Flavia Liberona, aclara tendencia mundial sobre medioambiente y reflexiona sobre las crisis en Chile

Originalmente, esta entrevista debía aparecer en Diario El Delfín. Por diferentes razones, ajenas al quehacer periodístico, y debido a una suspensión temporal de ese proyecto editorial, no apareció. VientoPatagón, 18 de junio de 2012.

Originalmente, esta entrevista debía aparecer en Diario El Delfín. Por diferentes razones, ajenas al quehacer periodístico, y debido a una suspensión temporal de ese proyecto editorial, no apareció. VientoPatagón, 18 de junio de 2012.


Esta entrevista fue realizada el viernes 11 de noviembre de 2011, en las oficinas de Fundación Terram, en Providencia, Santiago de Chile.
Los temas que se abordan, son absolutamente vigentes e iluminan la realidad. Viento Patagón.cl, en abierto compromiso con la verdad, y con sanas intenciones de compartir estos contenidos con la ciudadanía, ha decidido publicar y entregar absoluto respaldo, tanto al autor de la entrevista como a la información que expone Flavia Liberona.
Flavia Liberona (científica y Directora Ejecutiva de la Fundación Terram), otorga claridades sobre el sostenido y fuerte interés de todas las naciones por temas medioambientales.
La tendencia apunta a que, en efecto, los buenos negocios tanto para las empresas como para los Estados, surge de una comprensión global, donde diálogo y reflexión son pilares fundamentales. Los empresarios en Europa, por ejemplo, en Escandinavia, poseen altísimos estándares para generar negocios y una acendrada actitud de diálogo con las personas. Entre otras cosas, porque tienen una institucionalidad bien estructurada que otorga garantías explícitas, tanto a las personas como al medio ambiente.
El mundo entero, contempla lo que está sucediendo en Chile, en temas medioambientales, -en un país en cuya canción nacional se lee que es “El Jardín del Edén”-. Existe un enorme interés de la prensa internacional, especialmente por las decisiones y acciones que se están llevando a cabo a todo nivel. 
Flavia, quien posee un agudo sentido humano y gran potencia intelectual, hace un llamado urgente al diálogo, y aunque parezca obvio a: “tener consciencia que las decisiones que se toman en el ahora, tendrán consecuencias para las futuras generaciones”. Por ello, ha realizado con su equipo, profundos estudios que se pueden leer en Internet; sin duda, con una participación activa y positiva en la realidad nacional.
En este sentido, con un lenguaje asequible, analiza, reflexiona y señala los enormes desafíos actuales que tiene Chile y sus ciudadanos, a propósito de estos temas. También, entrega algunas claridades respecto de la situación de las termoeléctricas, y otras tan delicadas como la de Isla Riesco. En este contexto, ella contempla una disyuntiva; “o bien la indiferencia de una mayoría, o bien la oportunidad sustancial de un diálogo urgente, necesario y vital para todas las personas”.
Por Eduard Von Europa.
© Texto inscrito en el Dpto. Registro de Propiedad Intelectual, Chile, año 2012.
¿Desde cuándo está involucrada con la Fundación Terram y por qué?
Yo trabajo en esta institución desde el año 2007. Llegué a asumir el cargo de Directora Ejecutiva, porque el director anterior se fue de Chile a realizar un doctorado. Hubo una búsqueda de alguien que pudiera asumir y “resulté electa” (sonríe). En todo caso, he trabajado en temas ambientales desde mis años de formación universitaria. De hecho, soy bióloga, tengo un Diplomado en Desarrollo Social, y me he involucrado con ONG’s, desde el año 1995, aproximadamente.
¿En qué consiste el proyecto de la Fundación Terram?
El proyecto de Fundación Terram, consiste, en lo fundamental, en generar y trabajar en políticas públicas ambientales, estableciendo análisis críticos y propuestas. Por cierto, identificamos temas particulares, que nos llaman la atención del conjunto de temas ambientales de Chile, y a partir de esto, visualizamos el tema de política pública que puede existir detrás de ellos; de esto trata en parte, el trabajo de la fundación.
