Acuerdo por ballenas en punto crítico: Japón amenaza con no acatar moratoria de caza

La 62º reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional, en Marruecos, partió con la suspensión del derecho a voto a 17 países… por el no pago de cuotas. La Segunda, 22 de junio 2010.
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La 62ª reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional, en Marruecos, se está convirtiendo en una batalla cada vez más agria entre los partidarios y detractores de la caza controlada de los cetáceos.

A 24 horas de iniciada la cita, las posiciones se han ido endureciendo, tanto entre quienes abogan por establecer una cuota anual y aquellos que promueven que la veda acordada hace 25 años se mantenga. Entre estos últimos está Chile.

El ministro de Pesca nipón, Masahiko Yamada, señaló que si no había progresos en el diálogo, Japón consideraba “varias opciones”, que podrían incluir la salida del país de la Comisión Ballenera, y no acatar la moratoria internacional firmada en 1986 que prohíbe la caza comercial a cambio de cuotas de captura específicas. Ya países como Islandia o Noruega se niegan a cumplirla.

El clima se caldeó más esta jornada cuando se les suspendió los derechos de voto a 17 de los 88 países que están participando del encuentro y que en su mayoría son pro caza de ballenas. Ello porque la propuesta requiere una mayoría de tres cuartas partes para aprobar.

Palaos, las Islas Marshall, Filipinas, Ghana y Gambia fueron suspendidos por razones que incluyen la falta de pago de sus cuotas anuales.

Hoy martes continuaron las conversaciones secretas entre los delegados en un intento por romper el punto muerto en que se encuentran. La idea es realizar mañana una reunión plenaria a fin de tener un informe completo del avance de las negociaciones que deberán concluir antes del viernes, última jornada del encuentro.

Propuesta incluye permitir que Japón cace 120 ballenas al año

La base de las discusiones es una propuesta que presentó el presidente de la Comisión Ballenera Internacional, el chileno Cristián Maquieira, quien junto al vicepresidente de la instancia, Anthony Liverpool (representante de Antigua y Barbuda), propusieron que se le permita a Japón cazar hasta 120 ballenas minke al año en las aguas costeras japonesas durante una década, a cambio de una reducción en su programa de “caza científica” de ballenas en el Océano Austral.

Japón esperaba a lo menos tener permiso para la captura de unas 200, pero dice estar dispuesto a llegar a un acuerdo.

Europa podría tener el voto decisivo, con algunos miembros de la UE en apoyo de un acuerdo. Nueva Zelandia dice que está dispuesta a una caza comercial limitada, siempre que las ballenas en el Océano Austral están a salvo, mientras que Australia dejó en claro que quiere ir a la Corte Internacional de Justicia si es que se permite este tipo de captura.

En este ambiente, defensores de los cetáceos han propuesto concederles derechos legales a las ballenas al igual que a la gente.

Embajador Maquieira en medio de la controversia y enfermo

En Chile, la propuesta también encendió el debate. Dejando a un lado sus diferencias ideológicas, los senadores Guido Girardi (PPD), Antonio Horvath (independiente), Francisco Chahuán (RN) y el diputado Guillermo Teillier (PC), junto al Centro de Conservación Cetácea y Ecoceanos, pidieron al gobierno que expresara públicamente su rechazo la caza de la ballena. Y así lo hizo ayer la Cancillería, afirmando que “Chile se opone terminantemente a la cacería comercial de ballenas y postula sólo su uso no letal, como el turismo de observación”.

Pero Girardi y Juan Pablo Letelier (PS) han ido más allá: pidieron la renuncia del embajador Maquieira por avalar un permiso de caza.

El aludido (quien presidirá la CBI por otros dos años) debió suspender su participación en Marruecos por razones de salud. “Está con un tratamiento médico”, justifican en su oficina de Asunción (Paraguay), en donde encabeza la legación.

“El problema es que ese señor que subroga (Anthony Liverpool), es más ballenero que él”, reclama Horvath, para quien autorizar la cuota de caza “nos parece grave, rompe la tradición chilena y todos los avances que hemos hecho en nuestra legislación interna”.

Desde octubre de 2008 está completamente prohibido este tipo de captura en las aguas jurisdiccionales chilenas, luego que la entonces Presidenta Michelle Bachelet promulgara la ley Santuario para las Ballenas.

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