Parques urbanos, el nuevo negocio verde que concesionará el gobierno

Privados podrán administrar parques urbanos y vender cupos de descontaminación a empresas que necesitan compensar emisiones, como las constructoras o las firmas de levantamiento de tierras. La autoridad está definiendo los proyectos, que suman más de US$ 118 millones.;La Tercera, 05 de septiembre 2010.


Concesionar parques urbanos en la Región Metropolitana y en Concepción. En esa idea está trabajando el gobierno hace cuatro meses, con la meta de concretar el proyecto antes de fin de año. La iniciativa fue anunciada el 15 de julio, cuando el ministro de Obras Públicas, Hernán de Solminihac, presentó la primera cartera de concesiones de la administración Piñera.

¿Por qué ahora? Porque el Plan de Descontaminación de la RM, que se actualizó en abril, cambió los límites mínimos de compensación de emisiones atmosféricas de los proyectos que ingresan al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, desde 10 a 2,5 toneladas anuales de material particulado. Y eso “impondrá nuevas exigencias a las empresas”, dice Clemente Pérez, abogado de Guerrero, Olivos, Novoa y Errázuriz y director de Chile Sustentable. En el Ejecutivo tienen claro que habrá “una demanda importante por compensar las emisiones de material particulado (PM 10), porque el Plan de Descontaminación establece normas más exigentes para quienes desarrollen proyectos que impliquen movimientos de tierra, como inmobiliarias o concesionarias de obras públicas en la etapa de construcción”, señala María de la Luz Domper, asesora jefa del Ministerio del Obras Públicas, quien expuso del tema en un seminario de Sofofa.

De hecho, luego del anuncio se acercaron al área de Concesiones municipios -ya entregaron propuestas Puente Alto, Pudahuel, La Florida y Lo Prado- y privados interesados. Si bien no hay una definición oficial, según Pérez “Cerro Blanco de Recoleta y Cerro 18 en Lo Barnechea son una opción. Cerros de Renca, el vertedero Lo Errázuriz y otros terrenos menores no desarrollados, también debieran ser interesantes para proyectos de este tipo”, señala.

En lo inmediato, la autoridad está identificando áreas verdes no implementadas o en estado de deterioro, ubicadas en fajas fiscales, de manera de armar una oferta atractiva de parques a concesionar. “Queremos poner oferta a disposición de esa demanda. Terrenos fiscales que están destinados como parques, pero que no se han desarrollado y hoy son sitios eriazos”, afirma Domper. La cartera inicial en estudio suma US$ 118 millones en proyectos, lo que equivale a siete iniciativas por 180 hectáreas en la RM y a cuatro en Concepción, por 252 hectáreas.

El objetivo es partir en esas dos regiones, porque tienen el Plan de Descontaminación aprobado, pero se extenderá a nivel nacional en los lugares donde existan protocolos similares. Las áreas definitivas y la equivalencia entre emisiones y hectáreas de parque las están definiendo Concesiones, Conama, el ministerio de Vivienda y el MOP, a través de una mesa de trabajo que se reúne periódicamente.

El modelo de negocios

¿Como funcionará? Las firmas que producen movimientos de tierra y emiten PM10 pueden comprar vouchers (una suerte de cupos de descontaminación) que venderán las concesionarias que se dedican a mantener y administrar los parques. Con ese dinero, obtendrán financiamiento, a lo que se unirá el desarrollo de servicios comerciales, como espacios para eventos, restaurantes, piscinas públicas, juegos infantiles, espacios para recreación, gimnasios, canchas de fútbol, estacionamientos en el subsuelo, entre otros, que a su vez pueden subconcesionar.

El modelo permitirá “hacer más atractivos estos proyectos para el sector privado y financiarlos”, señala Domper. Si el parque es metropolitano, un 20% podrá destinarse a servicios comerciales; si es comunal o municipal, será un 5%. El Estado pondrá a disposición del sector privado las zonas fiscales, pero éste también podrá proponer terrenos.

Hasta el año pasado, sin la mayor exigencia del Plan de Descontaminación, la posibilidad de dar en concesión parques “era remota, porque el modelo de negocios no daba y sólo era rentable con subsidios importantes por parte del Estado. No había incentivo a participar. Ahora se crea un mercado nuevo”, advierte la experta. Vicente Domínguez, director ejecutivo de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, cree que la única manera de que esto funcione “es con subsidio parcial del Estado, como ocurre con las concesiones de obras públicas viales, cuyo tráfico no alcanza a cubrir la inversión y operación de la carretera”. Las precauciones, advierte, son que generen una cierta rentabilidad, para atraer interesados y que se resguarden los intereses del Estado. Domper admite que si la colocación de bonos no es suficiente para recuperar la inversión, “tendría que operar un ingreso mínimo garantizado por el Estado, que se está estudiando”, explica. ¿Qué tipo de compañía podría comprar vouchers a las concesionarias? En general, “todos los desarrolladores de proyectos en la Región Metropolitana, especialmente los inmobiliarios, pues les podría permitir cumplir con sus obligaciones de compensación de una forma eficiente y que además genere beneficios públicos”, complementa Pérez.
 
CLAVES: 20% del parque se podrá destinar a servicios comerciales, si éste es metropolitano, y un 5% si es comunal o municipal. El Estado pondrá a disposición del sector privado las zonas, pero éste también podrá proponer terrenos.

”Cerro Blanco de Recoleta, Cerro 18 en Lo Barnechea (…) Cerros de Renca, el Vertedero Lo Errázuriz y otros, también debieran ser interesantes para proyectos de este tipo”, dice Clemente Pérez.

Una experiencia similar existe en Uruguay, donde se concesionó el Parque Urbano de Cordón, de más de una hectárea y media. Acá compensaron, con las normas antiguas, Chamicero, Valle Grande y Aguas Andinas.

 

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