Usted posee formación científica y parece sentirse muy a gusto.
Es cierto, y para mí resulta muy cómoda esta forma de trabajo. Para mí, es un verdadero regalo estar aquí.
¿Y cuáles han sido los mayores desafíos profesionales que ha enfrentado junto a su equipo, desde que ingresó hasta la fecha?
Yo creo que uno de los mayores desafíos que hemos tenido, como equipo, ha sido el tema de la crisis de la Salmonicultura. 
A ver, Terram es una organización que nació el año 1997. Y desde el año 2000, se comenzó a trabajar en el tema salmonero. Cuando se produjo la crisis de la Salmonicultura, -era un escenario que nosotros ya habíamos previsto-, puesto que era evidente que no había un manejo adecuado ni de los salmones ni de las metodologías de cultivo. En este punto, hubo un momento muy importante, porque presentamos documentos, información precisa para asistir bien, trabajo sistemático para las reformas a la Ley de Pesca y Acuicultura, -en materia de Salmonicultura-. Además, en ese mismo momento, ocurrió todo lo relacionado con la reforma de la institucionalidad medioambiental, asunto que observamos de cerca; asistimos al Congreso Nacional y generamos propuestas. 
En consecuencia, ¿qué sucedió con la institucionalidad ambiental?
En el caso de la institucionalidad ambiental, se inició con un proyecto bastante mediocre y se terminó con uno peor. Claro, esto no es responsabilidad de Terram que siempre ha actuado de forma positiva y constructiva, respecto de los temas medioambientales en Chile,  sino de un acuerdo político que hubo en el momento entre el gobierno de Bachelet y la Alianza; en esa ocasión, encabezada por quienes hoy son ministros, me refiero a Andrés Allamand y Pablo Longueira. Como quedó de manifiesto en la prensa, ellos suscribieron un acuerdo que no permitió un tratamiento de fondo, y lo que hoy tenemos es una institucionalidad ambiental que tiene ministerios, superintendencia, servicios de evaluación ambiental, -y en el futuro tribunales y probablemente servicios de biodiversidad y áreas protegidas-, y ¿qué sucedió?; ¡nada! Los temas medioambientales, más allá de las instituciones, no han variado, porque no se abordó con seriedad el análisis del modelo ambiental chileno, y en consecuencia, tampoco las soluciones. Esto todavía es un desafío pendiente.
¿Cuál es su visión del modelo medioambiental en Chile? Entiendo que, curiosamente, hay temas vinculados a la ontología del lenguaje, de la comprensión de términos en el papel, con acepciones bastante legalistas y hasta enajenantes.
Claro, por ejemplo podemos comenzar nuestro análisis, en la búsqueda de un modelo que defina, por ejemplo, “contaminación”. Por un lado, es sabido –especialmente por quienes nos movemos en el mundo medioambiental- que la Constitución señala que “el Estado tiene el deber de preservar el Medio Ambiente, y más precisamente señala que significa el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación”. Por otro lado, la Ley de Medio Ambiente define contaminación, en base a lo que está normado. En suma, en Chile, todo lo que no tiene norma, -que es como el 90% de las cosas-, ¡no es contaminación!
De hecho, la prensa ha informado de personas que sufren graves situaciones de salud.
¡Exactamente! Por estas razones, la gente de La Greda (Puchuncaví, en Valparaíso) se está muriendo, y eso no se considera contaminación en términos legales; obviamente consiste en un tema estructural. Porque si tú no cambias en el lenguaje, la definición de contaminación, eso no es contaminación. La comprensión que se tiene es la siguiente: puede existir en la realidad una nube tóxica, luego se identifica científicamente como una nube tóxica, luego se aclara que “no se emitió un contaminante sobre tal nivel, entonces no es contaminación”. Lo que importa es esta lógica legalista, da lo mismo si alguien se cayó muerto al lado o no (manifiesta con indignación). 
