Investigan cuatro episodios de contaminación, en la última semana, en Concón y Los Andes

Tres de los hechos se originaron en empresas estatales: Dos de la División Andina de Codelco y uno de Enap. La Segunda, 29 de septiembre 2011.


La Secretaría Regional Ministerial de Salud de la V Región abrió sumarios sanitarios por una seguidilla de eventos de contaminación registrados durante la última semana en Concón y Los Andes.

El seremi Jaime Jammet informó que el primer hecho ocurrió el jueves pasado, cuando se produjo un derrame de 400 metros cúbicos de concentrado de cobre (mezcla de arsénico, zinc, hierro y otros), desde un estanque de la División Codelco Andina.

Los líquidos llegaron hasta la carretera de Saladillo y posteriormente alcanzaron al río Blanco. Este cauce es un afluente del Aconcagua y desde él se extrae agua para consumo humano y riego en Los Andes y Valparaíso.

Un día después, dentro del mismo complejo industrial, se produjo una nube tóxica de ácido nítrico (sustancia que se mezcla con el concentrado de cobre), lo que llevó a que los trabajadores fueran evacuados del recinto, aunque no hubo personas afectadas. Como este caso ocurrió dentro de una faena minera, el hecho es investigado por el Servicio Nacional de Geología y Minería, aunque Salud también aportará antecedentes.

Polvillo blanco desde Enap

No es todo. También Salud inició una indagación por lo sucedido el sábado recién pasado en la refinería Enap, en el sector de Concón, donde también hubo una falla en las operaciones que generó la emisión de gran cantidad de un “polvo blanco” que se dispersó sobre el balneario de Concón, depositándose visiblemente en casas y automóviles.

El seremi explicó que “la empresa no informó en su momento qué producto era. Sin embargo, aunque no es tóxico, algunas personas manifestaron que tuvieron alergia al contacto con la piel”.

Jammet dijo que el fin de semana también se conoció la contaminación en el estero Lajarilla, en la misma zona de Concón, desde donde Esval extrae agua para consumo humano. El seremi explicó que aunque el agua del afluente es potable, tiene un fuerte mal olor, por lo que se debe investigar qué sucede. Se presume que en pocos días hubo una proliferación de material orgánico (presuntamente algas) que crecieron por una acumulación de residuos industriales en el sector. En este caso se abrió un sumario, por lo que se están solicitando antecedentes a empresas del sector.

El seremi Jammet explicó que los sumarios sanitarios “implican multas de entre 0,1 a 1.000 Unidades Tributarias Mensuales. También se evalúa entregar los antecedentes al Consejo de Defensa del Estado si resulta pertinente”.

Hasta ahora, la entidad también indaga los hechos de contaminación ocurridos en la zona de Quintero a fines de agosto, donde una veintena de alumnos se intoxicaron debido a la inhalación de gases. 

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