21 de Mayo: Medio Ambiente y Electricidad

Columna de opinión de Flavia Liberona, Directora Ejecutiva de Fundación Terram, publicada en blog del diario La Tercera el 22 de mayo de 2011. Vea blog AQUÍ.;


Sin duda desde la aprobación de HidroAysén la temática ambiental, o mejor dicho la problemática socioambiental se instaló en la agenda nacional, así lo demuestran las numerosas movilizaciones ciudadanas que han ocurrido en los últimos días dentro y fuera de Chile. Pero por si esto fuera poco y alguien aún tuviese dudas sobre la importancia que ha adquirido el tema, los políticos y parlamentarios en la ceremonia del 21 de mayo efectuada en el Congreso pleno, mostraron su preocupación y compromiso por las demandas ciudadanas y el rechazo que genera la aprobación a HydroAysén.

La ceremonia en que el presidente de la Republica rinde cuentas al país y anuncia lo que viene para el año siguiente, se caracterizó por la presencia de numerosos parlamentarios y presidentes de partidos portando “chapitas” en sus solapas con leyendas “No a HidroAysén “ o “ Patagonia Sin Represas”, por las interrupciones desde las tribunas en diversos puntos del discurso, la ausencia de un número muy significativo de parlamentarios tanto de la Alianza como de la Concertación y la tensión evidente del Presidente.

El diseño del mensaje presidencial en materia ambiental, no marco una diferencia con el resto del discurso del mandatario y se caracterizó por anuncios más bien generales, poco precisos que dejan mucho espacio a la interpretación o que eluden a los problemas de fondo. Con ello, el gobierno no se compromete y se asegura para que en el futuro no le cobren compromisos incumplidos. Evidentemente los anuncios presidenciales, no abordan problemas de fondo y menos aún las demandas ciudadanas que han surgido con más fuerza tras la aprobación de HidroAysén, tampoco se hace cargo de dar soluciones a la insuficiente institucionalidad ambiental, a la ausencia de regulaciones en materia energética- eléctrica, ni a las problemáticas asociadas al agua.

En primer lugar el Presidente relevó la importancia de la nueva institucionalidad ambiental, nacida de un pacto político a fines del gobierno pasado entre la Concertación y la Alianza, lo cual resulta contraproducente en el actual escenario marcado por las protestas ciudadanas. Pero al parecer Piñera no sabe o sus asesores no le han dicho que, esta institucionalidad después de un año y medio de aprobada presenta un gran retraso en su implementación, pues aún no cuenta con reglamentos y la Superintendencia Ambiental aún no puede comenzar a funcionar. Es más, qué sentido tiene hablar de una institucionalidad que el propio Piñera se ha encargado de sepultar, primero con el caso Barrancones y ahora en el sentido inverso avalando a HydroAysén.

En segundo lugar, se refirió a la energía o mejor dicho hablo de electricidad, sin embargo los anuncios son poco claros. Por una parte el Presidente se alinea con la campaña mediática de la crisis energética y señala que podríamos tener problemas en la segunda mitad de esta década. En base a esto argumenta y avala la aprobación de proyectos hidroeléctricos y termoeléctricos en las actuales condiciones, sin buscar mejores soluciones para este tipo de proyectos. Por otra parte, le da prioridad a temas como la eficiencia energética y la implementación de energías limpias y renovables, más conocidas como energías renovables no convencionales o ERNC, pero no se refiere explícitamente a su compromiso de incorporar un 20 % de energías renovables no convencionales para el año 2020. Pero tal vez el punto más difícil de digerir e interpretar es cuando se refiere a la trasmisión y distribución de la electricidad, pues señala que debe haber una política de Estado en esta materia. ¿Qué quiso decir el Presidente con esto? ¿Quiénes participarán de la elaboración de esta política? ¿En base a qué se definirá esta política? Si bien es fácil concordar que esto es relevante para el país, con este anuncio queda la sensación que la línea de trasmisión para las centrales de Aysén será asumida como una necesidad y por tanto formará parte de una “política de Estado”, lo cual resulta al menos inquietante.

Por otra parte, en el discurso impreso hay un párrafo titulado “agua”, al cual el Presidente no se refirió en el Congreso Nacional, pero que es parte de los anuncios oficiales. En el se señala que existe una “Estrategia Nacional de Recursos Hídricos y un Plan Regional de Infraestructura y Gestión del Agua para todas las regiones de Chile”. Sin embargo y pese al anuncio, al menos en las páginas web de la DGA y el Ministerio de Agricultura no existen documentos disponibles al respecto, es decir sólo está el anuncio.

Aunque los temas de agricultura y minería fueron presentados en el discurso presidencial como desligados del tema ambiental, evidentemente esto no es así, sin embargo merecen ser analizados en forma independiente para no generar confusión.

Al final del día y de los anuncios presidenciales, queda la sensación que estamos donde mismo, pero ahora con menos ambigüedades que antes. Está claro que no hay, ni habrá cambios que asuman los problemas de fondo en materia ambiental y eléctrica, que el apoyo dado por Piñera a HidroAysén se consolida y se extiende al tendido eléctrico y que cualquier otra alternativa energética para Chile no tendrá un apoyo real de este gobierno.

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