Santiago se queda sin aire

Habitualmente llegan a nuestros centros de urgencia 200 consultas semanales por problemas respiratorios derivados de los altos niveles de contaminación de la Región Metropolitana, pero es en los episodios de mayor contaminación cuando aumentan a 1.000. La Nación, 23 de mayo 2010.
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O sea, nuestros doctores pueden llegar a atender 4.000 casos en días con mala calidad del aire”, cuenta el médico y director de salud de la Municipalidad de Cerro Navia, Jorge Díaz.

El especialista asegura que el sector poniente de Santiago padece del síndrome del fumador pasivo: “La contaminación de las industrias y automóviles proviene desde otras zonas por la dirección del viento, pero somos nosotros los que debemos respirar estos desechos”.

La visión pesimista del médico que tiene que lidiar con la congestión de pacientes afectados por problemas respiratorios contrasta con la visión de la Intendencia Metropolitana.

“Hemos hecho un gran esfuerzo por bajar los índices de contaminación logrando que nuestro parque automotor sea un 80% catalítico, que las industrias inviertan en maquinaria amigable con el medio ambiente y sobre todo potenciando el uso de combustibles sanos. Por eso, si nos comparamos con países con ingresos per cápita parecidos a los nuestros como México, estamos mucho mejor”, argumenta el intendente Echeverría.

Por esta razón el gobierno de Santiago está concentrando su trabajo en una nueva área de emisiones contaminantes, las quemas ilegales.

“Hemos descubierto un montón de quemas ilegales de neumáticos, plástico y basura que nos tiene muy preocupados. Incluso en Pudahuel descubrimos hornos clandestinos de pan que utilizaban combustibles altamente contaminantes como carbón y leña, por eso nuestra fiscalización se está centrando en esta nueva arista y en hacer un llamado a la gente para que denuncie estos hechos”, concluye Echeverría.

Según la Comisión Nacional de Medio Ambiente (Conama), en Santiago la contaminación tienen tres grandes fuentes que se dividen de la siguiente manera: transporte, 41%; industria, 24%; y 35% de otras fuentes emisoras.

Por lo tanto, medidas como la restricción vehicular, preemergencias ambientales y fiscalización a los vehículos son acciones necesarias para mejorar las condiciones de nuestro aire.

“En Chile cuando tenemos alerta ambiental se mueren diariamente cinco personas debido a la contaminación. En caso de emergencia ambiental fallecen 14 personas. Por eso hay que hacer estos pequeños sacrificios para salvar vidas, pero no me parece lógico decretar alerta el mismo día si no tienes una manera eficiente de comunicarlo”, sentencia Andrei Tchernitchin, toxicólogo ambiental de la Universidad de Chile.

El científico hace referencia a la última preemergencia parcial decretada por la Intendencia Metropolitana el 9 de mayo a las 13 horas tras constatarse un error de predicción, lo que se tradujo en la molestia de los conductores por el aviso tardío.

La posición del médico se contrapone con la visión del intendente: “Si es necesario volveremos a decretar preemergencia parcial si esto nos permite mejorar la calidad del aire, pero esperamos que no se repita. Además, esta situación se nos dio en condiciones favorables porque era domingo y no se multó a nadie”.

VEHÍCULOS V/S. INDUSTRIAS

Según la Agrupación de Automovilistas Unidos de Chile las autoridades sindican a los vehículos como los mayores responsables de la contaminación ambiental de la Región Metropolitana, porque son el ente más visible y con el que se pueden tomar sanciones más rápidas.

“Ya nos vendieron la pomada una vez con los autos catalíticos, prometiéndonos que no tendríamos restricción y ahora hasta nos hacen parar los autos a mediodía de forma irracional. Los automovilistas también estamos preocupados de la contaminación y haríamos sacrificios si tuviéramos las herramientas para hacerlo, como un mejor transporte público, pero no existe”, asegura el presidente de la agrupación, Vicente Faúndez.

Es más, el dirigente afirma que es injusto el criterio con que se evalúana los automóviles y se da permisividad a las industrias.

“Se debería fiscalizar con mayor rigurosidad a las fuentes fijas, porque en Quilicura hay plantas de fabricación de ladrillos que es imposible no notarlas por el humo que emiten todos los días y nadie las detiene”, comenta.

