Dos organizaciones ambientalistas proponen red de áreas marinas protegidas para Chile

Greenpeace y World Wildlife Fund buscan preservar especies y hábitats frágiles. Cada una en forma separada tiene su proyecto. La segunda apunta especialmente a la zona de Chiloé, donde se ha detectado una importante población de ballenas azules. El Mercurio, 14 de octubre 2010.


El anuncio de la creación del parque marino más grande de Chile en la isla Salas y Gómez fue considerado un hito por las organizaciones ambientalistas. Son 114.764 kilómetros cuadrados, lo que lo convierte en uno de los tres más extensos del planeta.

El subsecretario de Pesca, Pablo Galilea, destacó que con su creación Chile cumple el compromiso asumido ante la Convención de Biodiversidad Biológica de proteger el 10% de su zona económica exclusiva antes de 2012.

No obstante, dos de las principales entidades conservacionistas con oficina en el país, la World Wildlife Fund (WWF) y Greenpeace, temen que la magnitud de tal designación deje de lado la protección de otras zonas del país, y por eso han trabajado en propuestas paralelas.

Greenpeace Chile y la Confederación Nacional de Pescadores Artesanales, con el apoyo de un equipo externo de científicos, prepararon un extenso documento en el cual definen que una política apropiada de protección debería contemplar el 10% de cada una de las ecorregiones marinas que existen en el país. Estas son Norte de Chile o Humboldt, Chile Central, Araucanía, Chiloé, Canales y fiordos, Islas Desventuradas y Juan Fernández e Isla de Pascua. Esta última fue la única que quedó resguardada con el parque Salas y Gómez.

La creación de las áreas propuestas permitiría la recuperación de los sistemas deteriorados por la acción humana, dice Samuel Leiva, coordinador de las campañas de Greenpeace en Chile.

En cada una de ellas consideraron elementos como zonas de alimentación de ballenas; hábitats de lobos marinos, focas y chungungos; zonas de desove, áreas con presencia de juveniles (peces pequeños de edad y de porte), montes submarinos y presencia de clorofila.

El resultado es un mapa con casi una treintena de áreas ubicadas mar adentro.

En WWF también tienen su propuesta, pero ésta se concentra en la zona de los canales, especialmente debido a la presencia de ballenas azules y corales de aguas frías.

Mauricio Gálvez, coordinador del programa de áreas marinas de WWF Chile, precisa que con la creación de Salas y Gómez pasamos de 0,2 a 4,6% de protección de los distintas ecorregiones marinas.

Quedan por proteger hitos clave, dice. "La mitad de las especies de ballenas que habitan en el mundo viven en la ecorregión de Chiloé. En la de Humboldt no hay constancia de tanta ballena, pero, en cambio, hay recursos como anchoveta, jurel y otras especies que requieren de conservación".

La WWF ha centrado su trabajo en las ecorregiones australes y ha identificado, con la ayuda de un software especial, las zonas con mayor presencia de cetáceos. Su propuesta apunta a crear en la zona entre Chiloé y las islas Guaitecas un área marina protegida de múltiples usos, de modo que en algunas zonas las restricciones a las actividades económicas no sean tan estrictas.  
 
Área total: Hasta ahora, la superficie marina protegida en Chile alcanzaba a 0,02% de su zona económica exclusiva y Mar Territorial. Según la WWF, con Salas y Gómez se eleva esa área a 4,6%.

 

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