Chile avanza en su catastro de pasivos ambientales

Aunque es un proceso aún en etapas iniciales, que considera la elaboración de metodologías tendientes a identificar y apoyar la toma de decisiones respecto de los terrenos productivos inutilizados o con riesgo de daño ambiental, ya están en marcha varias iniciativas gubernamentales y privadas que buscan que en el futuro nuestro país minimice los casos de suelos contaminados que puedan afectarla salud de la población. La Segunda Suplemento Ruta de la Sustentabilidad, 27 de junio de 2012.

Aunque es un proceso aún en etapas iniciales, que considera la elaboración de metodologías tendientes a identificar y apoyar la toma de decisiones respecto de los terrenos productivos inutilizados o con riesgo de daño ambiental, ya están en marcha varias iniciativas gubernamentales y privadas que buscan que en el futuro nuestro país minimice los casos de suelos contaminados que puedan afectarla salud de la población. La Segunda Suplemento Ruta de la Sustentabilidad, 27 de junio de 2012.


A pesar de que existen diversas definiciones en torno a los pasivos ambientales, como comúnmente se denomina a los terrenos impactados por una actividad que ha cesado, sin tener una adecuada fase de cierre y tampoco de tratamiento para prevenir eventuales daños ambientales, sí hay acuerdo respecto de que éstos deben conjugar tres componentes clave para que se vuelvan un riesgo para la salud de las personas: ser fuente de contaminación, existir un receptor y además una vía de contacto entre ambos.
Esta combinación configuraría un escenario considerado de riesgo ambiental, cuya evaluación es hoy una herramienta aceptada por las autoridades chilenas para la gestión de sitios contaminados. Tal figura está contemplada en la Ley 20.417, que estableció la nueva institucionalidad ambiental en nuestro país. A pesar de ello, una de las dificultades para la regulación de los pasivos ambientales en nuestro país es que hoy no existe una definición única y estandarizada para identificar estos sitios con alto potencial contaminante.
ESPECIFICACIONES A LOS PLANES DE REPARACION
Aunque los temas relacionados con los pasivos ambientales son competencia del Ministerio del Medio Ambiente, es la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) la que actualmente trabaja en diversas herramientas que. están más bien dirigidas a prevenir la existencia de nuevos terrenos con estas características.
En esta línea, explica el superintendente de la cartera, Juan Carlos Monckeberg, avanzan en el diseño de una propuesta reglamentaria que contendrá instrumentos de incentivo a su cumplimiento, como será el caso del Plan de Reparación, mecanismo que permitirá a los infractores que hayan ocasionado un daño ambiental asumir su corrección, presentando una propuesta de remediación ante la SMA.
"Este plan, que será evaluado por el Mirada experta a los sitios contaminados Del 8 al l 1 de octubre Fundación (hile realizará en nuestro país el seminario internacional "Gestión de sitios contaminados: Un desafio permanente", encuentro sobre pasivos y sitios industriales que permitirá conocer diversos instrumentos de gestión y herramientas desde una mirada integral, preventiva, proactiva y estratégica.
Allí se abordarán temas relacionados con la prevención de contaminación ambiental, analizando las lecciones aprendidas de catástrofes químicas y los sistemas de respuestas a emergencias; los instrumentos internacionales asociados a la gestión integral de zonas contaminadas, con lineamientos en el manejo de emergencias e incidentes, y la gestión integral de sitios contaminados, con la identificación, priorización, evaluación y remediación de los lugares con contaminación.
Servicio de Evaluación Ambiental, busca la reparación de daños ambientales de forma más rápida y efectiva, asegurando la continuidad de ecosistemas y la conservación del patrimonio ambiental", describe Monckeberg, al tiempo que agrega que la propuesta de este reglamento ya fue aprobado por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y está a la espera de ser firmado por el Presidente Sebastián Hilera, para luego pasar a la toma de razón por parte de la Contraloría General de la República.
La entidad fiscalizadora trabaja paralelamente en la elaboración de otras bases metodológicas que permitirán evaluar la existencia y características del daño ambiental, la cual servirá de guía para la toma de decisiones de los actores públicos y privados involucrados. Esta tarea la llevan adelante junto al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) y GreenLab UC, Gestión y Política Ambiental Dictuc, que recientemente ganó el concurso Bienes Públicos para la Competitividad de Corfo.
Su objetivo es entregar metodologías públicas, compartidas, consistentes y uniformes para realizar Planes de Reparación asociados al daño ambiental ocasionado producto de una infracción de competencia de la SMA.
Monckeberg destaca que "este proyecto contribuirá a la competitividad de los sectores productivos del país al generar un estándar social de reparación, permitiendo además tomar decisiones de inversión, previendo las decisiones del regulador y alineando su conducta hacia la prevención del daño y la contención de los efectos negativos derivados de sus posibles infracciones".
NUEVOS ESTANDARES DE CALIDAD
Una entidad que lleva varios años abordando esta materia es Fundación Chile, que desde fines de los años ’90 ha abordado, analizado, desarrollado y luego transferido diversas metodologías de evaluación de riesgo ambiental. entregando en más de una cincuentena de proyectos, prácticas y estándares de trabajo en este ámbito.
