Conadi no visa venta de terrenos a Arauco y construcción de ducto en Mehuín se retrasa

El proyecto permitirá las descargas de efluentes desde la planta de celulosa Valdivia hacia el mar. El Diario Financiero, 02 de marzo 2011.


La empresa además aseguró que junto a la aprobación de la compra de terrenos, faltan otros permisos sectoriales de la DGA y Vialidad.

Hace poco más de un año que Arauco obtuvo la Resolución de Calificación Ambiental por parte de la entonces Corema de Los Ríos para el proyecto denominado “Sistema de conducción y descarga al mar de efluentes tratados de planta Valdivia” en la bahía de Mehuín. 
Sin embargo, la iniciativa, que tiene por objetivo la instalación y operación de un sistema de conducción terrestre y submarino, para la disposición final en el mar de las aguas residuales de la planta de celulosa, aún no tiene avances en su construcción, pues la Corporación Nacional de desarrollo Indígena (Conadi) no ha visado la venta de terrenos por los que pasará el ducto y en los que tiene injerencia, pues es superficie con presencia de comunidades mapuche lafquenche. 
De hecho, opositores argumentan que la empresa estaría pasando a llevar el Convenio 169 de la OIT y la ley 20.249 de borde costero, conocida como ley lafkenche y que creó el espacio marino de los pueblos originarios.

Según fuentes conocedoras del proceso, la compañía estaría en la etapa de adquirir tierras por donde pasará el ducto, negocio que necesariamente tiene que ser visado por la Conadi por tratarse de tierras indígenas.

A esto se suma la solicitud de espacio marino que debió realizar para hacer la descarga al mar, el que también es propiedad de comunidades lafquenches, las que “se oponen y Conadi tiene que determinar si hay derechos consuetudinarios del pueblo lafquenche o no”, detalló una fuente.

Conocedores del tema aseguran que, por el momento, la empresa está haciendo las descargas directamente en el río con todos los tratamientos que la normativa exige, pero que esto estaría impidiendo que la unidad opere a plena capacidad.

Por su parte, desde la empresa aseguraron que se encuentran a la espera estudios de ingeniería, permisos sectoriales y acuerdos con privados, para iniciar la construcción del proyecto.

Así lo confirmó el gerente de asuntos corporativos de Arauco, Charles Kimber, quien señaló que además de la resolución ambiental “se requieren dos cosas; un estudio de ingeniería de detalle y una serie de permisos sectoriales, ya sea de la Dirección General de Aguas, de Vialidad y de la Conadi”.

Conflictos con ambientalistas


El proyecto de Arauco ha despertado el rechazo de diferentes grupos desde sus inicios, ya que en una primera etapa se le acusó de descargar residuos industriales no tratados en las aguas del santuario Carlos Andwanter, causando la muerte de los cisnes del lugar, situación que fue descartada por la empresa.

Volviendo al plan original del proyecto, Arauco impulsó el proyecto de un ducto que lleve los residuos a la costa, evitando el río. Sin embargo, esta iniciativa generó la oposición de los pescadores artesanales y habitantes de la bahía Mehuín.La situación fue zanjada a través de compensaciones por parte de la empresa.

No obstante, otras organizaciones ambientalistas como el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales, OLCA, argumenta que aún no se tienen claros los efectos que tendrán los residuos tanto en el mar como en el río.

 

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