300 mil autos de Santiago deberán cambiar en 2012 su convertidor catalítico

La Seremi de Medio Ambiente está trabajando en una nueva norma, que endurecerá la medición de gases en las plantas de revisión técnica. Esta exigencia, que entrará en vigor amediados del próximo año, permitirá detectar los convertidores catalíticos que no funcionan. La Tercera, 11 de agosto de 2011.


A partir del próximo año, sacar la revisión técnica en Santiago será un trámite más complejo, especialmente para quienes tengan vehículos fabricados entre los años 1992 y 1996. La Seremi de Medio Ambiente Metropolitano está impulsando una nueva normativa, que aumentará en un 20% la exigencia en la medición de los gases. Esta nueva ley -que es parte del Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica (PPDA) de la Región Metropolitana- permitirá detectar por primera vez la calidad de los convertidores catalíticos de los coches santiaguinos.

"Los convertidores tienen una vida útil. Hasta los 200 mil kilómetros pueden funcionar bien, pero después de eso generan la misma contaminación que un auto sin convertidor. Con esta nueva norma se busca detectar esos autos, para que cambien el aparato", explica Jessica Mualim Fajuri, seremi de Medio Ambiente. "Estimamos que 300 mil autos de Santiago con más de 200 mil kilómetros tendrán que cambiar su convertidor catalítico", agrega la funcionaria.

Oxido de nitrógeno

En estos momentos se está afinando la nueva ley, la cual será aplicada seis meses después de que sea publicada en el Diario Oficial. Según los cálculos de la Seremi de Medio Ambiente, esto ocurriría a mediados del próximo año.

La nueva norma apunta especialmente a combatir el óxido de nitrógeno que liberan los vehículos. Este gas provoca alergias, es cancerígeno para los pulmones y aporta significativamente a la nube de smog que se posa sobre la ciudad.

"Hasta 2008, se medían los hidrocarburos y monóxido de carbono, pero no el óxido de nitrógeno, que sólo aparece cuando el auto está en movimiento. Desde ese año, los gases son analizados con el auto andando", explica Sebastián Talvett, ingeniero mecánico de la Universidad de Chile.

Sin embargo, un convertidor en mal estado puede reducir la emisión de hidrocarburos y monóxido de carbonos, pero no la de óxido de nitrógeno (ver recuadro). "Esto quiere decir que un auto con convertidor catalítico antiguo genera casi la misma cantidad de óxido de nitrógeno que un auto sin convertidor, aunque para otros gases genere niveles menores", comenta Nancy Manríquez, experta en emisión de fuentes móviles de la Seremi de Medio Ambiente.

La experta subraya que la cantidad de gases que tiene permitido liberar un auto para obtener la revisión técnica es variable y depende del tamaño del vehículo y su cilindrada. "Con esta normativa, el límite para aprobar la revisión será un 20% más bajo. Es decir, si antes un auto tenía permitido emitir hasta 100 gramos de óxido de carbono por kilómetro para obtener la aprobación, ahora esa cifra será de 80 g/km. Esto significa que la mayoría de los autos con convertidor catalítico antiguo, no podrá disminuir la emisión de gases a ese nivel", agrega Manríquez.

De esta manera, las 11.500 toneladas anuales de óxido de nitrógeno que son liberadas en Santiago serán reducidas a 10 mil toneladas, aproximadamente.

Hoy, en el edificio de la Intendencia, se realizará un taller informativo para los directores de tránsito de las comunas. El objetivo es que ellos puedan informar a las plantas de revisión técnica la aplicación de la nueva normativa. 
 
 
 Recuadro : 
 
 ¿Por qué falla un convertidor?

El convertidor catalítico es un dispositivo que permite disminuir los elementos nocivos de los gases que generan los vehículos. Se ubica antes del tubo de escape y consta de un panel de cerámica con incrustaciones de metales, como platino, paladio y rodio. El calor de la combustión (cercana a los 260º C) más la presencia de estos metales, convierten los gases nocivos, como monóxido de carbono, hidrocarburo y óxido de nitrógeno en agua u otros compuestos inofensivos.

"Dado que los metales se gastan o pueden soltarse por los "topones" recibidos por los autos, después de un determinado tiempo fallan y ya no son tan efectivos en el control de gases", explica Sebastián Tolvett, quien también es consultor de la empresa de asesoría ambiental Sistemas Sustentables.

“Estimamos que 300 mil autos de Santiago tendrán que cambiar su convertidor catalítico”.

Jessica Mualim Fajuri Seremi deMedio Ambiente.
 
 

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