Gobierno reactiva debate legislativo sobre cultivo y comercialización de transgénicos

Comisión público-privada prepara propuesta para enviar indicaciones al proyecto. El Diario Financiero, 06 de septiembre 2010.
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El gobierno de Sebastián Piñera está decidido a retomar un antiguo y complejo debate. Tras la constitución de una comisión público-privada que, actualmente, afina las bases de lo que serán las indicaciones al proyecto Bioseguridad de Vegetales Genéticamente Modificados, se retomará la discusión legislativa sobre el cultivo y comercialización en Chile de los alimentos denominados transgénicos.

Así lo adelantó el ministro de Agricultura José Antonio Galilea, hace sólo unos días durante el encuentro Enela 2010, que se llevó a cabo en Temuco. Y sacó aplausos.

En la actualidad, la única norma específica en Chile sobre transgénicos está en una resolución del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) sobre Normas y Regulación de Liberación de Transgénicos. Según ese decreto, sólo se autoriza en Chile la entrada de semillas transgénicas para multiplicación con fines de exportación. No se permite para consumo.

Mesa de trabajo

Para Miguel Ángel Sánchez, director ejecutivo de ChileBio (asociación que reúne a las empresas agrícolas Bayer S.A., Dow AgroSciences Chile S.A., Monsanto Chile S.A., Semillas Pioneer Chile Ltda. y Sygenta S.A.) y miembro de la mesa de trabajo convocada por el Ministerio de Agricultura, reabrir la discusión es clave.

Durante meses se han abocado a analizar la moción que se encuentra estancada en el Senado -presentada el 2006 por los senadores Eduardo Frei, Andrés Allamand, Alberto Espina, Juan Antonio Coloma y Fernando Flores- que busca regular la incorporación de los transgénicos a la producción agrícola del país.

"Mantener una industria como la semillera, que basa su producción en semillas transgénicas amparadas en una sola resolución, es un poco débil para la magnitud del negocio", explica Sánchez amparado en cifras que muestran que la exportación de semillas transgénicas ha significado para el país ingresos por sobre los US$ 520 millones.

A su juicio, "es bueno tener un marco regulatorio para saber a que reglas atenerse". Actualmente, en Chile el consumo de productos transgénicos no está aprobado, sólo está permitida la producción de semillas para su exportación. Entre las con mayor volúmen de producción se encuentran las semillas transgénicas de maíz, canola y soya.

"Afuera procesan el producto final y nosotros lo importamos y finalmente, consumimos ese mismo maíz o soya", sentencia Sánchez.

"Chile está perdiendo por no poder producir transgénicos para consumo interno a falta de un marco regulatorio de estos productos", agrega.

Así, cree que "al país se le están negando los beneficios a la ciudadanía que entregan los transgénicos, por ejemplo -menciona- mejores contenidos nutricionales, seguridad alimentaria, entre otros", precisa.

Potenciar la competitividad

Para Miguel Ángel Sánchez es necesario incrementar la competitividad de ciertos productos nacionales.

El caso de la remolacha azucarera es, a juicio de Sánchez, un claro ejemplo de lo que los transgénicos aportan en beneficios a la productividad. Hace 40 años en el país existían 50 mil hectáreas productoras de remolacha, en la actualidad sólo existen 18 mil hectáreas, según los antecedentes recopilados por el director de ChileBio.

Y añade "Estamos además, impidiendo el desarrollo de la investigación y del desarrollo a nivel nacional".

¿Mitos o realidades?

Otro aspecto que necesariamente deberá abordar la mesa de trabajo ad hoc, es la fuerte resistencia que provoca el tema entre grupos ambientalistas como Greenpeace, que ha desarrollado una fuerte campaña en contra del consumo de este tipo de alimentos por su eventual daño a la salud humana.

En Chile, la entidad se ha abocado específicamente al derecho de las personas a saber si está consumiendo alimentos transgénicos (ver recuadro) e incluso hay mociones parlamentarias que buscan al menos, que los precios de dichos productos sean más bajos.

Según Sánchez, "hay que tratar de informar de forma simple y directa sobre la realidad de los transgénicos".

"No existe ninguna publicación científica válida que demuestre algún efecto adverso en los cultivos transgénicos", concluye.

 

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