Mejillones: Tras dos décadas de explosión industrial, enfrenta el impacto de la contaminación

El Seremi regional reconoce la presencia de metales pesados en el fondo marino, lo que complica la labor de los pescadores artesanales de la comuna. Mientras, el senador Cantero afirma que la autoridad medio ambiental no ha actuado con severidad.;Mientras, en las calles de la ciudad la lucha contra la contaminación comienza a tomar fuerza, sobre todo entre los más jóvenes. La Segunda, 26 de mayo de 2012.

El Seremi regional reconoce la presencia de metales pesados en el fondo marino, lo que complica la labor de los pescadores artesanales de la comuna. Mientras, el senador Cantero afirma que la autoridad medio ambiental no ha actuado con severidad.;Mientras, en las calles de la ciudad la lucha contra la contaminación comienza a tomar fuerza, sobre todo entre los más jóvenes. La Segunda, 26 de mayo de 2012.


Es lunes por la tarde y la caleta de Mejillones está desierta. Sólo es posible ver a un par de jóvenes que arrojan con esperanza un anzuelo, a la espera de que pique algún pez que nade por la orilla de la playa, porque de mariscos “ni hablar”.
“Antes era posible mariscar en la orilla, pero ahora ni pensarlo, sale todo negro”, cuenta Estela Ordenes, quien ha vivido la extraordinaria transformación de la comuna, que en alrededor de dos décadas pasó de ser un pueblo eminentemente pesquero a uno de fuerte desarrollo industrial y portuario. Y con proyecciones de expansión, con varios proyectos en carpeta.
El seremi de Medio Ambiente de la Segunda Región, HugoThenoux, confirma la aprensión de los mejilloninos: “Existe un enriquecimiento de los sedimentos del fondo marino con metales pesados, producto de operaciones portuarias”. No se refiere a las causas específicas de este fenónemo, aunque en la zona dan por hecho que se debe a la operación del Puerto de Mejillones. Consultamos a la empresa, pero no quisieron referirse al tema.
La contaminación del mar ha generado que la recolección local de mariscos y pescados esté pasando por un momento crítico por su mal estado y también por el temor de la gente a consumirlos, en una ciudad que irónicamente debe su nombre a un molusco.
Dos barrios: Industrial al norte y residencial más al sur
La preocupación que el problema de la contaminación ha generado en los habitantes de Mejillones es posible constatarla en sus calles, que muestran consignas que enfatizan los peligros medioambientales del desarrollo industrial “no sustentable”.
Frases como “eliminemos el cáncer del desarrollo” o “nuestra salud amenazada por el progreso” están estampadas en los muros de una ciudad que se encuentra notoriamente dividida en dos barrios: el industrial, al norte y el residencial, más al sur, que hasta el momento no parecen convivir en armonía.
La lógica de buena vecindad no ha funcionado en esta urbe que lleva más de 20 años albergando puertos y generadoras de energía. Esa, según explica el alcalde Marcelino Carvajal, fue la manera de poder generar más empleo frente al mal momento que comenzó a vivir la pesca a inicios de los ‘90.
Y durante estas dos décadas ha sido posible visualizar el crecimiento del barrio industrial, a través de la instalación de empresas de distintos rubros como los Puertos de Angamos y Mejillones, la termoeléctrica Edelnor, Gas Atacama; la fábrica de explosivos Enaex, Interacid, además de Cementos Polpaico, entre otras.
“Yo no quería un segundo Lota para mis pescadores”, expresa el edil —cargo que ocupa desde 1992—, quien cuenta que ante la amenaza latente de la caída del rubro pesquero y su efecto en desocupación en la zona, optó por potenciar la industria en la ciudad. Así, dice el alcalde, hoy muchos ex pescadores están trabajando en las industrias, aunque, admite, al principio no fue fácil.
“El nuevo proceso minero de la Segunda Región nos permitió pasar de ser una comuna pesquera a una ciudad de apoyo a la minería”, explica Carvajal. Así, gran parte de lo que se produce tiene que ver con las necesidades de esa industria, como generación eléctrica, embarques y descargas de productos, por ejemplo. Lo que según Francisco Lara (21), se ha notado en el aumento de la ocupación: “Hoy hay mucho trabajo, y el que está cesante es de flojo”.
