El 16% de las termoeléctricas del SIC verían afectada su operación por norma de emisiones

Entre las impactadas estaría Bocamina, de Endesa. Mientras que en el norte, el 10% de esta capacidad estaría complicada, de no mediar cambios en el modelo propuesto. El Mercurio, 14 de julio 2010.


El 16% (722 MW) del parque térmico del Sistema Interconectado Central (SIC) y el 10% (345 MW) de la capacidad instalada en el Norte Grande (SING) verían afectada su operación de no mediar cambios en la norma de emisión que impulsa el Ministerio de Medio Ambiente.

En estos días, en la cartera trabajan en la redacción de la versión definitiva de la normativa, que en agosto sería revisada por el Consejo Consultivo de la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama).

Es la data de estas centrales, superior a 24 años, el elemento que complica que puedan ser adaptadas para cumplir con los límites de emisión de material particulado (MP), dióxido de azufre (NOx), óxidos de nitrógeno (SOx) y otros metales. Algunas de estas exigencias son mayores que en la Unión Europea.

En el sector privado esperan que, como hace unos días adelantó la titular de Medio Ambiente, María Ignacia Benítez, el texto definitivo de la norma presente cambios en sus puntos más polémicos; pues de lo contrario, algunas de estas unidades generadoras dejarían de operar.

Casos

En el SIC, entre las centrales que tienen más de 24 años de operación figuran Laguna Verde (55 MW) y Ventanas (338 MW) de Gener, así como Bocamina (125 MW) de Endesa. En el Norte Grande, en tanto, figuran las unidades 10, 11 y 12 (153 MW) del complejo Tocopilla de E-CL (ex Edelnor), cuyos ejecutivos han planteado la opción del cierre.

El problema que se advierte en estos casos es que la inversión para que estas generadoras cumplan la exigencia no se recupera en el lapso que les queda para operar, pues un estudio encargado por la Conama a Geoaire y Kas constató que en el Sistema de Evaluación Ambiental (SEIA) el plan de cierre de una termoeléctrica se produce a los 30 años.  
 
 
Guacolda propone hacer más eficiente la regulación

El gerente general de Eléctrica Guacolda, Sergio del Campo, plantea una serie de propuestas que permitirían hacer más eficiente y racional la norma de emisión.

Junto con la necesidad de incluir a otros sectores productivos que también emiten, como fundiciones y siderúrgicas, el ejecutivo precisó que en los plazos para cumplir la norma, lo más adecuado sería analizar la situación caso a caso. Esto -dice-, pues las eléctricas deben tener la opción de reflejar en sus contratos las inversiones que deben hacer, para así no afectar la viabilidad económica de las empresas. "A las empresas nos interesa reducir nuestras emisiones, y estamos dispuestos a invertir, pero para eso la norma debe ser racional y acorde a las posibilidades del país, también respecto a los límites que se fijen", dijo.

Apoyado en un estudio realizado en conjunto con Gener, Del Campo señaló que al considerar la inversión requerida de US$ 1.400 millones para adaptar el parque térmico a la norma y el beneficio en salud asociado a ello, se obtiene un beneficio neto negativo de US$ 660 millones.

"La norma debe ser racional y acorde a las posibilidades del país", Sergio del Campo, Gerente general Guacolda.


 

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