HidroAysén: Obispo acusa “irresponsabilidad” del Gobierno

En una carta titulada “Escuchemos el clamor de la Patagonia” el obispo de Aysén, monseñor Luis Infanti de la Mora, catalogó como “irresponsable” y “preocupante” la decisión del Gobierno de aprobar la construcción de cinco megarepresas en el marco del proyecto HidroAysén. Terra.cl, 26 de mayo 2011.
Lea noticia relacionada: Golborne recibe en ministerio a voceros de "Patagonia sin represas".


En la misiva, entre varios puntos, el religioso señala que la decisión tomada por “ las autoridades designadas de la Región de Aysén (varios subrogantes)” en la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) “se veía venir desde gobiernos anteriores”.

Con el fallo, añade, se puso en manifiesto “la estructura autoritaria en decisiones trascendentales e históricas para el futuro del país, al no considerar el sentir, el pensar, el amar, el discernir y el proyectar de amplios y variados sectores sociales”, lo que” provocó nuevamente amplios rechazos y protestas en Aysén, en todo Chile y en numerosos países del orbe”.

Además, “se denunciaron graves irregularidades y presiones políticas en este proceso que derivó en una decisión gubernamental, a mi juicio, preocupante y muy irresponsable”, agrega Infanti.

Infanti, además, “valora” las movilizaciones pacíficas en contra del proyecto, aunque recalca que “han habido también algunas situaciones de violencia, que no puedo avalar”.

Sin embargo, dice el obispo, condena más tajantemente “la prepotencia e invasión que ha sufrido la históricamente tranquila, sacrificada y olvidada población de la Patagonia chilena, por parte de empresas transnacionales que se adueñaron de las aguas, tierras e incluso de algunas conciencias de habitantes de esta querida región (Aysén), provocando profundas divisiones en nuestro pueblo, al imponer proyectos con efectos irreversibles y poderosamente cuestionados”.

“La Constitución y las leyes no pueden obstaculizar el bien común ni los derechos de los más pobres, y menos aún pueden favorecer sólo los intereses de algunos ya abundantemente privilegiados sectores económicos”, reflexiona el sacerdote.

CARTA ÍNTEGRA DE MONSEÑOR LUIS INFANTI DE LA MORA

A continuación la carta íntegra de monseñor Luis Infanti de la Mora.

“Queridos hermanos y hermanas:

Del 4 al 24 de mayo tuve la bendición de responder a una invitación de obispos y organizaciones ciudadanas de Italia para presentar la Carta Pastoral “Danos hoy el agua de cada día” en 17 ciudades y 19 muy concurridas charlas-debate. La prensa se hizo eco de estas miradas ético-espirituales (incluido el Osservatore Romano, diario oficial del Vaticano) en relación también a un REFERENDUM que tendrán en Italia en junio, sobre una propuesta gubernamental de privatización del agua, muy resistida por la población, incluida la iglesia.

Esto me ayudó a reafirmar el significativo valor que se otorga a nivel mundial a la palabra, planteamientos y experiencia que la iglesia de Aysén está desarrollando desde hace a lo menos seis años en temas de agua, medio ambiente, energía, estructuras de poder, fe, espiritualidad y responsabilidad pastoral en comunión eclesial. Con motivo de estos enriquecedores encuentros eclesiales, entregué una carta a Monseñor Ángelo Bagnasco, Cardenal y Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana.

En estos días de mi ausencia de Chile han sucedido hechos relevantes que me llevan, de vuelta a Aysén, a presentar el siguiente discernimiento:

1.- El lunes 9 de mayo las autoridades designadas de la Región de Aysén (varios subrogantes) aprobaron el Estudio de Impacto Ambiental para la construcción de 5 mega represas en la Patagonia. Decisión que se veía venir desde gobiernos anteriores, y que provocó nuevamente amplios rechazos y protestas en Aysén, en todo Chile y en numerosos países del orbe.

