Las presiones de British Petroleum que llevaron al desastre natural

Informe de televisión reveló detalles sobre los denunciados apremios para que los trabajadores de la siniestrada plataforma DeepWater Horizon aceleraran los ritmos y niveles de producción. Todo esto será investigado por el Congreso estadounidense y por una comisión de independientes ordenada por el Presidente. La Nación, 24 de mayo 2010.
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British Petroleum pagará US$ 75 millones de indemnización por derrame de crudo.


¿Qué sucedió el 20 de abril en la plataforma petrolera DeepWater Horizon? Un testimonio demoledor sobre las presiones ejercidas por British Petroleum para acelerar la producción de crudo fue difundido en el programa televisivo “60 minutes”, en la cadena CBS, que por primera vez aportó precisiones sobre las circunstancias que precedieron a la explosión que causó once muertos.

Mike Williams era el técnico a cargo de la electrónica en la plataforma. Empleado de Transocean, empresa propietaria de la plataforma, él fue uno de los últimos trabajadores que fueron rescatados, después de un clavado de 30 metros para escapar de la explosión.

Él explicó a CBS que ese día estuvieron presentes en la plataforma funcionarios de British Petroleum y que tuvieron un diferendo con los responsables de Transocean por los trabajos que se estaban realizando.

Desde hacía varias semanas, British Petroleum estaba presionada para terminar pero diversos contratiempos habían frenado los trabajos.

Según CBS, cada día de atraso costaba un millón de dólares a la compañía. Los responsables de British Petroleum exigieron que se aceleraran los trabajos, pero el pozo se había abierto, “tragándose” los equipos. Ese accidente, según el técnico, provocó “más presiones para acelerar la producción y la velocidad”.

Resultado: cuando se destruyó una parte del dispositivo de seguridad contra explosiones, a raíz de un error de manipulación, un funcionario consideró que ese hecho no tenía importancia.

INVESTIGACIONES

Ese testimonio fue mencionado el martes ante el Senado estadounidense, donde el secretario del Interior, Ken Salazar, fue escuchado por primera vez desde el inicio de la marea negra.

Él se negó a comentar los hechos reportados, pero anunció que el Presidente Barack Obama designaría a una comisión de investigación independiente sobre la explosión.

Esa instancia se formará siguiendo el modelo de las comisiones que investigaron el accidente de la central nuclear de la isla Three Mile en 1979, y la explosión del transbordador espacial Challenger, poco después del despegue, en 1986.

Un reporte provisional sobre la seguridad de la explotación marítima de petróleo habrá de ser entregado a fines de mayo, precisó el secretario. De aquí a entonces, las perforaciones van a observar una “pausa”, agregó.

La presidenta de la comisión del ambiente del Senado, Barbara Boxer, presentó imágenes que pudo conseguir de British Petroleum después de una solicitud por escrito, según explicó.

En ellas se sigue viendo el mismo chorro que brota, aunque según la empresa el domingo pasado pudo llevarse a cabo la maniobra dirigida a introducir un tubo de bombeo.

“No se ven grandes diferencias. ¿Cuál es el verdadero volumen?”, preguntó la senadora demócrata por California.

Ken Salazar respondió que el dispositivo no recogía más que de 1.500 a 2.000 barriles por día, es decir, apenas la tercera parte de la cantidad que se ha derramado desde hace un mes, según evaluaciones también muy refutadas.

“Esto no es más que un emplaste”, reconoció el secretario, que precisó que este fin de semana se llevaría a cabo otro intento de taponar el pozo.

Después de haber probado con el domo de contención y el tubo de aspiración, British Petroleum va a tratar de “matar el pozo”, inyectándole lodo para bloquear el escurrimiento, sabiendo que la única solución confiable para detener la fuga es la construcción de un pozo de derivación.

Actualmente se está trabajando en dos de esos pozos, pero no estarán terminados antes de agosto, precisó Salazar.

DESASTRE ECOLÓGICOOtra incógnita es la toxicidad de los agentes dispersantes. “Estoy profundamente inquieta”, reconoció Lisa Jackson, administradora de la Agencia para la Protección del Ambiente: “Existen numerosos factores desconocidos”.

Ella aseguró que los productos empleados eran biodegradables, pero expresó sus inquietudes respecto de la enorme cantidad utilizada. Y confirmó que, efectivamente, British Petroleum utilizó productos prohibidos en el Reino Unido.

Las autoridades extendieron la prohibición de pescar a 19% de las aguas del Golfo de México (antes era de 9%). Las “pacas” de alquitrán ya llegaron a los cayos, esos islotes al sur de la península de Florida.

Según el gobierno, desde el inicio de la marea negra se han encontrado 156 tortugas muertas, así como 12 delfines y 23 aves.  
 
BP ACEPTA PAGAR US$ 75 MILLONES

British Petroleum (BP) aceptó pagar una indemnización de 75 millones de dólares por el vertido en el Golfo de México, causado por la explosión y posterior hundimiento hace un mes de una plataforma operada por la petrolera.

El secretario del Interior de Estados Unidos, Ken Salazar, fue quien hizo ayer el anuncio.

Horas antes, el director de gestión de la empresa, Robert Dudley, había admitido a un programa de la CNN que el hecho “es una catástrofe para el medioambiente, para BP y para la gente que está trabajando para parar el vertido”.

Dudley aseguró que BP está haciendo todo lo posible para tapar la fuga por la que, según la compañía, salen 5.000 barriles de petróleo al día, mientras que otros cálculos apuntan a entre 25.000 y 95.000 barriles diarios.

Todo esto después de que el Presidente Barack Obama oficializara el sábado la creación de una comisión especial para investigar el desastre.

El Mandatario había prometido hacer “rendir cuentas” por el desastre a BP y a las otras empresas envueltas en las operaciones de la plataforma -Hailliburton y Transocean Ltd-, y estimó que desde hace tiempo ha sido motivo de inquietud “la relación demasiado amistosa” entre las compañías energéticas y las agencias que las regulan.


 

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