Ambientalistas denuncian fuerte lobby de Celulosa Arauco para ampliar su planta

La compañía forestal de Arauco está estudiando si expandir su capacidad de producción de Celulosa en Chile y, contemplando, diversos proyectos de inversión en el extranjero. Frente a esto se pronunciaron los vecinos y víctimas de la contaminación de la planta en Valdivia que acabó con cientos de cisnes en el Río Cruces. Radio Universidad de Chile.cl, 19 de agosto 2011.


En abril del 2012 estará listo el estudio de “modernización y ampliaciones” de la empresa, ligada al grupo Angelini, que busca definir si la filial de Copec levantará un nuevo complejo o realizará ampliaciones en las plantas ya existentes, que se sumarían a las que hoy realiza de la planta Nueva Aldea en la comuna de Ranquil.

A esto se suma la construcción de un complejo en Uruguay, que iniciaría sus operaciones en abril del 2013, además de su arribo a Brasil con la fabricación de celulosa, una zona que es codiciada principalmente por la rapidez con la que crecen sus bosques.

Referente a este plan de inversión nacional e internacional reaccionaron los vecinos de Valdivia, quienes presenciaron la masiva muerte de los cisnes de cuello negro del año 2004 en las aguas del santuario del Río Cruces, la que se habría producido por el irresponsable vertido de residuos tóxicos desde una de las plantas de Celulosa Arauco.

Por esta razón criticaron el respaldo institucional que nuestro país le sigue brindando a la compañía, tal como señaló Eduardo Israel, miembro del movimiento ciudadano Acción por los Cisnes.

“La institucionalidad ambiental de Chile sigue siendo igual de débil que en 2004 cuando ocurrió todo el desastre en el Santuario de la Naturaleza. Me parece grave que esta empresa se siga expandiendo mientras el país no tenga la posibilidad de monitorizar de forma adecuada a esta empresa respecto de los potenciales desastres que puedan ocurrir”, señaló el dirigente.

Israel advirtió que nada ha mejorado en el río Cruces, mientras, la empresa ha hecho lo inimaginable para intentar blanquear su imagen, aliándose con prestigiosas instituciones e incluso llegando a comprar conciencias en la zona para dejar atrás este negro episodio.

En este sentido, Dáuno Tótoro, autor del documental “Un mundo miserable” que relata los hechos ocurridos el 2004, afirmó que aún sigue investigando en la zona y que incluso recientemente visitó la comunidad de Tralcao y constató fehacientemente que no hay ningún vestigio de vida en el río Cruces y en el humedal. Esto además de ser testigo de otras prácticas de la empresa para restituir su imagen.

“Pudimos constatar como la planta de Celulosa Arauco en Valdivia tiene un criadero de cisnes y cada 15 días van a dejar algunas parejas de cisnes con polluelos, que eventualmente los polluelos se mueren y los cisnes se van, pero llaman a la prensa para mostrar cómo se está restituyendo todo el entorno del ecosistema. Las trampas existen y para que puedan funcionar se necesita desinformar a la población, se necesita hacer lobby y que haya un paraguas de soporte mediático y político de parte de las autoridades, lo que ha existido siempre”, denunció el realizador audiovisual.

El documentalista reiteró que esto sólo es posible con un soporte institucional donde claramente está involucrado el Estado Chileno.

En esta línea recordó que en la inauguración de la plata celulosa de Valdivia, el entonces Presidente Eduardo Frei Ruiz Tagle fue explícito en señalar que ningún proyecto de desarrollo se iba a frenar por consideraciones medioambientales o indigenistas.

Aún así, los ciudadanos de Valdivia pidieron a las autoridades una mayor rigurosidad a la hora de visar este tipo de proyectos, más aún cuando hoy se está decidiendo sobre la instalación de importantes megaproyectos energéticos como Isla Riesco e Hidroaysén.

 

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