Agricultura lanza primera “calculadora” de huella de carbono

Herramienta del Inia mide la emisión de gas de efecto invernadero. Estará dirigida a los exportadores agropecuarios. La Tercera, 12 de diciembre 2010.


Si viaja al Reino Unido y visita un supermercado Tesco, encontrará muchos productos con un etiquetado que probablemente jamás ha visto. Además de la cantidad de calorías y la composición del producto, también hallará información sobre la huella de carbono del artículo que tiene en sus manos.

Esta cadena está solicitando a sus proveedores que rotulen sus productos con la huella de carbono e indiquen sus compromisos de mitigación, a corto y mediano plazo.

Un dato no menor si se toma en cuenta que este año, Reino Unido fue el principal mercado en volumen de exportaciones de vino embotellado chileno. Sólo por poner un ejemplo.

Pero ¿qué es la huella de carbono? Según explica el investigador del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (Inia), Sergio González, "es la sumatoria de los gases de efecto invernadero (GEI) que se emiten en el ciclo de vida de un producto".

El tema ha ido cobrando fuerza en los últimos años, sobre todo por los trastornos del cambio climático, y podría cambiar las relaciones comerciales entre los países. Porque, a pesar de que no se ha planteado como un elemento de cumplimiento obligatorio para los productores, sí permitirá a los consumidores elegir si comprar un producto con una alta huella de carbono u otro con una baja.

En Chile lo saben. Por eso, desde hace un tiempo, diversos sectores se han estado preparando. Entre ellos, el agropecuario.

Calculando el carbono

El año pasado, Sergio González, inició un estudio impulsado por la Fundación Innovación Agraria (FIA), del Ministerio de Agricultura.

El objetivo de la investigación "Huella de carbono en productos de exportación agropecuarios de Chile" era elaborar el indicador en términos preliminares de los principales productos agropecuarios de exportación chilenos. Por ejemplo, uva de mesa, damascos, vino y leche.

De esta forma, se sientan las bases para que el país empiece a generar su propia información, identificando las fases críticas en cuanto a magnitud de emisión de GEI y diseñando estrategias de mitigación de emisiones.

En este contexto, la próxima semana la página web del Inia publicará la primera calculadora nacional de huella de carbono para productores y exportadores agropecuarios.

Su descarga es gratuita, aunque es necesario tener conocimientos técnicos y manejar los datos necesarios para que entregue resultados certeros.

El también miembro del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), explica que "esta información es sólo referencial para el exportador".

Esto, porque la huella de carbono que calcula no es un resultado "oficial", sino que está ideado básicamente para que, entre otras cosas, sea posible identificar qué parte del ciclo de vida del producto se puede mejorar o dónde hay necesidad de investigar soluciones".

De esta forma, la calculadora impulsará la autoevaluación de los productores agropecuarios.
Para calcular la huella de carbono

de un cultivo de uva de mesa en Llayllay, de tres hectáreas y una producción anual de 50 mil kilos, es necesario ingresar una serie de datos a los ítemes que conforman el ciclo de vida del producto, como las coordenadas geográficas, fuentes de energía, insumos, traslados o transporte. En este caso, la calculadora arrojó que la huella de carbono de esta uva es de 838 gramos de CO2, equivalente por kilo de producto.

El destino final de la uva es el puerto de Liverpool, en Inglaterra.


 

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