Los pasos que vienen en el polémico proyecto inmobiliario en La Florida

"No hemos hecho ni más ni menos que lo que permite el Plan Regulador Metropolitano y de La Florida". Con estas palabras, Carlos Hernández, el gerente general de Gesterra, la empresa que busca desarrollar un proyecto inmobiliario en el fundo El Panul en La Florida, se refiere a la oposición que genera la iniciativa. El Mercurio, 29 de enero de 2012.

"No hemos hecho ni más ni menos que lo que permite el Plan Regulador Metropolitano y de La Florida". Con estas palabras, Carlos Hernández, el gerente general de Gesterra, la empresa que busca desarrollar un proyecto inmobiliario en el fundo El Panul en La Florida, se refiere a la oposición que genera la iniciativa. El Mercurio, 29 de enero de 2012.


"No hemos hecho ni más ni menos que lo que permite el Plan Regulador Metropolitano y de La Florida". Con estas palabras, Carlos Hernández, el gerente general de Gesterra, la empresa que busca desarrollar un proyecto inmobiliario en el fundo El Panul en La Florida, se refiere a la oposición que genera la iniciativa, y que este fin de semana llevó al alcalde a hacer una consulta ciudadana. Desde ayer sábado y hasta hoy, los vecinos podrán responder si se oponen a la tala del Panul y si están de acuerdo en modificar el plan regulador.
Una disyuntiva que no existe, afirma Hernández, porque como empresa no talarán el bosque esclerófico -de especies nativas aptas para el clima de esta zona-, han cumplido con las exigencias legales, y el anteproyecto que presentaron fue aprobado por el municipio.
Sin embargo, el Estudio de Impacto Ambiental les fue devuelto por no contar con la información básica suficiente. Una decisión que Hernández califica de arbitraria, por lo que presentarán un recurso de reposición. "Estimamos que se presentó (el estudio de impacto ambiental) con todos los antecedentes necesarios y ninguno de los 12 organismos involucrados en el proceso manifestó que la información era insuficiente", recalca.
El factor elecciones
El proyecto de Gesterra -inmobiliaria que forma parte del grupo liderado por Vicente Navarrete, dueño de Oxiquim, entre otras empresas- consiste en 1.300 viviendas, de aproximadamente cuatro mil UF, y siete edificios de departamentos. Implica una inversión de US$ 80 a US$ 100 millones, que se desarrollará en un lapso de 16 años.
Según quienes se oponen al proyecto, éste implica talar uno de los escasos bosques escléroficos de la Región Metropolitana, y además, aumenta el riesgo de aluviones por encontrarse cerca de una quebrada.
"Nos quieren vincular a la Quebrada de Macul que tiene otra escala, mayor, y distorsionadamente nos hacen aparecer como que no dejaremos ni un solo árbol en pie", reclama Hernández. Agrega que el fundo tiene 520 hectáreas y el proyecto se hará en una zona de 70 ha, de las cuales no todas serán urbanizadas. Además, indica, el proyecto está bajo la cota 900, donde existen condiciones de urbanización, y gran parte del bosque está sobre la cota 1.000. Bajo ese límite, precisa, hay cerca de 20 hectáreas de bosque que se dejarán intactas.
Pero la polémica por El Panul no se agota en los vecinos y en la empresa. Ad portas de una elección municipal, y adelantando fichas de las parlamentarias, el diputado Carlos Montes (PS), la senadora Soledad Alvear (DC) y el alcalde de La Florida, Rodolfo Carter (UDI), se han manifestado en contra del proyecto.
Este último ha dicho que pretende modificar la densidad de la zona precordillerana de modo tal que no se puedan construir otros condominios.

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