El alcalde también comparte la preocupación por el estado actual del fondo marino, lo que atribuye a malas prácticas empresariales en la zona. Admite que esto está perjudicando a los pescadores locales —el también era pescador—, aunque también reconoce que existen algunas empresas que han trabajado por disminuir sus emisiones, como la termoeléctrica Edelnor, que a través de un sistema de contención de gases ha reducido sus emisiones en un 80% por debajo la norma establecida.
“Los pescadores y mariscadores perdieron la posibilidad de trabajar en el frente portuario, debido a las malas prácticas de la industria”, indica Carvajal.
Pescadores en pie de guerra
Los pescadores reclaman que cada vez les resulta más costoso trabajar, pues deben salir de la bahía para buscar pescados y mariscos.
Esto, dado que si bien un informe del Departamento de Ciencias Ecológicas de la Universidad de Chile indica que los niveles de contaminación en la bahía son bajos y además las autoridades han insistido en que el sector marítimo contaminado es el aledaño al barrio industrial, los pescadores prefieren asegurarse y salir a trabajar más lejos.
“Acá la bahía está muerta, ellos la mataron”, señala el secretario del sindicato de pescadores y buzos de Mejillones, José Sánchez, quien culpa a las empresas por los derrames de metales pesados. Y entraga un dato: el número de pescadores ha disminuido desde más de 500 en su mejor momento a algo menos de un centenar.
El presidente del sindicato de buzos y mariscadores de Mejillones, Jaime Ramírez, enfatiza que le gustaría que se hiciera “un estudio de la bahía completa, y no sólo del sector industrial, y en donde nosotros podamos participar. Para poder trabajar tranquilos, y conocer el real alcance de la contaminación”.
Senador Cantero: “La autoridad ha actuado con negligencia y permisividad”
El senador por la Segunda Región, Carlos Cantero, señala que la solución para Mejillones pasa por un monitoreo constante de toda la bahía a través de un sistema en tiempo real, que pueda advertir de las emergencias y actuar de inmediato frente a alguna amenaza medioambiental.
“En Mejillones se requiere un monitoreo independiente que podría ser licitado, y que funcione online, para así no enterarse después de las catástrofes”, dice el parlamentario, quien además ha buceado en el sector industrial para poder comprobar in situ el actual estado del fondo marino, señalando que “son evidentes los niveles de contaminación”.
El senador hace una crítica a la Seremi de Medio Ambiente, calificando su comportamiento como errático y poco efectivo, puesto que según Cantero, no ha procedido con la severidad necesaria.
“La autoridad ha actuado con negligencia y permisividad. Negligencia porque se ha hecho vista gorda, y permisividad porque no se ha contado con los recursos técnicos ni humanos necesarios”, afirma, y agrega que para los pescadores debe haber una “mitigación”. José Sánchez dice que los afectados esperan una compensación por el daño causado. “Queremos indemnizaciones”, indicó.
El Seremi refuta las acusaciones. “Desde el nacimiento de nuestra Secretaría Regional Ministerial del Medio Ambiente, y en directa coordinación con los otros servicios públicos, se ha trabajado intensamente en la fiscalización de los proyectos industriales presentes en la bahía de Mejillones”, asegura.
La comunidad se organiza
El temor a consumir productos del mar ha hecho que en algunos restoranes los dueños traigan los mariscos desde fuera, para evitar problemas futuros con sus consumidores.
La dueña del restorán Gullibert, Delmira Castillo, señala que ha experimentado una “merma en el negocio, puesto que los turistas desconfían, y no eligen los platos que contengan mariscos”.
El director de la coordinadora medioambiental Mejiambiente, Joaquín Ramírez, señala que él nació de Tocopilla, “un lugar muy contaminado, y no toleraré que suceda lo mismo en Mejillones”.
Guillermo Cortez, coordinador de Fuerza Mejillones, señala que están realizando campañas para concientizar a la gente sobre la contaminación, enfatizando en que si se actúa a tiempo, se pueden lograr grandes cosas. “En Punta de Choros la gente se movilizó, y lograron terminar con una termoeléctrica”, expresa, ejemplificando con esto el poder que pueden tener los movimientos sociales en este ámbito.
Recuadro :
Los pescadores y mariscadores perdieron la posibilidad de trabajar en el frente portuario, debido a las malas prácticas de la industria”
Alcalde de Mejillones
En Mejillones se requiere un monitoreo independiente que podría ser licitado, y que funcione online, para así no enterarse después de las catástrofes”
Senador Carlos Cantero

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