El ave más pequeña de Chile podría desaparecer hacia 2020

Picaflor de Arica. La pérdida de su hábitat y la competencia con otra especie de colibrí llegada desde Perú durante los años 70 amenazan su futuro. El Mercurio, 29 de diciembre 2011.
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El picaflor de Arica está casi sentenciado. Corre una alta probabilidad de extinguirse durante la próxima década debido a la pérdida de su hábitat y a que apenas se distribuye en los valles en torno a esa ciudad, dicen estudios recientes.

De ahí que la necesidad de conocerlo para protegerlo es un desafío urgente que han emprendido científicos y autoridades ambientales.

Un esfuerzo en ese sentido es el nuevo libro "Picaflor de Arica, el ave más pequeña de Chile", que acaba de presentar el Ministerio de Medio Ambiente. La idea, explica el seremi de Medio Ambiente de la región, Felipe Avendaño, es dar a conocer información correcta de la especie en un lenguaje simple y didáctico con muchas fotografías que permitan que la comunidad no confunda las especies, porque algunos "creen erróneamente que porque ven un picaflor asumen que es el picaflor de Arica". Pero en la zona habitan no una, sino al menos cinco especies de colibrí.

Los expertos estiman que no sobreviven más de 400 individuos del picaflor de Arica, repartidos por los valles de Azapa, Vitor y Camarones. En cuarenta años, el animal pasó de ser el picaflor más común de los valles del norte de Chile al más escaso, afirma el estudio. Es así como la población se ha reducido en 70 por ciento.

Es en el Valle de Azapa donde la presencia del ave ha disminuido en forma más acelerada debido a la gran actividad agrícola. Desde que se iniciaron las evaluaciones de la especie, muchos sitios donde se podían encontrar ejemplares han sido transformados en zonas de cultivos, viveros, basurales o han sido quemados. Además, el río San José casi ya no tiene agua, lo que también ha contribuido al deterioro de la población nativa.

Como si eso no fuera bastante, en el valle es donde existe la mayor población del picaflor de Cora, ave oriunda de Perú que llegó a la zona especialmente en la década del 70. Estos picaflores compiten con la especie local por el espacio y los recursos.

Aunque existe evidencia contradictoria, algunas fuentes hablan de casos de usurpación territorial por parte de la especie peruana, pero también hay datos que indican que el picaflor de Arica sería más agresivo que el de Cora y habría más registros de persecuciones del chileno contra este último.

La mayor concentración del picaflor de Arica se registra en el Valle de Vitor, que se subdivide en los valles de Chaca y Codpa. Allí se observaron 217 individuos en 2009. A su favor están el menor uso agrícola y de pesticidas y una presencia menor del picaflor de Cora.

También se han encontrado algunos ejemplares en el Valle de Camarones atraídos por los cultivos de alfalfa y algarrobos.

Avendaño destaca que el Ministerio de Medio Ambiente, con el apoyo de los ministerios de Bienes Nacionales y de Agricultura, trabaja en un plan de conservación del ave, para lo cual está realizando monitoreos poblacionales periódicos en el área.

Además, con el respaldo de Bienes Nacionales se creó una primera área de conservación específica en el Valle de Chaca. También se están desarrollando microrreservas en algunas zonas donde se registra su presencia.  
 
Sincronizado

El inicio de su período reproductivo es a mediados de agosto, lo que coincide con la floración del chañar. La incubación dura entre 16 y 19 días.

 

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