Dicha organización ha inspeccionado más de 500 sitios potencialmente contaminados, desarrollado sobre 40 evaluaciones de riesgo ambiental y ejecutado más de 10 proyectos de remediación con empresas de distinto rubro.
La entidad público-privada trabaja actualmente en la tercera parte y final de un proyecto financiado por InnovaChile de Corfo, adjudicado en 2010, consistente en el desarrollo de herramientas y estándares de calidad ambiental para la identificación, confirmación y control de sitios contaminados. La iniciativa contempla, además, la aplicación de un piloto de identificación de pasivos ambientales en la Región de Magallanes.
"El objetivo es entregar herramientas para agilizar, estandarizar y mejorar el proceso de toma de decisiones, tanto de las autoridades ambientales como de los privados que buscan la recuperación y saneamiento de sitios contaminados", explica Angela Oblasser, directora de Remediación Ambiental de la Gerencia de Agua y Medio Ambiente de la institución.
Oblasser forma parte del equipo que desarrolla el proyecto, en el cual el Ministerio de Medio Ambiente es entidad mandante y oferente, yen el que también participa activamente la Universidad de Magallanes como co-desarrollador, la Seremi del Medio Ambiente de la región y la ENAP Magallanes como interesados.
Este proyecto está conformado por tres etapas, cada una de ellas con un plazo de un año para su ejecución. Desde 2010 se han abocado a la elaboración de estándares con los cuales identificar, priorizar, jerarquizar y evaluar los suelos con potencial presencia de contaminantes (SPPC).
"Adicionalmente, hemos avanzado en el levantamiento de un catastro de SPPC en la Región de Magallanes, la consolidación de estándares de calidad ambiental para hidrocarburos, además de la elaboración de manuales sobre tecnologías de remediación de hidrocarburos y de buenas prácticas para este mismo rubro", detalla Juan Ramón Candia, gerente de Agua y Medio Ambiente de Fundación Chile.
Junto con lo anterior, actualmente elaboran una plataforma de información geográfica para la gestión de sitios con potencial presencia de contaminantes, herramienta online que permitirá al Ministerio de Medio Ambiente visualizar los sitios con mayor riego.
"Ha sido un proyecto por medio del cual se ha logrado generar redes de trabajo y apoyo entre instituciones del ámbito público y privado, adquirir conocimientos y experiencia en torno a la gestión de sitios contaminados, y generar importantes productos, algunos de4os cuales ya están siendo ampliamente utilizados", cuenta Candia.
Este año está programado entre junio y agosto desarrollar capacitaciones en todo el país para difundir este trabajo, en las cuales se invita a participar a reparticiones públicas y actores privados interesados en la temática. Para octubre se ha calendarizado la realización de un seminario internacional en este ámbito (ver recuadro).
Las entidades involucradas esperan que esto sea un paso fundamental para la pronta materialización de listados de pasivos ambientales regionales que se sumen al catastro de pasivos ambientales mineros (PAM) levantado por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), información con la que se podría dar cuenta sobre la real situación de los suelos contaminados en nuestro país.
Recuadro :
La experiencia de ENAP en Magallanes
Fue a mediados de lo década de los años 40 que (hile -o través de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP)— inició las campañas de perforación y explotación petrolera en la Patagonia.
En Tierra del Fuego, junto a cada una de estas perforaciones se construyeron fosas o piscinas donde se acumulaban los residuos que generaba el quehacer petrolero, una práctica propia de la época y de la industria petrolera, tanto a nivel nacional e internacional.
Hacia 2005, la empresa decidió de manera voluntaria abordar la remediación de estos pasivos ambientales e inició un ambicioso proyecto, uno de los más grandes en materia ambiental en Chile, denominado "Saneamiento de Pasivos Ambientales de ENAP en Magallanes".
Este plan se centró en la limpieza de la totalidad de las fosas considerados críticas: 1.010 de un total aproximado de 2.500 pasivos ambientales dispersos en un área de 6.000 km2.
Con una inversión que a la fecha es del orden de los US$ 25 millones, la firma contó desde un principio con la asesoría técnica de Fundación (hile, entidad que actuó como project manager del plan, que consideró la elaboración de un catastro de pasivos y su caracterización medioambiental, la evaluación de sus riesgos ambientales, además del análisis de las melares opciones de remediación, entre otros análisis.
A junio de este año se habían saneado 417 de las 1.010 fosas identificadas para ser intervenidas; es decir, el 41% del total.
"Siendo el tema de los pasivos ambientales relativamente novedoso en el pais y más asociado a la actividad minera, y considerando además que a lo fecho no existe normativo respecto de sitios contaminados con hidrocarburos de petróleo, este proyecto representó un verdadero reto, que enfrentamos con soluciones innovadoras, mirando la realidad internacional y con el esfuerzo mancomunado de un equipo multidisciplinario, relacionado con lo autoridad ambiental y otros públicos de interés", destaca Daniel Iturrizogastegui, director del Proyecto de Saneamiento Ambiental de la compañía.

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