¿Es real la “estrechez” eléctrica?

Columna de opinión de Rodrigo Bórquez, economista de Fundación Terram, publicada en Lanacion.cl, 17 de marzo 2011.


El potencial de generación eléctrica que se sumará al sistema entre los años 2011 y 2013 debido a la entrada de nuevos proyectos asciende a los 9.405 MW, lo que equivale a poco más del 63% de la capacidad instalada total del país.

Durante el último tiempo, la aprobación de una serie de proyectos de generación eléctrica con un amplio rechazo ciudadano se ha sustentado -casi dogmáticamente- sobre el argumento, tanto público como privado, de una imperante necesidad de ampliar continuamente la capacidad de generación, es decir, sumar y sumar electricidad con tal de disminuir la supuesta “estrechez del suministro eléctrico” que tendría amenazado el crecimiento económico de nuestro país en los próximos años. Las campañas a favor de los proyectos de generación eléctrica más importantes -Hidroaysén y termoeléctrica Castilla- han desarrollado su estrategia publicitaria sobre este argumento, y con ello han confundido a gran parte de la opinión pública que poco y nada comprende de los tecnicismos que operan en esta industria.

Sin embargo, la base de este argumento queda refutado de manera bastante sencilla si se considera la potencialidad de una serie de proyectos que en la actualidad se encuentran en proceso de construcción, a lo que se suman otros tantos que, a pesar de contar con aprobación ambiental a partir de enero de 2007, aún no inician sus obras.

De acuerdo a los antecedentes y cifras expuestas ante la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados en septiembre de 2010 por el entonces ministro de Energía Ricardo Raineri, el potencial de generación eléctrica que se sumará al sistema entre los años 2011 y 2013 debido a la entrada de estos proyectos asciende a los 9.405 MW, lo que equivale a poco más del 63% de la capacidad instalada total del país a comienzo del 2010 (14.870 MW).

De acuerdo al gobierno y al sector empresarial a la luz de esta información, para mantener el crecimiento económico del país es necesario aumentar la potencia de generación en cerca de un punto porcentual por sobre el crecimiento anual del PIB (unos 750 MW anuales). Contrastando con las cifras disponibles, es posible afirmar que, sólo gracias a la entrada en operación de dichas centrales, el país tiene asegurado el suministro eléctrico por lo menos durante los próximos 13 años. Esto, sin contar el aporte de aquellos proyectos aprobados a partir de septiembre de 2010 -entre ellos los 2.354 MW de la central termoeléctrica Castilla-. Junto a aquéllos proyectos que actualmente se encuentran en proceso de evaluación ambiental.

Los esfuerzos realizados por el gobierno y empresarios en esta materia, además de ser cuestionables de acuerdo a los argumentos expuestos, desconocen la problemática que plantea la crisis socioambiental que enfrenta actualmente el planeta. En este plano, el desafío inmediato es contrario al incremento en la intensidad energética del consumo, sino por el contrario, apunta al ahorro, optimización y uso eficiente de la energía en todas su variantes.

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