Transantiago generó alza de contaminación de autos

Investigación revela que en 2007 aumentaron emisiones de CO y NOX. La Hora, 09 de diciembre 2010.


El Transantiago nació con un objetivo claro: mejorar la calidad de vida de los santiaguinos con un sistema de transporte integrado que, a su vez, contribuyera a disminuir los índices de contaminación de la saturada ciudad.

Ya en 2005, cuando se empezó a aplicar el sistema de manera gradual, se estableció que el compromiso de reducir un 40% de óxidos de nitrógeno (NOX), contemplado en las metas ambientales de ese entonces, sería sobrepasado ampliamente por el Transantiago, que contribuiría a ser un factor de descontaminación ambiental crucial para Santiago.

Sin embargo, un estudio que será presentado este jueves en el marco del seminario del Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI) en la U. de Chile, revela que la renovación del sistema de transporte generó un efecto no deseado: el aumento de la polución emanada de los automóviles.

Juan Pablo Montero, miembro del Departamento de Economía de la U. Católica, junto a tres investigadores analizó las consecuencias que generó la aplicación del Transantiago en base a los datos de las estaciones de monitoreo de calidad de aire durante todo 2007, año en que se implementó totalmente el sistema. Y el resultado fue sorprendente:

“Vimos que durante las horas peak hubo un aumento de un 40% de la contaminación por monóxido de carbono (Co) y óxidos de nitrógeno (Nox), que proviene de los automóviles. Y si bien a fin de año se aminoró y volvió a los índices registrados en un principio, fuera de las horas punta y durante los fines de semana el aumento alcanzado nunca más descendió”, explica.

Para Montero eso indica que “los santiaguinos reaccionaron rápidamente a este cambio brusco, ya sea comprándose un segundo auto o sacando el que ya tenían en casa y no se ocupaba con frecuencia”.

Y es que además analizaron la tendencia en el consumo de gasolina durante ese año y a partir de ello pudieron concluir que “también hubo un alza en cerca de un 10%, lo que es sinónimo de un aumento en la circulación de vehículos”, dice. De hecho, evaluaron la tendencia en regiones, pero “sólo en Santiago se registró un alza que sobrepasó los niveles promedios”.

Montero, quien también es parte del ISCI, añade que un tercer componente evaluado fueron los precios de licencia de los taxistas que también subieron, situación que a su juicio responde “a un incremento de la demanda de este servicio por el hecho de haberse transformado en un negocio más rentable”, precisamente por la crisis que se vivía en ese entonces en el Transantiago.

A la luz de los antecedentes el experto, quien en su investigación analizó además el impacto de la instauración de la restricción vehicular en México, concluye que en ambos casos las medidas “no cumplieron el objetivo para lo cual fueron diseñadas” y que decía relación con desarrollar una política de mejora medioambiental.

“Es difícil sacar a la gente del auto una vez que ya se subió”, afirma junto con añadir que durante el primer año de aplicación del Transantiago éste incentivó el crecimiento del parque automotor, algo similar a lo que sucedió en el DF.

Frente a ello cree que es de sumo cuidado que ante la instauración de políticas radicales se hagan profundas evaluaciones que permitan prever los efectos. “Si te equivocas no hay irreversibilidad”, sentencia. Y eso es precisamente lo que sucedió en el caso del Transantiago.  
 
La expansión del parque automotor

Coincidentemente con las conclusiones del estudio, efectivamente en 2007 hubo un incremento en las ventas autos.

De acuerdo a cifras de la Cámara Nacional de Comercio Automotriz (Cavem), durante el primer trimestre de ese año hubo un 19,4% de crecimiento en la venta de vehículos usados.

El fuerte aumento se registró precisamente en la época de mayor crisis del Transantiago, entre enero y marzo de ese año.

Las ventas significaron ventas totales por 156.415 unidades, mientras que los autos nuevos alcanzaron colocaciones por 49.238, registrando un alza de 5,2%.

De hecho, aunque febrero es uno de los meses más flojos para este sector, en 2007 tuvo un comportamiento distinto: el incremento en las ventas fue de un 8,57% respecto de 2006.


Mena: “Se improvisó mucho”

Juan Pablo Montero admite que la metodología usada en su investigación no es extrapolable a la realidad actual, pues el sistema ha mejorado y el servicio ha vuelto a la normalidad.

De todos modos, el experto del Centro de Investigación para la Sustentabilidad de la Escuela de Ingeniería Ambiental de la UNAB, Marcelo Mena, coincide con el análisis de Montero respecto del impacto que generó el Transantiago en la ciudad.

“Se improvisó mucho”, sentencia junto con añadir que sus estudios sobre las concentraciones de monóxido de carbono revelan que éstas empeoraron efectivamente entre 2007 y 2008. Al igual que el “óxido de Nitrógeno que creció bastante en estos años”, añadió.

“Es difícil sacar a la gente del auto una vez que ya se subió”. Juan Pablo Montero, investigador.

40% creció la contaminación proveniente de vehículos con la instauración del Transantiago.

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