Región crece en 12 mil hectáreas de eucaliptos y pino cada año

Mientras el director de Conaf asegura que Bío Bío aún tiene 600 mil hectáreas para seguir plantando, el director de Codeff ha dicho que el 43% de la Región está plantada y sin regulación. Diario de Concepción 12 de enero 2012.


A raíz de los múltiples incendios de los que la Región del Bío Bío fue víctima durante las últimas semanas, numerosas fueron las acusaciones respecto a la falta de implementos contra el fuego, pero respecto de que la planificación territorial de las plantaciones no sería la óptima para enfrentar este tipo de siniestros.

Se habló de una Región que planta de manera indiscriminada y de lo peligroso que esto resulta cada vez que comienza un incendio. Ello lo confirmóel director regional del Comité de Defensa de la Fauna y la Flora, Codeff, Pedro Arrey, quien contó que el 43% de la superficie de la Región tiene plantaciones, la gran mayoría de las cuales son exóticas, con alta capacidad de secar el sueloyel subsuelo y tras la cual es muy difícil plantar otra cosa, generando erosión.

Además, informó que en muchas comunas rurales de la Región, estas plantaciones no son planificadas pues no existen Planes Reguladores para que la autoridad y la comunidad resuelvan cuánto deseean que se plante en su territorio, generando un desarrollo armónico de la comuna.

Pero ante ello, Jaime Salas, director regional de la Conaf, desmiente de manera categórica la posibilidad de que se esté en una situación límite.

“La tasa de plantación en nuestra Región crece alrededor de 12 mil hectáreas al año y Bío Bío dispone de 600 mil hectáreas para plantación, lo que nos da un margen muy grande para crecer y combatir la erosión”, dijo.

Incentivando plantar Los bosques de Chile cubren 16 millones de hectáreas, lo que representa el 21,5% de la superficie del territorio nacional.

De eso, unos 13,7millones de hectáreas (18,4% del territorio nacional) son bosques nativos y 3m1%, o sea 2,7 millones de ha corresponden a plantaciones forestales.

En 1977 el Estado creó un subsidio del 75% de los costos de forestación que subvencionaba la inversión forestal, llegando al millón ymedio de ha tras los 20 años que duró dicha bonificación. Luego se prorrogó por otros 15 años y luego por dos años más, los que terminan en diciembre.

Dentro de lo que se destaca del segundo período de ayuda, figura el hecho de que se aumentó desde 75% a 90% de subsidio para los pequeños propietarios en las primeras 15 hectáreas, 75% para los medianos propietarios y 50% para los grandes propietarios, según figura en la modificación del decreto de ley.

¿Quiénes se benefician? Este acceso ha despertado la crítica al tratarse de grandes empresas que, en el papel, no deberían necesitar de la ayuda pública.

Esto lo explica Jaime Salas, sosteniendo que, por ejemplo, una fábrica de celulosa vale alrededor de milmillones de dólares y la plantación que la abastece está por el orden de los US$100 millones. “Es cada díamenor la ayuda que entrega el Estado a la gran empresa forestal, pero todavía ocurre”, sostiene. Esta decisión es porque el Estado siempre va a privilegiar la forestación de suelo erosionado, asegura.

En tanto, “la inversión pública siempre se recupera al final de la cosecha, porque cuando hace tributar al beneficiado el Gobierno rebaja el costo de formación que es lo que el programa le entregó”, afirma.

Para Carlos Rozas, doctor en Ingeniería Forestal y académico de la Universidad del Bío Bío, el Decreto de Ley 701 está muy bien regulado y las empresas forestales siempre van a velar porque los bosques estén bien protegidos, por lo que no habría que preocuparse tanto del crecimiento de las poblaciones, sino de la concientización.

“No tenemos incendios espontáneos. Cada vez que se origina un siniestro es responsabilidad de personas”, señaló.

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