Energía y desarrollo ¿Para donde va la torta?

Columna de opinión de Pedro Serrano, Presidente de Fundación Terram publicada en El Chasquis el 08 de septiembre de 2010.


Chile está en el camino de un desarrollo económico sostenido, la economía crece y crecerá entre el 4 y el 7%, pero evidentemente hay que entender que esto no es desarrollo, nuestros problemas de desarrollo tienen que ver más bien con la distribución de los ingresos, según los números esto va cada año peor, el crecimiento de la pobreza, vivienda digna, graves problemas con nuestros pueblos originarios, ser uno de los países con las peores tasas de deforestación del planeta, con la pérdida insustentable de nuestras pesquerías demersales, pelágicas y bentónicas, alta contaminación ambiental de nuestras formas de vida y procesos productivos, en aguas, aire y suelos. Malos índices en las oportunidades de educación y brechas enormes en las calidades de la salud. Tenemos un crecimiento económico sobre una base de recursos insustentables, con retornos mal distribuidos. Al final es difícil pensar en desarrollo, menos aún en desarrollo sustentable que es supuestamente la meta mundial.

De lo anterior se puede deducir fácilmente que el crecimiento de nuestra economía no es necesariamente el desarrollo del país. Es más, tal como indican las cifras actuales, lo que crece son las fortunas de unas pocas familias y capitales de inversión extranjeros.

Aquí es donde entra la energía, la pregunta fundamental es: ¿Más energía para que desarrollo? Más desarrollo ¿De quiénes? ¿Cuál proyecto país? En el campo energético todo esto está entregado en Chile en el libre mercado. No hay realmente una planificación país ni a corto ni a largo plazo. Lo que hay en Chile son grandes oportunidades de negocio para el mundo privado global, lo que no es planificación del desarrollo energético, es otra cosa.

Las centrales térmicas son un ejemplo de esto, ahora que ocurrió el “affaire” de Barrancones, donde la presión ciudadana cazó al presidente de la República con sus propias declaraciones, dejando al aparato público, la Corema regional votando una contradicción. Es más la Corema apoyó un proyecto privado de un empresa belga, Suez Energy, la que viendo una oportunidad de negocios en un país lejano, planteó una Central termo eléctrica en un lugar técnicamente indebido. No era un proyecto país, ni nada de eso, era sólo un negocio privado ¿Qué tipo de funcionarios públicos tan sensibles al negocio ajeno estamos colocando?

Después vienen los proyectos de la central termo eléctrica de Castilla, que será la más grande máquina a carbón para producir electricidad (dinero) en América. El proyecto consiste en la instalación de nada menos que seis unidades a carbón en la zona de Punta Cachos, a unos 80 kilómetros al oeste de Copiapó. El proponente, Eike Batista, es la tercera fortuna del Brasil, este señor está en su perfecto derecho en hacer negocios donde quiera, más aún en un país que no cuida sus aguas, aires, ni sus suelos. Además, si ni los impactos socio ambientales, ni la basura quedan en Brasil, con Coremas fáciles, agua gratis y buenos clientes en la minería local, entonces bien por él y su consorcio, brillante negocio ¿Pero, es un proyecto país? ¿Ganamos algo nosotros más allá de goteo lateral, de una cuota de empleos o algunos sobornos locales?

¿Aportará este “desarrollo energético” a un desarrollo sustentable? ¿Volveremos a hinchar bolsillos ajenos con recursos naturales de todos los chilenos? ¿Desarrollo de quiénes? ¿Es Chile quien necesita esa energía o es energía para el negocio de unos pocos, con algo de goteo lateral? Yo diría que estamos de rodillas debajo de la mesa a ver si caen migas y la torta evidentemente se la comen otros.

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