El nuevo salto salmonero

La producción salmonera se recuperó el último año y retornó a los niveles previos a la crisis del virus ISA. Se prevé una moderación del crecimiento producto de una caída en los precios. Revista del Campo, 16 de abril 2012.


Las cifras son elocuentes. En 2011 los salmones se pegaron un gran salto exportador. El volumen que salió de Chile aumentó en casi 30 por ciento. Cuando muchos daban por muerta a la piscicultura a causa del ataque del virus ISA, muestra un llamativo repunte. En el agro, especialmente el sureño, el dato trajo sonrisas. La industria salmonera es un importante comprador de raps y trigo. Y aunque los productores de salmón prefieren la cautela, reconocen que la crisis del ISA es pasado. "Como industria logramos una importante reducción del riesgo sanitario", afirma escuetamente Carlos Odebret, gerente general de SalmonChile, la organización de las empresas del sector.

Al parecer, una de las grandes lecciones que aprendieron fue a sacar el pie del acelerador. Las cifras son elocuentes. En 2011, el rubro exportó US$ 2.926 millones, récord histórico y casi US$ 700 millones más que los envíos previos a la crisis.

Las razones de la recuperación
¿Qué explica la violenta recuperación? El elemento central es el éxito en la estrategia para contener el ISA.
Entre 2008 y 2010 se realizaron importantes cambios legales y reglamentarios a la producción salmonera. En primer lugar, se creó un sistema de "barrios", 54 en total en el país, en los que los salmones debían permanecer durante su crianza marina. Ese confinamiento ayudó a limitar la propagación.

La imposibilidad de trasladar a los peces llevó a una modificación de la densidad de las jaulas. Si antes la carga era de 25 kilos de peces por metro cúbico, hoy el máximo es 17 kilos/m3. Esas unidades productivas, además, deben seguir pautas comunes de producción. Los ciclos productivos se inician en conjunto y duran 24 meses, con tres de descanso. Adicionalmente, se prohibió la llegada de ovas desde países que presenten problemas con el ISA.

"El control del virus se debió, en gran parte, a la actitud de los mismos productores. Se dieron cuenta que estaban perdiendo mucha plata y que el futuro de su negocio estaba en juego. Fueron proactivos y se autoimpusieron exigencias antes de que los reglamentos entraran en vigencia", afirma Roberto Neira, profesor de la facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile.

Neira estima que es difícil que se dé una crisis similar a la de 2008-2010, pues hoy existen metodologías de control más estrictas. Desde el ámbito ecologista el análisis sobre el futuro salmonero no es tan positivo. Flavia Liberona, directora ejecutiva de Terram, afirma que la discusión sobre el nuevo marco legal y reglamentario no incluyó a todos los actores regionales. Además, estima que el nuevo ciclo productivo puede generar precariedad laboral, pues los trabajadores de los centros de cultivo y de las plantas procesadoras quedarían un trimestre sin trabajo. Adicionalmente, critica que la creación de barrios terminará por concentrar tanto especies como el control de una empresa en la zona de producción.

"En el caso de que se produzca una enfermedad en una especie se va a terminar lanzando al mar una gran cantidad de medicamentos", afirma, y señala que hay que monitorear si ese tipo de elementos dañará los numerosos cultivos de choritos que tienen los pescadores.

Se modera el crecimiento
Si bien el renacimiento de los salmones es mirado con optimismo en el agro, la abrupta caída anterior genera temor sobre la viabilidad de largo plazo del rubro.

"El costalazo que se pegaron fue muy fuerte. Llegaron al sur dictando cátedra, nos hacían sentir como muy atrasados. Creían que bastaba con las planillas Excel para que todo funcionara. Pues bien, las planillas no pueden explicar todos los imponderables que hay en la naturaleza. Ojalá que hayan aprendido la lección", afirma un agricultor de la Región de Los Lagos.

En el sector salmonero hay un moderado optimismo respecto del futuro. Se destacan como importantes los altos precios que logró el salmón en plena crisis chilena. Si antes del brote de ISA, el kilo de salmón
atlántico valía menos de US$ 4 la libra (453 gramos), en 2011 llegó al US$ 5,6 la libra. Con el aumento de la producción el precio volvió en lo que va de 2012 a los niveles precrisis.

La lectura que hacen los conocedores sobre el alza coyuntural es que se demostró que existe una demanda sólida por la oferta chilena.
"Lo interesante es que todavía China no se mete como un comprador importante de salmón. Además, hay que tener en cuenta que para 2050 la población mundial va a llegar a 9.000 millones de personas, 2.000 millones más que hoy con el consiguiente aumento de la demanda por proteínas. En el mundo no existe mejor lugar que Chile para la producción de salmones en cautiverio. Por ejemplo, en Noruega, el principal productor mundial, las aguas varios meses están cerca del punto de congelación", afirma Eduardo Oyarzún, gerente de compras de Skretting, empresa de alimentos para salmones.

Aunque en SalmonChile prefieren no dar proyecciones, analistas del sector creen que en 2012 el crecimiento se moderará. Las estimaciones indican que el crecimiento del volumen exportado este año rondaría el 20%. Respecto de 2013 y 2014 se estima que será más moderado, pero siempre con números positivos. Debido a que el ciclo de producción del salmón es de cerca de dos años, será entonces que se comenzará a notar el efecto de la baja de precios de 2012. En palabras simples, los salmones ya agarraron velocidad crucero.

Tecnología salmonera made in Chile
Una de las aristas menos conocidas de la industria salmonera es el desarrollo de investigación científica de punta en Chile. Por ser la piscicultura una industria relativamente nueva en el mundo, el conocimiento es más o menos escaso. Frente a esa ignorancia, una serie de empresas biotecnológicas locales han desarrollado productos 100% made in Chile. Una es el caso de CentroVet, liderada por el empresario David Farcas, que este año obtuvo la autorización del SAG para la venta de su vacuna contra el virus ISA y el SRS.

Otro ejemplo es el de Acqua Innovo, empresa de mejoramiento genético de salmones creada por el investigador Roberto Neira y el empresario Víctor Hugo Puchi. Luego de estar volcada al mercado local, comenzó a expandirse a Centroamérica y Ecuador, con el desarrollo de nuevas variedades de tilapia, un pez tropical se que maneja en cautiverio.

Las otras enfermedades
El que haya menguado la crisis del virus ISA no significa el término de los peligros sanitarios. A pesar de los avances en vacunas y mejoramiento genético, son dos las enfermedades que producen las mayores pérdidas. La piscirickettsiosis, también conocida como SRS, es la principal causa de pérdidas en la etapa de engorda de los salmones chilenos. El segundo peligro epidemiológico es la caligiasis, causada por el piojo de mar, Caligus rogercresseyi, y que genera estrés en los peces, reduciendo su rendimiento productivo y aumentando la posibilidad de contraer enfermedades.

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