por la cantidad de reglamentos ya que son casi 20 reglamentos que hay que dictar y eso lo tenemos que hacer con los mismos recursos humanos y financiar lo disponible. Además con una institución que no puede dejar de trabajar, o sea tenemos que seguir atendiendo el SEIA, tenemos que seguir avanzando en normas, es decir tenemos que hacer una gran tarea con los mismos recursos humanos y financieros que hoy día están disponibles. Tenemos que navegar con el presupuesto que tiene la Comisión Nacional del Medio Ambiente.

Tengo la confianza que lo que se está haciendo es un trabajo acucioso, con alto nivel de detalle, vamos a tener Ministerios, con secretarias regionales ministeriales, que van hacer parte de los Gobiernos Regionales, por lo tanto, las políticas ambientales también tendrán un realce importante a nivel regional y eso tenemos que instalarlo bien. Tenemos que instalar capacidades, recursos humanos y financieros para que esto se pueda desplegar. La experiencia señala que cuando se dictó la Ley 19.300, se desplegó rápidamente una institución en forma desarmónica, y por eso viene el gran énfasis que tiene el SEIA de otras herramientas de gestión. Es una experiencia de la cual uno debe aprender y sacar lecciones, para no volver a repetir los errores. Tenemos que potenciar una institucionalidad medio ambiental que nos catapulte hacia el final del siglo XXI, ese es el desafío de nuestro país, tenemos desafíos muy importantes que atender en materia de medio ambiente a nivel nacional e internacional, por lo tanto, eso requiere de un buen diseño institucional, de capacidades y recursos adecuados para operar y eso es justamente en lo que está empeñado el Gobierno.

– ¿Creé que es importante para el sector empresarial que el RETC se desarrolle de la mejor manera posible?
Evidentemente, para el sector privado también es importante que esto se desarrolle de la mejor forma posible, la gente mira los fenómenos y trata de compararlos, pero no son fenómenos comparables, por ejemplo lo que sucedió con el Ministerio de Energía no es comparable con lo que sucede en materias de medio ambiente. En el Ministerio de Energía no se crearon programas nuevos, lo que se hizo es que se creó el Ministerio con los órganos que ya existían, es un ejercicio, yo diría de implosión, tu tomas esto lo ordenas y le pones un Ministerio a la cabeza. La Comisión Nacional de Energía quedó como tal, la Superintendencia también, las únicas que se crearon fueron las comisiones.

Lo que estamos haciendo en materia de medio ambiente es distinto, es un fenómeno de explosión, lo que tenemos hoy día y conocemos como Comisión Nacional del Medio Ambiente deja de existir para crear órganos distintos: Servicios de Evaluación Ambiental, Ministerio, Secretarias regionales ministeriales, que dependan de la línea del Ministerio, una Superintendencia de fiscalización ambiental y probablemente algún otro servicio. Entonces es un proceso complejo distinto, de envergadura mayor. Es más, en materia de medio ambiente la experiencia lo indicará, tenemos una cantidad de normativas poco claras, de superposición de competencias que hacen también bastante más engorroso un proceso de rediseño institucional.

– Este RETC cuenta con una página web, afiches, dípticos, charlas informativas en regiones. Junto con ello, ¿hay alguna otra forma de difusión a implementar?
Yo no sé cuanto más uno puede hacer de verdad en tema de difusión, porque hay un tema de recursos disponibles para poder hacer esto, yo creo que no hay mejor mecanismo para difundir este RETC que el uso que le da la gente a la herramienta, cuando alguien me hace un comentario que en tal o cual sitio web hay información interesante, que es relevante, útil y de fácil navegación, uno tiende a visitarlo. Yo creo que eso es lo que tenemos que hacer, tenemos que desplegar esta herramienta para que la sociedad civil la pueda ocupar por ejemplo en sus informes, usar esta información, desplegarla en las redes de ONG cuando discuten temas de política ambiental, poder proponer ideas de política o propuestas a la autoridad.

En el sector empresarial exactamente lo mismo, se puede usar esta herramienta, por ejemplo, en los trabajos de aula en las universidades y por qué no pensar también en la educación básica y media. Hoy día la reforma educacional en ese ámbito nos abre un espacio tremendo desde el punto de vista de poder usar esta información, es una tremenda herramienta para lograr asociar o comprender el medio natural, con el medio social, ya que las actividades del ser humano tienen un impacto en el medio ambiente que están debidamente registras, incluso podrías hacer actividades de un gran valor educativo entre los jóvenes, por lo tanto, tendríamos mucho más debate ambiental en el país.

Entrevista Álvaro Sapag, Director Ejecutivo de CONAMA Nacional
Fuente: Pamela Suárez, Fundación Terram, 16 de abril 2010

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