“A inicios de septiembre ya debiéramos tener Ley de Antenas en Chile”

Ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Pedro Pablo Errázuriz. Ayer el Ejecutivo puso “discusión inmediata” al proyecto, que se votará el próximo miércoles en el Senado. El Diario Financiero, 23 de agosto 2011.


Lo que partió como moción hace unos 10 años, el próximo mes se concretará, aclarando por fin el panorama para el levantamiento de torres y la instalación de antenas, tanto para las firmas de telecomunicaciones como para los actores de infraestructura que llegarían a operarlas (ver recuadro).

Es que la llamada Ley de Antenas pasará el miércoles 31a la sala del Senado -tras haber sido despachada hace una semana de la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones- para ser votada con “discusión inmediata”, indicó ayer el ministro de Transporte y Telecomunicaciones, Pedro Pablo Errázuriz.

Por eso confía en que, tras su paso por la Cámara Alta y regresando a la de Diputados para el tercer trámite, tenga una pronta y contundente aprobación. “A inicios de septiembre ya debiéramos tener Ley de Antenas”, afirmó y agregó que “estamos viendo que el proyecto, como está, resuelve de forma importante la problemática que tenemos, dada la presión ciudadana y que, en base a la pronta entrada de Nextel y VTR, podría darse un aumento significativo de torres”.

Mimetizar o colocalizar


Así como se sometería a votación, la ley resultante contempla que en zonas saturadas (dos o más torres) terceros que entren estén obligados a consultar a la Dirección de Obras y a las Juntas de Vecinos (en un radio de dos veces altura de la torre) para acordar que la infraestructura sea mimetizada o que, en su defecto) se realice una obra de compensación urbanística (plazas u otros), precisó el subsecretario Jorge Atton.

De no ser el caso, deberá optarse por la colocalización de antenas en una sola torre, “lo es obligatorio para todas, porque tiene un efecto retroactivo”, dijo. En zonas estratégicas, cómo cerros y otros puntos, la obligación de colocalización correrá siempre. Además, se segmenta entre torres de menos y más de 12 metros, teniendo las primeras un trámite más simplificado.

Con todo, “lo que estamos haciendo es incentivar las antenas de baja altura -ojalá en infraestructura existente- y las microceldas, para terminar con los bosques de antenas”, indicó. Y es que, aunque instalar microceldas es un 25% más caro que una antena (de entre US$ 50 mil y US$ 150 mil), finalmente, agregó, el costo sería el mismo que mimetizar una ya existente.

 

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