Entiendo que estas situaciones no fueron planteadas en la reforma, que hubo una indiferencia radical.
No fueron planteadas. De hecho, nosotros propusimos el cambio de aquella definición y esto no fue acogido. Resulta indignante que en la Bahía de Quinteros, donde hay termoeléctricas, donde se encuentra la localidad de La Greda, este año ya se haya registrado cuatro episodios de contaminación, sin contar con el registro histórico. Es decir, es un sitio industrial.
Está claro que es un sitio industrial, sin un estudio riguroso, que ha generado manifestaciones de legítima indignación de parte de los ciudadanos; ¿cuál es su perspectiva?
La reflexión es: ¿cómo se permite la instalación reiterada de industrias en esa zona, sin haber realizado una profunda evaluación de lo que está sucediendo, sin contar que han transcurrido 15 ó 20 años de operación de la Ley de Medio Ambiente?
Por norma, debería existir un plan de descontaminación, ¿por qué las autoridades no reaccionan?
Se supone que por la Ley de Medio Ambiente hay normas, y tú visitas el lugar y pruebas que existe una nube tóxica y que la gente se está muriendo. ¿Acaso nadie nota que algo está funcionando mal? Por ejemplo, lo que sucedió en Campiche (Puchuncaví, en Valparaíso), situación relevante para el gobierno de Bachelet, con una intervención gubernamental tanto o más grosera que la que ha habido con el actual gobierno, a vista y paciencia de los observadores extranjeros que quedan impresionados con tanta brutalidad.
El conflicto es potente a nivel medioambiental, y es necesario un cambio en la institucionalidad ambiental chilena. Ha habido tantos casos, que en perspectiva bien podrían haberse tratado de otra manera, con mayor madurez, consciencia y sabiduría. En tantos, ni siquiera hubo mediación, evaluación de proyectos uno a uno, diálogo con las comunidades.
Tenemos un Ministerio de Medio Ambiente, objetivamente, inoperante en muchos sentidos, una Superintendencia de Medio Ambiente que todavía no puede empezar a funcionar, un Servicio de Evaluación Ambiental, que funciona igual o peor que antes; ¿y después se preguntan por qué hay conflictos ambientales que complican la vida del país?
En términos de cotidianeidad medioambiental, la situación no cambió nada; ¿cómo comprende, entonces, los objetivos de una reforma?
Una reforma es para dar cuenta de una necesidad de un país. El objetivo de una política pública o de una ley es dar cuenta de una necesidad real del país.
De acuerdo, comprendo. Voy a plantear de una forma ingenua la siguiente pregunta: ¿por qué cree que la autoridad política no contempla esa necesidad que a ustedes se les hace tan patente –por lo demás, con datos duros- como una necesidad real?
Existen múltiples razones (medita). A ver, desde que el gobierno de la presidenta Bachelet, estaba interesado en aprobar una ley que creara algo, (porque eso daba puntos para la OCDE, o para lo que fuera), y luego decir “cumplimos en materia ambiental”, -asunto que no habían cumplido los anteriores presidentes de la Concertación-. Era un gesto para mostrar “algo” en materia ambiental, cuando a nivel mundial el tema estaba en los Medios de Comunicación. Fue muy superficial. Para la comunidad internacional, es evidente que Chile no sólo está retrasado respecto de Europa, sino que de sus países vecinos: Perú, Ecuador, Uruguay y Argentina.
Otra razón, es la conveniencia. Puesto que a nadie le conviene regular los temas medioambientales, porque ello redunda en temas económicos, en los que se juegan grandes capitales. Ahora bien, si uno observa con agudeza, resulta que es  un mal negocio para el Estado, porque esto se parece al tema de la educación; si tú no generas una estructura institucional, un marco regulatorio que permita y de ciertas garantías de igualdad ante la ley, -respeto por tu dignidad ontológica-, que si tú eres una comunidad pequeñita y debes enfrentarte a una gran empresa, no vas a ser arrasada, lo que se va a replicar es el movimiento estudiantil.
