Cambio climático y minería impactan en glaciares rocosos

Estudio en Chile revela las modificaciones que están sufriendo estas reservas de agua. Se estima que Chile tiene más de cuatro mil de estos glaciares en la cordillera de los Andes. El Diario Financiero, 17 de mayo 2011.


El aumento de las temperaturas por efecto del cambio climático y los depósitos de lastre de la actividad minera están impactando la actividad de los glaciares rocosos en Chile que, a diferencia de los popularmente conocidos glaciares "blancos", se caracterizan por ser una mezcla de hielo -que no se ve en la superficie- con fragmentos rocosos de la alta montaña, que se desplaza valle abajo, lentamente.

Así lo revela una inédita investigación de los geógrafos Alexander Brenning, del Instituto de Geografía y Gestión Ambiental de la Universidad de Waterloo, Canadá, y Xavier Bodin, del Laboratorio Edytem del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia, que en alianza con el Instituto de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Chile, instalaron cuatro áreas de monitoreo en la Cordillera de los Andes y 180 puntos para observar el comportamiento de los glaciares de roca.

Pese a que en Chile existen más de cuatro mil de estas estructuras, "son muy pocos estudiados, son un fenómeno que nadie conoce mucho porque son difíciles de reconocer, pese a que tienen una gran importancia al ser grandes reservorios de agua dulce, incluso más que los glaciares blancos", explica Alexander Brenning sobre la iniciativa que está estudiando los glaciares rocosos en la cordillera de Santiago, específicamente en el sector de Laguna Negra o en la zona superior de la cuenca del río Elqui, entre otros, y que ha contado con financiamiento de la Dirección General de Aguas (DGA), del Fondecyt y diferentes aportes de centros extranjeros, como de Canadá.

El geógrafo señala que entre

los resultados más relevantes es que se ha observado dinámicas extrañas en los glaciares del cerro Olivares, en la IV región, o Quebrada Blanca, en que se ha detectado un aumento del desplazamiento o se han producido grietas o flujos de lodo, que terminan por desestabilizarlo.

Impacto minero

También dejó de manifiesto la preocupación por el impacto que está generando las intervenciones mineras de la división Andina de Codelco y de la mina Los Bronces, de Anglo American, al depositar material rocoso estéril de baja ley sobre los glaciares que los rodean desde la década del ’80. "Gracias a ello se ha detectado un aumento de la velocidad de desplazamiento superficial, que ha alcanzado hasta unos 30 metros por año (normalmente deberían rondar los 35 centímetros), lo que da inestabilidad a los glaciares, y en un caso, también se afectó la operación de una mina, por lo que se tuvo que sacar material sobre el glaciar rocoso", indica, agregando que también se están provocando efectos a largo plazo, como una degradación del hielo dentro del glaciar por la sobrecarga y calentamiento geotérmico, o un drenaje ácido de roca, que "son procesos geoquímicos que no sólo producen contaminantes, sino también calor, que puede hacer que el hielo se derrita y acelere su curso", indica.

Para profundizar aún más el estudio y conocimiento de estos fenómenos, el investigador explica que está buscando la forma de ampliar el monitoreo de glaciares rocosos a lo largo de todo Chile.
 
El aumento de las temperaturas está provocando cambios en su desplazamiento o grietas, y el depósito de material rocoso está acelerando su curso.

 

Comments are closed.