Senado de EEUU frena ley contra cambio climático

El gobierno de Barack Obama logró que el Congreso legislativo de Estados Unidos aprobara la reforma de la salud y cambios al sistema financiero. Pero al parecer, el proyecto de ley contra el cambio climático no correrá la misma suerte este año. IPS, 27 de julio 2010.


El líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid anunció el jueves que el proyecto no se discutirá antes del receso de agosto, y todo indica que se postergará hasta el año que viene.

Los demócratas no reúnen votos propios ni cuentan con apoyo de legisladores del opositor Partido Republicano.

Cuando Obama asumió en enero de 2009, los ambientalistas creyeron que la ley para reducir las emisiones de dióxido de carbono vería la luz.

Entonces parecía que las condiciones estaban dadas, los demócratas tenían la mayoría en la Cámara de Representantes y se venía la 15 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, realizada en diciembre en Copenhague.

La dura lucha por la reforma de la salud y la del sistema financiero, aprobada este mes, y los esfuerzos para asegurarse el pago de la compañía British Petroleum por el derrame de crudo en el golfo de México, relegaron el proyecto de cambio climático.

Los demócratas corren riesgo de perder escaños en la Cámara de Representantes y en el Senado en las elecciones de noviembre. La Casa Blanca tendrá menos posibilidades de promover una ley para reducir las emisiones de gases invernadero en 2011.

El presidente del Fondo de Defensa Ambiental, Fred Krupp, se mostró decepcionado con el anuncio de Reid. La incapacidad del Senado para promover el proyecto de ley indica que los activistas tienen una dura batalla por delante.

"Se necesita el apoyo de las dos cámaras del Congreso para aprobar un proyecto de ley", explicó Krupp en su blog.

"La Cámara de Representantes dio su visto bueno de forma contundente. Todo el trabajo se perderá si el Senado no actúa ahora y habrá que empezar de cero el año que viene con un nuevo Congreso, menos afín a actuar con responsabilidad", añadió.

"La inacción del Senado tendrá consecuencias muy graves para nuestro ambiente, nuestra economía y, por último, para nuestra civilización", advirtió.

Además, los pronósticos sobre el resultado de la COP 16, que se realizará en noviembre en el balneario mexicano de Cancún, son cada vez más pesimistas respecto de las posibilidades de llegar a un acuerdo internacional.

"Parece que el proyecto murió en el Congreso. Incluso, una alternativa menos ambiciosa también fue archivada hasta el año que viene, con suerte", señaló Michael A. Levi, director del Programa sobre Seguridad Energética y Cambio Climático del Council of Foreign Relations.

"La principal consecuencia es que, Estados Unidos, una vez más, no pude hacer frente a sus problemas en materia climática. Pero hay otra, a este país le esperan tiempos difíciles en las negociaciones internacionales", añadió.

Representantes de varias naciones en desarrollo, entre los que hay ministros de Brasil, China, India y Sudáfrica, reunidos en Río de Janeiro, señalaron el lunes que los países ricos no han hecho lo suficiente para combatir el cambio climático.

Esos estados, que apoyaron el llamado Acuerdo de Copenhague, promovido por Estados Unidos, consideran que las naciones ricas deben fijar objetivos para reducir sus emisiones contaminantes para 2020 y dotarse de leyes para alcanzar la meta.

Si el Senado no aprueba el proyecto de ley sobre cambio climático antes del receso de agosto, no hay que esperar que se logre un acuerdo internacional en Cancún.

Organizaciones ambientalistas de Washington señalan que todavía hay posibilidades de que el Congreso apruebe el proyecto, pues el costo de la pasividad es demasiado alto.

"Es hora de que Estados Unidos, políticos, empresarios y ambientalistas, hagan a un lado sus intereses, fijen objetivos realistas y lleguen a un consenso para aprobar este año el proyecto", señalaron Eileen Claussen, presidenta del Pew Center on Global Climate Change, y Jim Rogers, presidente de Duke Energy, en un editorial de Politico on Friday.

"La ley sobre cambio climático y energía limpia no es una propuesta de todo o nada. Es un trabajo en constante evolución que puede promover nuestra transición hacia las energías limpias. Tenemos que dejar atrás nuestras diferencias y actuar en los puntos de consenso", concluyeron.

Las naciones en desarrollo advirtieron el lunes desde Río de Janeiro que el mundo comienza a tener serias dudas sobre la capacidad del gobierno de Obama de lograr que se apruebe el proyecto antes de noviembre.

"Es claro que si los senadores estadounidenses no aprueban el proyecto antes de la reunión de Cancún, no se logrará un documento vinculante en noviembre", declaró Buyelwa Sonjica, ministra de Agua y Ambiente de Sudáfrica, a la agencia de noticias de Reuters.

 

 

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