Hay consecuencias lógicas en este tipo de visión antropológica, y de este  singular tratamiento de los temas medioambientales; ¿cree usted que hay consecuencias negativas en esta forma de pensar y en esta ética?
Claro, porque se está replicando frustración, injusticia, ingobernabilidad en los territorios, -asunto patente por la información de la prensa-. Esto ya se percibe desde el tema de los cisnes de Valdivia (año 2005) y es algo que finalmente va complejizando el escenario, y va deslegitimando a la autoridad, al Estado, y por supuesto a las empresas que, a diferencia de los notables ejemplos de Canadá o Escandinavia, no quieren realizar negocios rentables y con consciencia de las personas y de los temas medioambientales.
La prensa europea internacional, ha realizado algunos análisis de la creación de esta institucionalidad, construida “a lo bruto”; ¿por qué cree que se ha actuado de esta forma o qué razones visualiza? 
Hicieron un mal negocio, aprobaron una institucionalidad a la rápida, sin discusión –que está totalmente deslegitimada hoy-. Y, paradojalmente, como quedó demostrado explícitamente en la prensa nacional, el primero que la deslegitimó fue el presidente Piñera, cuando una vez que se aprueba el proyecto termoeléctrico de Barrancones (a pocos kilómetros de Punta de Choros, en la Cuarta Región de Coquimbo), decide que ese proyecto no va, y luego decide negociar con la empresa por el lado; ¡¿quién entiende?!
El escenario es delicado, ¿no debería existir una reforma para poder enfrentar estas situaciones?
Hay una evasión permanente (afirma con énfasis). Los desafíos se deben asumir con valentía y se debe fomentar el diálogo franco, abierto, positivo. El diálogo es esencial, de lo contrario se genera sólo rabia, frustración y violencia de regreso.
Pasando a temas más específicos, ¿cuál es su visión sapiencial respecto de Isla Riesco? En este sentido, pienso en el ciudadano que accede a Internet y ve en Google un océano de información sin orden ni concierto, y a la postre, debe realizar un gran esfuerzo para comprender lo que realmente sucede, sin olvidar las distancias geográficas y los accesos.
Además, su visión y la de Terram es interesante, porque han tenido un camino, no sólo de arduo trabajo científico, sino que también de una notable una aventura humana.
Hay varias respuestas sobre estos temas. Nosotros hacemos política pública en temas ambientales, y en un momento de la historia de esta institución, nosotros vimos que la atención pública se enfocaba únicamente a Hidroaysén o a la energía nuclear, sin embargo, en nuestros correos electrónicos, había mucha demanda de pequeñas comunidades afectadas por diferentes proyectos: Campiche (localidad situada en la comuna de Puchuncaví, en la Provincia de Valparaíso); Los Robles (sector de Faro Carranza, entre Constitución y Chanco); Patache (puerto ubicado cerca de la ciudad de Iquique); Achibueno (en la comuna de Linares, región del Maule); Alto Maipo (en la región Metropolitana de Santiago), entre otros. Como no parecían estar visibles en los Medios de Comunicación, investigamos y se redactó un documento, que colocamos a disposición de la ciudadanía en nuestra página web. Este documento tiene una versión del año 2009, y otra que se publicó hace un mes
¿Qué se hizo específicamente en esa investigación?
Tomamos todos los proyectos de generación eléctrica que habían ingresado al sistema de evaluación de impacto ambiental (SEIA), desde el año 2000. La primera investigación (año 2009) está actualizada hasta junio de 2011. Identificamos esos proyectos por región, tipo de generación, si eran termoeléctricos, o termoeléctricos a carbón, si eran hidroeléctricos, entre otros; se trata de datos muy objetivos, para hacer diferentes lecturas. Ahora bien, lo impresionante, es que en la actualización de este documento, se descubrió que de 222 proyectos (desde el año 2000 hasta junio de 2011), 165 presentan objeciones graves. Esto es una señal. Luego, cuando se profundiza esta revisión, de esos 165, el 70% son termoeléctricas.
