Desertificación y la escasez del agua

Columna de opinión de Joseline Canio, Investigadora de Fundación Terram, publicada en El Chasquis.cl el 25 de junio de 2010.;


El 17 de Junio se celebró a nivel mundial el “Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía”. En nuestro país, pocas fueron las actividades realizadas entorno al tema, escasas fueron las reflexiones y con mucha tristeza se puede decir, que fue muy poca gente la que se entero de esta celebración, lo que representa un símbolo bastante fuerte sabiendo que a nivel mundial y que a nivel país, nos vemos afectados fuertemente por los procesos de desertificación y sequía.

Para aquellos que no han escuchado hablar de esto, la desertificación es un proceso de degradación de las tierras agrícolas en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas, el cual, más que implicar un avance de los desiertos se encuentra referido a la destrucción de suelos fértiles debido al accionar del hombre sobre su territorio.

Las causas de esta degradación se encuentran dadas principalmente por los procesos de deforestación, las malas prácticas agrícolas y ganaderas, monocultivos y sobre pastoreos, salinización, erosión hídrica y eólica, expansión urbana, incendios forestales, y en Chile tenemos la suma del aumento de las actividades extractivas de recursos naturales como la gran minería y la industria forestal. Además es importante mencionar que el cambio climático y el aumento de las temperaturas a nivel mundial, contribuyen a acelerar el proceso de desertificación, aumentando la sequía y la escasez del agua.

La desertificación afecta a más de 110 países, tocando a más del 40% de la población mundial. Por causa de la desertificación y la sequía cada año se pierden más de 6 millones de hectáreas de tierra productiva, sin embargo lo más alarmante es que este fenómeno sigue creciendo.

En Chile, y según un estudio de CONAF 2007, el 63% del territorio se encuentra en estado medio-alto de desertificación, lo cual afecta a 208 comunas estudiadas entre las III región de Copiapó, VIII región del Bío Bío y la XII región de Magallanes y la Antártida chilena. El estudio arrojó como resultado que un 93% de los suelos tienen algún grado de desertificación, el cual va desde leve a grave, afectando directamente a un 13% de la población nacional, es decir a alrededor de 1,5 millones de chilenos.

Tres años después de aparecer este estudio no tenemos una nueva referencia acerca del avance de la desertificación en nuestro territorio, sin embargo tenemos las evidencias palpables del aumento del proceso: problemas de escasez de agua en la III región de Copiapó, escasez de agua en la región metropolitana, especialmente en el sector rural de San Pedro de Melipilla, entre otros.

En momentos como estos, en los cuales deberíamos estar llamados a la reflexión entorno a temas que nos afectan, es que hacemos pública la falta de información y de educación en torno al tema. En Chile tenemos problemas de agua, tenemos un desierto que se expande, tierras agrícolas que se degradan, el agua que escasea y ciertamente problemas socioeconómicos derivados de esto (problemas que pueden verse fuertemente agravados con el pasar de los años, si es que no se actúa con antelación).

Como habitantes de este país, necesitamos mayor información para poder actuar en consideración de ello y para poder pedir a nuestro gobierno que las acciones que buscan el bienestar económico del país, tiendan también al bienestar socioambiental de la población.

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