Se puso así de manifiesto la estructura autoritaria en decisiones trascendentales e históricas para el futuro del país, al no considerar el sentir, el pensar, el amar, el discernir y el proyectar de amplios y variados sectores sociales (últimas encuestas nacionales revelan un 74% de rechazo ciudadano a dichos megaproyectos). Además se denunciaron graves irregularidades y presiones políticas en este proceso que derivó en una decisión gubernamental, a mi juicio, preocupante y muy irresponsable.

2.- Desde Aysén, este veredicto ha provocado y sigue provocando masivas protestas, donde personas de todo estrato social, edad y postura política se han sentido ofendidas y atropelladas en su dignidad, cultura, historia y amor a su tierra. Altamente valorable es la apasionada participación de jóvenes en estas manifestaciones.

3.- Valoro las multitudinarias y pacíficas expresiones de amplios sectores de nuestra querida Región, sin embargo han habido también algunas situaciones de violencia, que no puedo avalar. Pero más tajantemente aún condeno el origen de esta violencia: la prepotencia e invasión que ha sufrido la históricamente tranquila, sacrificada y olvidada población de la Patagonia chilena, por parte de empresas transnacionales que se adueñaron de las aguas, tierras e incluso de algunas conciencias de habitantes de esta querida Región, provocando profundas divisiones en nuestro pueblo, al imponer proyectos con efectos irreversibles y poderosamente cuestionados.

Me duele y preocupa la falta de respeto a un lugar sagrado como es el templo Catedral de Coyhaique y el templo de Dios que es cada persona, sobre todo cuando están planteando sus opciones pacíficamente y conforme a derecho.

4.- La constante y activa presencia de la iglesia de Aysén, junto a otras numerosas y valientes organizaciones sociales, se ha hecho sentir a nivel eclesial, social, gubernamental, empresarial (Enel, Colbún), y mediática.

Una voz y presencia que ha tenido también incomprensiones, cuestionamientos e intencionales ataques, que asumimos con serenidad y decisión, pues sabemos que la ética y la espiritualidad pueden molestar a ciertos grupos con intereses de poder económico, político y comunicacional.

En esta misión pastoral creo firmemente que la iglesia no puede ni debe ser neutral, pues la inspiración esencial brota de una PERSONA, de su mensaje, de su misión, de su proyecto, de su misterio: CRISTO JESÚS, Maestro, Señor, Buen Pastor, Camino, Verdad y Vida.

5.- El valioso llamado de la iglesia ha resonado también desde el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile, del Presbiterio Ampliado, de las Comisiones Justicia y Paz y Agua-Vida del Vicariato Apostólico de Aysén. La búsqueda del bien común es presentada como un proceso de diálogo y participación, planteadas fundamentalmente desde la cultura y la ética, para un efectivo y eficiente desarrollo y progreso sostenibles.

6.- Manifiesto mi apoyo a Radio Santa María por su labor comprometida y profesional; a las comunidades educacionales, sobretodo del Vicariato, que sirven con su labor educativa y no tan sólo instructiva; a la recién conformada agrupación “PATAGONIA UNIDA” por su decidida postura no violenta, propositiva, de comunión y participación.

7.- Confío sobre todo en el poder de la oración, para que Dios haga sensibles las mentes y los corazones hacia una convivencia fraterna, pacífica, dialogante. Así lo requieren los tiempos y las circunstancias, donde la Constitución y las leyes no pueden obstaculizar el bien común ni los derechos de los más pobres, y menos aún pueden favorecer sólo los intereses de algunos ya abundantemente privilegiados sectores económicos. Me preocupa que al no dar respuestas sabias y adecuadas a estos planteamientos se termine quebrando la paz social.

8.- La iglesia de Aysén seguirá haciendo oír su voz, clamando por una sociedad más democrática, para que todas las personas y la creación toda de Dios hagan valer sus derechos desde la justicia, la paz y la fe”. 

Comments are closed.