Entiendo que paralelamente a lo que señala, cada vez más se sabía del proyecto minero de Isla Riesco en la prensa internacional, -que en todo caso ya había tenido gestiones anteriores-; ¿esto era así?
Exacto. Esa no era la primera versión y aprobación del proyecto, si se observa el historial. Entonces, no hay que sumar mucho, las termoeléctricas son abastecidas con carbón, con carbón de una mina que está en una zona bastante particular del país, como es Isla Riesco, y se trata de una mina de carbón a tajo abierto. De modo, que la reflexión positiva aborda un marco mayor y se generan preguntas: ¿a quiénes abastecen las termoeléctricas?, ¿para qué sirven?, ¿y quién definió que debían ser de esa forma y no de otra?, ¿y con qué tecnología operan?, ¿cuál es su marco regulatorio?, ¿cómo es la experiencia de los países desarrollados al respecto?
Comprendo, y en este punto, ¿puede referirse al tema de Barrancones y a otras cosas que con su equipo fue descubriendo en materia de combustibles sólidos?
Hace mucho tiempo que en la fundación tenemos consciencia que en Chile, no hay norma para combustibles sólidos, esto quiere decir que los tipos de carbón no están normados sobre cuál es mejor o peor. No hay ninguna normativa de tecnología, es decir, no se les exige a las empresas que instalan una termoeléctrica con determinada tecnología (más moderna o menos); el asunto es que no se les exige ninguna tecnología. 
Además, no hay planta de retiro de termoeléctricas después que ya han cumplido su vida útil (que es del orden de 24 a 30 años). En Chile, se dice 24 años, y nadie las obliga a retirarse, en consecuencia, hoy tenemos termoeléctricas que llevan funcionando 70 años; por ejemplo, si funcionan cinco días al año, contaminan mucho, y eso no está regulado. 
Nuevamente, se trata de políticas públicas medioambientales.
Sí, y se pueden solucionar, no son tan complejas (explica con entusiasmo). Lo que sucede es quién, en último término, se está beneficiando de ello, y por supuesto el beneficio pertenece a quienes generan ese combustible, esas tecnologías y esas fuentes de energía; finalmente están cobrando y a la vez prestando un mal servicio que contamina, están aportando con la emisión de gases de efecto invernadero.
Es preciso señalar que en Chile, no existe una política de generación eléctrica de mediano y largo plazo; esto no se ha conversado con los actores, por las leyes que tenemos, son las empresas quienes definen dónde y cuándo y con qué tecnología instalan sus proyectos, y el Estado (ya sea con el Ministerio de Energía o el de Medio Ambiente), no tiene ningún poder para decirles, “¡alto!”, o “existe una forma adecuada de hacer negocios”, o “mi planificación como Estado es que se satisfará la demanda creciente de electricidad con la siguiente metodología de trabajo”, y en lugar de instalar su planta el 2014, deberán tener paciencia e instalarla el 2018, de lo contrario no será aceptada. Esto no existe. Es la empresa la que impone su planta de generación eléctrica.
¿Es de este modo que todas estas situaciones se gestan, es decir, a partir de un mismo criterio? Cito, específicamente, el caso emblemático de Isla Riesco?
Es que aparece Isla Riesco como un elemento más, y que genera interesantes preguntas, a saber: ¿cuántas plantas termoeléctricas en Chile pretenden abastecerse con el aquél carbón?, ¿ese carbón mejora la calidad del carbón que actualmente se utiliza?, ¿qué deja esta actividad para la región?, ¿cuántos empleos genera y de qué calidad?, ¿va a generar contaminación y de qué tipo?, ¿qué sucederá con la naturaleza en su conjunto?
