Expertos prevén peaks de radiación UV durante enero

Estudio comprobó que los rayos UV no bajaron en la última década en Santiago y este verano podrían existir rangos que sobrepasan dos veces lo normal. La Tercera, 16 de diciembre 2010.


En 1999 se realizó la última actualización del Protocolo de Montreal, un tratado internacional que persigue la reducción de los gases que dañan la capa de ozono. ¿El objetivo? Disminuir la cantidad de radiación ultravioleta dañina para la salud de las personas. Sin embargo, eso no ocurrió. Al menos, no en Chile.

Así lo comprobó un estudio realizado por la U. de Santiago y la Corporación Nacional del Cáncer (Conac), que midió durante la última década la radiación UV que cae sobre Santiago. ¿La conclusión? La radiación no decayó, como se esperaba, sino que se mantuvo estable con peaks que cada año fueron mayores. De hecho, se espera que durante este verano pueda aumentar aún más. "Es probable que tengamos varios peaks de radiación durante esta temporada que no habíamos visto antes. Además, esti- mamos que el próximo año se mantendrá un promedio alto de rayos UV", dice Ernesto Gramsch, doctor en Física de la Usach y responsable de las mediciones.

Para medir se utiliza una escala de alerta, que va de uno a 15, donde los niveles más altos parten en el siete. Por ejemplo, para Santiago hoy jueves está pronosticado que la radiación UV llegue a 10, "pero para enero puede haber peaks de 13 a 14", advierte Gramsch.

¿Por qué no bajó? A pesar de que disminuyeron los gases contaminantes normados en el Protocolo de Montreal -los clorofluorocarbonos (CFC)-, aumentaron otros contaminantes que no estaban en la lista: los clorofluorocarbonos hidrogenados (HCFC). Su producción aumentó, ya que sustituyeron en aerosoles y refrigerantes a los CFC.

La segunda razón es el cambio climático. Un grupo de investigaciones comprobó que, debido el aumento de la temperatura, ha modificado los vientos en la estratosfera disminuyendo o aumentando el ozono en ciertas regiones. "A raíz de esto, la radiación debería aumentar en el Hemisferio Sur, mientras en algunas partes del Hemisferio Norte está bajando", dice Gramsch.

La exposición continua a estos rayos significa "cultivar" un cáncer a la piel, envejecimiento prematuro de la piel o cataratas en los ojos, entre otras patologías, explica Cecilia Orlandi, dermatóloga asociada a Conac. Si bien los chilenos tomaron conciencia de la situación con el uso de protector solar, lentes o incluso detergentes que dejan la ropa protegida de los rayos UV, "se debe seguir educando, ya que el efecto es acumulativo", concluye Orlandi.

Comments are closed.