La pelota, entonces, pasa de los automovilistas a la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), entidad que asegura que ha hecho la tarea: “En el último estudio realizado por el Dictuc (División Ingeniería Química y Bioprocesos de la Universidad Católica) se asegura que en el período con mayores índices de contaminación ambiental, los factores de donde proviene en mayor medida la contaminación son en primer lugar el polvo de las calles; segundo, las casas; tercero, las fuentes móviles (automóviles) y en cuarto lugar, las industrias”, sentencia Jaime Dinamarca, gerente de Medio Ambiente de la entidad empresarial.

Dinamarca asegura que los industriales han sido los mateos del curso con respecto a las normas medioambientales, cumpliendo todas reglas que les ha impuesto la Conama.

“Reducimos los gases efecto invernadero en las fechas estipuladas, pero no así las fuentes móviles. Entonces es injusto, porque si todos cumpliéramos las normas no tendríamos preemergencias”, comenta el vocero medioambiental.

Según un estudio de la Conama, el costo de la paralización de las fuentes fijas asciende a más de MM$1.000 ($1.037.310.346) por episodio.

“Si comparamos el monto millonario de pérdidas por paralizar las industrias en alertas ambientales con las ganancias que se logran en salud, las cuales sólo ascienden a $158.528.013, no entendemos bien para dónde van dirigidas las normas”, acota Jaime Dinamarca.

PUERTAS ADENTRO

“Las personas de sectores más humildes se calefaccionan con combustibles más sucios como la leña, carbón y parafina, lo que genera condiciones especiales de contaminación intradomiciliaria, que pueden llegar a ser más altas que las tenemos fuera de nuestros hogares. Por eso, en sectores como Cerro Navia y Pudahuel, la polución golpea doblemente a los vecinos, que al final congestionan el sistema de salud”, afirma el doctor Jorge Díaz.

Esta aseveración es avalada por un estudio realizado por la Conama con participación de la Universidad de Harvard, el cual analizó la calidad del aire al interior de las viviendas en comparación con el aire exterior.

“Se observó que los sistemas de calefacción que liberan sus emisiones al interior de las viviendas, los niveles de dióxido de nitrógeno y dióxido de azufre eran mayores que los niveles observados en el exterior”, asegura el informe.

Esta misma situación se da en regiones donde los altos consumos de leña para calefacción residencial son el principal generador de toxinas en el aire, por ello el gobierno lanzará un plan de descontaminación integral para la zona centrosur del país que se enfocará en tres grandes aspectos.

“Disponer de calefactores con mejor tecnología, con uso de leña seca en las ciudades del sur y mejorar la eficiencia térmica de las viviendas”, asegura Marcelo Fernández, jefe del Departamento de Calidad del Aire de la Conama.

El doctor Tchernitchin agrega que “se deben tener normas más estrictas para que no se use como combustible la leña, el carbón y el petcoke, ya que sus componentes tienen alto nivel de toxicidad. Es más, nadie ha sopesado que en Chile la contaminación atmosférica genera más crisis asmáticas, bronconeumonías, infartos y cáncer pulmonar que en otras partes del mundo”.

Esas normas más estrictas a las que se refiere el toxicólogo tienen que ver con implementar la norma de medición del material fino particulado PM2,5 (ver nota secundaria), posición que es contraria a la de la Sofofa; “Tenemos una norma en Santiago que el 90% de Chile no es capaz de cumplir, entonces me llama la atención que las autoridades saquen otra norma, más estricta, no me parece razonable”, asegura Jaime Dinamarca, gerente de medio ambiente de la entidad.

Y mientras tanto, dado que no hay una cabeza visible, ¿qué hacer? El doctor Jorge Díaz, de Cerro Navia, plantea que los municipios además deben implementar soluciones sencillas y eficientes como la plantación de más árboles que puedan ayudarnos a limpiar el aire. ¿Quién va a buscar la pala?

LOS QUE FISCALIZAN

Según explica el mayor Marcelo Ávalos, las estadísticas de la 32ª Comisaría de Tránsito de Carabineros de Santiago señalan que en el último episodio de preemergencia ambiental se cursaron 500 infracciones en el día, multas que en dinero pueden ascender hasta los $70.000.

“Cuando tenemos restricción, incluyendo los vehículos catalíticos, dejan de circular por la capital 100 mil automóviles, lo que descongestiona la ciudad y la calidad de aire cambia de manera inmediata”.

