Vertimiento de aguas servidas en el río Biobío provoca molestia en Quilaco

El concejal de esa comuna, Edgardo Solar, cuestionó la legalidad del procedimiento, y se quejó porque, a su juicio, la empresa no informó sobre la situación. Por el contrario, el jefe zonal de Essbio, René Henning, aseguró que cuentan con todos los permisos respectivos para verter desechos domiciliarios en un estero que desemboca en el río Biobío, mientras concluyen los trabajos para habilitar una nueva planta de tratamiento de aguas servidas.;;La Tribuna de Los Angeles, 07 de julio 2010.


Versiones dispares y la molestia de algunas autoridades y representantes de la comunidad, produjo el vertimiento de aguas servidas que comenzó a hacerse efectivo el sábado 3 de julio en un estero que desemboca en el río Biobío, en la comuna de Quilaco.

El concejal de esa comuna y presidente de la Comisión de Salud y Medioambiente del Concejo Municipal, Edgardo Solar, cuestionó la legalidad del procedimiento, y se quejó porque, a su juicio, la empresa Essbio no informó sobre la situación al municipio quilaquino y a los vecinos de la zona cercana a la descarga.

No obstante, el jefe zonal de la sanitaria, René Henning, aseguró que cuentan con todos los permisos respectivos para verter los desechos domiciliarios durante un máximo de tres meses. Al mismo tiempo, justificó la acción como medida indispensable mientras concluyen los trabajos que permitirán habilitar una nueva planta de tratamiento de aguas servidas en Quilaco.

QUEJAS DE CONCEJAL Y PRONUNCIAMIENTO DEL EDIL

El vertimiento de aguas servidas al río Bíobío por parte de la empresa sanitaria “comenzó como un rumor que finalmente se concretó”, afirmó el concejal Edgardo Solar.

Explicó que “en Quilaco existe una planta de tratamiento de aguas servidas, y de acuerdo a la cantidad de habitantes que hay ya no está con la capacidad suficiente para tratar aguas. Entonces, están construyendo una nueva planta en un lugar distinto que está aproximadamente a dos kilómetros de la primera. Ellos ahora están trasladando los equipos de la planta antigua a la moderna. Sin embargo, ese cambio de piezas demora tres meses, y desde el 3 de julio están tirando las aguas al río sin tratamiento. Ellos dicen cumplir con toda la norma; sin embargo, no le avisaron a nadie. Nosotros nos enteramos por rumores y por los vecinos”.

Más aún, el concejal aseguró que el propietario del terreno donde se produce la descarga tampoco fue informado “para que sus animales no bebieran agua sucia. Además de estar contaminando cometieron el desaire de no informarnos. Queremos que se corte la contaminación y que elijan una alternativa distinta”, señaló Solar, planteando incluso la posibilidad de trasladar las aguas servidas en camiones aljibe hasta la planta ubicada en Santa Bárbara.

Al respecto, consultado por La Tribuna el alcalde de Quilaco, Fredy Barrueto, señaló que expuso su preocupación a la empresa Essbio, aún cuando reconoció que la habilitación de una nueva planta de tratamiento de aguas servidas beneficiará de manera importante a su comuna.

“La problemática que se nos produce es que por una parte nos están contaminando las aguas del río Biobío; y por otro lado está el progreso, en que en uno o dos meses más vamos a estar con una planta nueva. Pero en este momento están estas dificultades que no son menores”.

Barrueto dijo que no fue informado de la fecha exacta en que comenzaría la descarga. Asimismo, manifestó que ante el escenario actual manifestó a Essbio la necesidad de recibir compensaciones, que reparen en parte el daño ambiental que se está produciendo. “Mientras se estén contaminando las aguas nunca va a haber una conformidad para uno”, afirmó.

DEFENSA DE LA EMPRESA

Por su parte, el jefe zonal de Essbio, René Henning, defendió la gestión de la empresa y explicó el contexto del asunto. “Tenemos una planta de tratamiento de aguas servidas que emplazamos el 2003 en un sector de Quilaco para posteriormente cambiarla de posición. Esta planta comenzó a tener inconvenientes de olores; nosotros la íbamos a ampliar y mejorar este año, pero los vecinos el año pasado, junto con el alcalde y las autoridades, nos solicitaron el traslado de esa planta”.

Pese al alto costo que esto ha significado -360 millones de pesos a la fecha-, Henning comentó que tras conversaciones con los vecinos y las autoridades quilaquinas, convinieron en llevar adelante el cambio de ubicación. No obstante, en las exposiciones que la empresa efectuó el 2009, aclaró que “el único inconveniente que se nos iba a presentar era que muchos de los estanques de acero que tenemos en la planta actual los íbamos a utilizar en la nueva planta, y en ese contexto íbamos a verter las aguas servidas por un par de meses al estero que desemboca en el río Biobío. Eso se informó el año pasado”, sostuvo Henning.

Por lo anterior, y ante la queja del concejal Edgardo Solar, el personero de Essbio se mostró extrañado, y atribuyó la situación a una “desinformación” de algunos concejales. Al mismo tiempo, el jefe zonal aseguró que oportunamente informaron del vertimiento temporal al río Biobío a los organismos correspondientes (Servicio de Salud, Conama), además de mantener comunicación con el alcalde Barrueto y los vecinos del sector directamente involucrado. Eso sí, reconoció que la fecha exacta en que comenzaría la descarga al río no fue informada a los distintos actores de la comuna.

En cuanto a eventuales riesgos para las personas que residen en la ribera del Biobío o para su masa ganadera, Henning señaló que ya dieron aviso de la situación para evitar cualquier anormalidad. No obstante, aseguró que la cantidad de aguas servidas que están siendo descargadas “es mínima”, y además, mantienen un constante monitoreo sobre el río.

Finalmente, el jefe zonal afirmó que la única alternativa con la que contaban mientras realizan los trabajos de la nueva planta, era el vertimiento temporal en el río Biobío. 

 

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