Las ballenas ya navegan entre el Atlántico y el Pacífico

Las ballenas se han adelantado a los seres humanos y ya están atravesando el paso del Noroeste, la ruta que conecta los océanos Atlántico y Pacífico.El monitoreo por satélite de cetáceos a los que se colocó transmisores ha permitido confirmar que el derretimiento del Ártico ha abierto esta vía a los mamíferos marinos. La Tercera.cl 23 de septiembre de 2011.


El paso del Noroeste o Northwest Pasagge es la ruta marítima que bordea el norte de Norteamérica, atravesando el Océano Ártico y conectando el Atlántico y el Pacífico. A pesar del derretimiento continuo del Ártico, la ruta es considerada aún demasiado peligrosa para las embarcaciones. Pero los nuevos datos indican que las ballenas boreales o ballenas de Groenlandia (Balaena mysticetus), expertas en negociar aguas heladas, ya están utilizando esa vía.

DESHIELO
El pasaje ha sido más fácil en los últimos cuatro veranos que en décadas anteriores, debido al nivel récord de derretimiento del hielo en el Ártico.

"Tengo certeza de que el bajo nivel del hielo en el verano es lo que impulsó la migración en esta área", dijo a la BBC el autor principal del estudio, el Dr. Mads Peter Heide-Jorgensen, del Instituto de Recursos Naturales de Groenlandia.

"Restos de cráneos también indican que este intercambio tuvo lugar en el pasado, en otros períodos climáticos, en los que seguramente hubo años más calientes en el paso del Noroeste, lo que permitió el movimiento de ballenas entre las fisuras del hielo"

Entre 2001 y 2010 los científicos colocaron transmisores de señales en 180 ballenas en el oeste de Groenlandia, Alaska y la costa occidental de Canadá.

La primera evidencia de que las ballenas boreales estaban avanzando en el paso del Noroeste se obtuvo en 2002, cuando un ejemplar juvenil de Groenlandia, de 12 metros de largo, recorrió hasta un tercio de la ruta.

Cuatro años despues, un adulto macho de 14 metros al que se había colocado un transmisor en Point Barrow, Alaska, fue detectado 800 kms al este del punto alcanzado por la ballena de Groenlandia.

En agosto del año pasado, dos adultos machos del oeste de Groenlandia y de Alaska de 15 y 17 metros del largo ingresaron al Ártico canadiense en el verano.

Avanzando desde direcciones opuestas, ambas ballenas se cruzaron en el canal Parry, que atraviesa el archipiélago de las Islas Queen Elizabeth en el Ártico canadiense.

BALLENA BOREAL
De todas las especies de cetáceos, las ballenas boreales son las mejor adaptadas a la vida en las duras condiciones del Ártico.

"Pueden moverse durante meses sin comer porque su capa de grasa tiene casi medio metro de ancho. Así que pueden desplazarse por el paso del Noroeste sin necesidad de alimentarse", dijo a la BBC Heide-Jorgensen.

La ballenas boreales no tiene rutas de migración fijas como otras especies y no se sabe cómo se adaptarán en el futuro si el deshielo veraniego del Ártico sigue aumentando.

"Estoy seguro que aprovecharán las nuevas rutas si el hielo desaparece", señaló el investigador del Instituto de Recursos Naturales de Groenlandia.

Un gran interrogante es qué sucederá con sus fuentes de sustento, ya que el derretimiento del Ártico podría afectar las cadenas alimenticias que incluyen los copépodos, pequeños crustáceos, que son el ingrediente principal de su dieta.

IMPLICACIONES ECOLOGICAS
Hasta ahora se pensaba que el hielo en el paso del Noroeste era una barrera física insalvable que separaba a las ballenas boreales del Pacífico y el Atlántico.

Asumiento que una cobertura de hielo menor del 50% permite la navegación de las ballenas boreales por el paso del Noroeste, se cree que el canal Parry estuvo abierto a los cetáceos en 1998, 1999, 2007, 2008 y 2010.

"Teniendo en cuenta los datos más recientes sobre el derretimiento del hielo, el cambio climático podría eliminar las divisiones geográficas entre poblaciones de ballenas boreales y abrir nuevas zonas que no han estado habitadas por esos cetáceso durante miles de años", señala el estudio.

Los científicos agregan que "el movimiento de las ballenas boreales es tal vez una señal temprana de que otros organismos marinos han comenzado intercambios entre el Pacífico y el Atlántico a través del Ártico".

Algunos de esos intercambios pueden ser más difíciles de detector que el desplazamiento de las ballenas, pero "las implicaciones ecológicas podrían ser más significativas si el derretimiento del Ártico permite un corredor entre ambos océanos".

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