Es más el mayor asegura que debe sacar a la calle un equipo de 100 carabineros motorizados y a pie, que en pareja se preocupan de fiscalizar que se cumpla la ley. “Nosotros tenemos que fiscalizar diariamente 30 cruces y en emergencias ambientales debemos duplicar el personal”.

La Seremi de Salud es otro ente fiscalizador que funciona durante todo el año y que tiene para esta tarea 10 grupos de dos personas que se distribuyen en la región. A esto se suman los patrullajes que realizan a casas monitoreando el encendido de chimeneas, el cual el 2009 ascendió a 227 fiscalizaciones domiciliarias de un universo de miles de casas con este tipo de calefacción.

Punto aparte es la incorporación de la Superintendencia de Electricidad y Combustible (SEC) como posible ente fiscalizador de contaminación ambiental.

La institución en conjunto con la Conama y la Comisión

Nacional de Energía ingresó al Congreso el 2009 un proyecto de ley que prohibirá la venta de leña húmeda y obligará la certificación de artefactos que utilicen este tipo de combustible.24 aire

El cumplimiento de esta normativa sería fiscalizado por la propia SEC, que también estaría encargada de fijar las normas y sanciones que se aplicarían por su incumplimiento.

El proyecto fue discutido en julio del año pasado por la Comisión de Economía Fomento y Desarrollo del Congreso, pero aún no ha sido decretada.

COMPONENTES DEL SMOG

“Los contaminantes más difundidos a la atmósfera y más nocivos para la salud de las personas son: material particulado respirable (PM10), ozono (O3), dióxido de nitrógeno (NO2), monóxido de nitrógeno (CO) y dióxido de azufre (SO2), sin porcentajes, ya que el esmog no es un compuesto químico único, es una mezcla, por lo tanto no tiene fórmula química”, explica la ingeniera ambiental Pamela Castillo.

“Las personas que más sufren con la contaminación ambiental son los menores de dos años y los mayores de 65, por lo que son estos grupos de riesgo los que deben tomar mayores precauciones en los períodos de mayor contaminación, que van desde abril hasta agosto”, recomienda el doctor Jorge Díaz.

El material particulado que nos asfixia

Los actuales episodios de contaminación sólo son medidos en razón de las partículas gruesas que existen en el aire, el llamado material particulado PM10.

Sin embargo, la meta de las autoridades es medir el elemento más fino y, a la vez, más dañino, el llamado PM 2,5. Este último es especialmente más peligroso, en razón de que se expande en el cuerpo.

“El PM10 mide las partículas del aire más grandes o también conocidas como ásperas que pueden ser de humo, tierra o polvo, las que al ser inhaladas sólo llegan hasta los bronquios y pueden ser expulsadas de nuestro cuerpo por nuestras vellosidades internas. En cambio las partículas llamadas PM2,5 o finas, son mucho más pequeñas y provienen de compuestos orgánicos o metales. Ellas pueden ingresar libremente a nuestro cuerpo hasta la sangre por lo que son mucho más peligrosas”, explica el toxicólogo ambiental Andrei Tchernitchin.

De esta manera, la normativa vigente que fija los niveles máximos de material particulado respirable PM10 (anual y 24 horas) en la Región Metropolitana, pasará a medir el PM2,5 según estableció este año la Conama a partir del 2012, aumentando progresivamente los límites de concentración.

Según especialistas este es un gran avance en políticas medioambientales para Chile, ya que en ciudades como Los Angeles (EEUU), al bajar las índices a PM2,5 la expectativa de vida de sus habitantes aumentó en dos años.

“Incorporar una norma significa un gran avance para la gestión de la calidad del aire, entre otras razones, porque permite poner la atención sobre la fracción que produce los mayores impactos sobre la salud”, explica el jefe del Departamento de Gestión de Calidad del Aire de la Conama, Marcelo Fernández.

Los ambientalistas aseguran que las autoridades sólo han dado el primer paso y que aún son muchos los cambios que necesita la ley ambiental.

“La norma viene a llenar un vacío que era necesario, porque son las partículas finas las más toxicas. Pero no estamos de acuerdo con las barreras que pone la norma para decretar alertas y emergencias ambientales, eso se debe mejorar y bajar los índices de los niveles de contaminación”, comenta el vocero del Partido Ecologista de Chile, Félix González.


 

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