Vecinos de casas Copeva se toman construcción por emisiones tóxicas

50 pobladores se tomaron las máquinas de excavación que, desde hace 2 semanas, trabajan en la extracción de material para construir un parque. “No remueven tierra, remueven basura y materiales tóxicos que dañan aún más la salud de nuestra gente”, aseguran los afectados. Lanacion.cl, 23 de septiembre 2011.


Indignados están los vecinos de la población Estación Ferroviaria de Puente Alto. 2.200 viviendas que forman parte de las trsitemente recordadas casas de nailon construidas por la empresa Copeva a mediados de los años 90, arriba de los terrenos donde funcionaba el ex vertedero La Cañamera.

Enfermos, aseguran que sufren de sangramiento nasal diario y abortos espontáneos por culpa de las emisiones tóxicas que inhalan al vivir a sólo centímetros de la basura y que, avalarían varios estudios, es además de insalubre, de alta exposición a metales pesados.

Una denuncia que ya habían hecho pública al tomarse las instalaciones de la Unicef en el mes de julio de este año, donde consiguieron llegar a una mesa de diálogo con las autoridades y acordar realizar nuevos estudios mediambientales en el sector, y no realizar ningún tipo de construcción en las inmediaciones.

EMISIONES TÓXICAS

“Nosotros, al picar nuestro jardín, encontramos basura e hicimos una calicata en el sector y encontramos desechos a menos de 3 metros, por eso decidimos tomarnos las obras de la construcción del parque que ya estaba avanzando en hacer un pozo para el riego del parque. Porque no remueven tierra, remueven basura y materiales tóxicos que dañan aún más la salud de nuestra gente”, detalla Nicky Cerón, vocero de las asambleas populares de la comuna.

Una acción rápida y muy bien planeada por 50 vecinos de Puente Alto, que hace pocas horas se tomaron las obras del proyecto municipal y aseguran que no abandonaran hasta que el gobierno tome contacto con ellos.

“Esto es un incumplimiento de los acuerdos que logramos con el Ministerio del Interior en julio, donde se comprometieron a no remover tierra, a no rematar nuestras casas y hacer nuevos estudios ambientales, que después de 2 meses de la toma no ha pasado nada”, detalla Cerón.

13 hectáreas baldías que la municipalidad de la comuna quiere convertir en un parque que hermosee el sector, pero que al mismo tiempo dañe aun más la salud de sus vecinos durante su construcción.

“Tenemos niños con canceres renales y personas con Gillain Barré, una enfermedad nerviosa que le da a 1 persona cada 100 mil habitantes y en nuestro sector, donde tenemos 25 mil viviendas, tenemos 7 casos. Un gran problema que no queremos agravar aún más con este nuevo movimiento de tierra”, insistió Nicky.

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