Contabilizan 300 ballenas azules en el sur del país

Centro de Conservación Cetácea entregó los datos a la Comisión Ballenera Internacional, lo que sirve como antecedente para conocer las poblaciones en el Hemisferio Sur.; La Tercera 26 de julio de 2010.

Centro de Conservación Cetácea entregó los datos a la Comisión Ballenera Internacional, lo que sirve como antecedente para conocer las poblaciones en el Hemisferio Sur.; La Tercera 26 de julio de 2010.


Un catálogo con 300 ballenas azules contabilizadas desde 2004 hasta abril de este año elaboró el Centro de Conservación Cetácea, ONG que promueve la protección de estos animales, el turismo sustentable y el uso no letal de esta especie. Los ejemplares fueron avistados entre la costa de Valdivia, en la Región de Los Ríos y el sur de Chiloé, una zona de alimentación.

La entidad ha trabajado en la identificación fotográfica de estos animales junto a Directemar. A partir de esos datos, se ha fichado cada ejemplar con sus características (longitud, manchas en su piel, peso aproximado), se les hace un seguimiento de su estado físico y cada año se chequea si regresó al lugar o bien si se trata de animales nuevos.

La presidenta del centro, Bárbara Galletti, sostiene que el catastro indica que el 30% de los especímenes regresa año a año a la misma zona y, en especial, al área del noroeste de Chiloé. La cifra es considerada alta: en sitios como Australia esto alcanza un 10% y en la Antártica, menos de 1%.

Con los datos recopilados se formó un catálogo que será compartido con otros países, para establecer si se trata de los mismos animales. La información será entregada al Consorcio IndoPacífico de Ballena Azul. Con estos datos se podría saber cuántas ballenas azules hay en el hemisferio sur. Galletti sostiene que algunas de las ballenas observadas "presentan delgadez y lesiones preocupantes". Ello debe servir como antecedente, dijo, para que embarcaciones contemplen la presencia de estos animales. Además, sostiene que también la acuicultura en la zona podría afectarlos. Los datos de esta entidad fueron presentados en junio pasado a la Comisión Ballenera Internacional, entidad de la que Chile es miembro y donde se fijan políticas para la protección de estos mamíferos.

Elsa Cabrera, directora del centro, sostuvo que aunque existe gran cantidad de cetáceos avistados, se debe considerar que están en peligro, por lo que se deben seguir fijando políticas de protección para esta especie. En esa línea, sostuvo que la autoridad debe promover la actividad del turismo sustentable de avistaje de ballenas. "Esperamos que se favorezca a las comunidades locales y se fomenten pequeñas empresas", dijo.   Por Oriana Fernández.
 
30 por ciento de las ballenas azules que han sido estudiadas vuelve a la costa de Chile. En Chiloé existe una zona de alimentación. 
 
 

Comments are closed.