La Antártica es la llave para entender la evolución que tendrá el calentamiento global

La identificación de nuevas zonas de las plataformas de hielo que podrían colapsar genera una serie de preguntas. Pero los expertos reconocen que todavía hay mucha ciencia por hacer antes de alcanzar certezas absolutas. El Mercurio, 14 de mayo de 2012. ;

La identificación de nuevas zonas de las plataformas de hielo que podrían colapsar genera una serie de preguntas. Pero los expertos reconocen que todavía hay mucha ciencia por hacer antes de alcanzar certezas absolutas. El Mercurio, 14 de mayo de 2012. ;


Cada semana se publican nuevos estudios que hablan del adelgazamiento de los hielos y retroceso de glaciares.
La semana pasada no fue la excepción. La revista Nature publicó el jueves un estudio internacional que identifica una nueva y extensa área de la plataforma de hielo antártica que podría derretirse antes de 2100 debido al aumento de la temperatura del mar. Además, otra investigación previa advirtió que los glaciares continentales que alimentan esa área también podrían colapsar rápidamente, generando un aumento de la temperatura del mar.
Más allá de la primera impresión de alarma que estos datos pueden causar, los expertos reconocen que todavía es necesaria mucha más información para tener certezas de lo que ocurrirá en el futuro.
Andrés Rivera, glaciólogo del Centro de Estudios Científicos de Valdivia (CECs), explica que se acerca la publicación del próximo informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, previsto para 2013, y por eso están apareciendo muchos estudios.
"Obviamente una de las preocupaciones centrales a nivel global es el posible aumento del nivel del mar y este está relacionado con tres grandes factores: la contribución de los glaciares pequeños del planeta, el aumento de la temperatura de los océanos y el aporte de los casquetes de hielo de la Antártica y Groenlandia".
Uno de los más importantes aspectos es la contribución de Antártica, porque es ahí donde está la mayor cantidad de hielo y por eso gran parte del esfuerzo científico está concentrado en ese continente.
El glaciólogo dice que hay varios aspectos desconocidos, como la topografía subglacial, que se conocía en general, aunque ahora se detallan aspectos que antes no estaban claros; la topografía bajo el nivel del mar y los efectos en la superficie, como los cambios en la masa de los glaciares. Y a eso hay que sumar los pronósticos. "Una cosa es decir ‘esto es lo que ha pasado en las últimas décadas’ y otra lo que podría pasar a futuro".
"La evidencia que va surgiendo es muy importante para afinar estos modelos, porque permiten a futuro decir lo que podría pasar. Eso es importante para un tomador de decisión, porque tal vez hoy no hay grandes cambios en esta región, pero podría pasar a futuro, porque los modelos indican que la tendencia va en esa dirección, o todo lo contrario. Esa es la discusión hoy".
Alarmistas
En todo caso Rivera reconoce que hay que ser cauteloso frente a posiciones alarmistas que no tienen sustento, como aquellas que sostienen que algunos glaciares desaparecerán en los próximos 30 años o que algunos países isleños serán tragados por el mar. "La posición catastrofista no se apega a la realidad, todavía se requiere hacer mucha investigación".
Para el glaciólogo del Instituto Antártico de Chile (Inach), Ricardo Jaña, si bien los modelos que se han desarrollado sobre la Antártica -en particular los de los estudios más recientes-, son todavía inciertos (no se sabe cuánto) y es necesario calibrarlos y mejorarlos, es la mejor previsión que se tiene hasta el momento. "Hay que ser escéptico y las cosas deben comprobarse", dice el especialista, quien también trabaja en el Centro de Estudios del Cuaternario (Cequa).
Según Jaña "la validación de los datos será el esfuerzo principal de los próximos años en el desarrollo de la ciencia antártica y aquí Chile tiene una oportunidad importante".
La nueva evidencia
La revista Nature publicó el jueves un estudio liderado por el Instituto Alfred Wegener de Investigación Polar y Marina (AWI) que identificó una nueva área de las plataformas de hielo antárticas que podría derretirse antes de 2100. Se trata de la barrera de hielo Filchner-Ronne, que se sitúa al sureste de la península antártica, enfrentando el mar de Weddell. Esto, siempre que la temperatura de las aguas en su entorno aumente, lo que su modelo predictivo dice que ocurrirá. Además, dejaría expuesta un área de glaciares del área continental que también podría experimentar un rápido adelgazamiento.
Y esto es justamente lo que ratifica otro estudio presentado en una investigación complementaria publicada días antes por Nature Geoscience. Los científicos de otro grupo de investigación, encabezado por Neil Ross, de la Universidad de Edimburgo, estudiaron con radares el grosor de las lenguas de hielo Institute y Müller, que desembocan en la barrera Filchner-Ronne, con la intención de conocer la geografía del suelo sobre el que se apoyan. Descubrieron que el lecho es relativamente liso, con pocos obstáculos o "puntos de agarre" capaces de detener la reducción paulatina de la plataforma de hielo.  
 
 
 

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