Entiendo que, es patente la existencia de un modelo de generación eléctrica, con un modelo de desarrollo económico que, por ejemplo, en Escandinavia, está regulado, en tanto, que en Chile, es al contrario; ¿cuál es su reflexión acerca de los beneficios del actual modelo y por qué Isla Riesco resultó ser un “caso emblemático”?
Sucede que en este modelo, el beneficio económico es muy escaso, y el impacto medioambiental es considerable. Y se debe plantear como política pública, más allá de proyectos particulares.
El proyecto de la Mina Invierno (Minera Isla Riesco), es emblemático, porque es el primero de cinco minas que se pretenden hacer, y por lo tanto, estamos a tiempo, o quizá atrasados, pero tenemos un espacio para reflexionar, para realizar sanas preguntas, para dialogar: ¿queremos seguir introduciendo termoeléctricas en Chile?, ¿queremos seguir introduciendo carbón?, ¿lo vamos a regular o no?, ¿vamos a colocar el mejor o el peor carbón?, ¿vamos a exigir tecnología de primer nivel a las plantas o no?, ¿cuánta energía necesitamos generar?, ¿para quién es esa electricidad?, ¿con qué precio se paga? 
He estado leyendo sobre la biodiversidad de Isla Riesco, observo que tampoco se ha generado una reflexión en orden a lo que se puede perder desde ese punto de vista. 
Para finalizar, sería importante que usted pudiera entregar un mensaje, a aquellos empresarios –que también son ciudadanos-, que tienen interés por desarrollar una mayor consciencia y también a aquellos a los que le interesa sólo el dinero y el poder, y además, qué cosas no se les puede pasar por alto, en relación a los temas medioambientales.
A ver, yo creo que tanto por el tema de Isla Riesco- y como con Hidroaysén, uno puede ver cosas positivas, y en el siguiente sentido: hay un territorio de Chile que los chilenos empezamos a reconocer como nuestro, es decir, yo conozco Magallanes, conozco Aysén, y sé que la gente de esas zonas siempre como que se siente distante de Santiago, obviamente han sido poco considerandos, poco apoyados, todos los “pocos” que uno quiera y tienen razón. Sin embargo, cuando ocurren estas situaciones de crisis, el chileno que vive en Santiago, siente que ese territorio es de ellos y eso es un gran valor. Lo segundo, tiene que ver con lo que tú señalaste de la biodiversidad. 
En efecto, hay poca reflexión al daño y al impacto en ese proyecto y eso tiene que ver por una parte, con que hay un desconocimiento del lugar, y no sabemos cuánto se va a impactar. Y cuando no sabemos cuánto se va a impactar en términos de la biodiversidad, -porque desconocemos toda su naturaleza, porque hay ciertas especies emblemáticas, y hay un grueso de cosas que no sabemos lo que les va a pasar-. 
En general, en los países desarrollados, se aplica el llamado “principio precautorio”, esto es, si yo no sé el daño que voy a generar, no actúo. Y eso significa que no hago la mina, si yo no conozco y no estudio como se debe. En Chile, no existe este principio en nuestra legislación. Por tanto, más allá de un principio que pueda ser bastante interesante no lo hemos apropiado, y para la mayoría de las personas que vivimos en este país y seguiremos viviendo en él, con hijos y nietos que vivirán en este país, debemos pensar que el país es de todos, y buscar espacios de convivencia y de acuerdos que permitan garantizar que no sólo unos pocos se puedan llenar los bolsillos hoy, sino garantizar calidad de vida, salud en la población, viabilidad en la instalación de proyectos futuros, no destruir economías locales, es decir, hay una serie de cosas que como habitantes del país nos gustaría. 
Porque “es re fácil ir e instalar un megaproyecto en cualquier lugar, en el que tú no tienes arraigo”. Yo creo que eso también es un poco lo que pasa con proyectos tales como Hidroaysén, Isla Riesco, o con Castilla, o con tantos otros. No es mi territorio, es el territorio de “otros chilenos”, por eso el fenómeno es tan interesante. Resulta que los chilenos comenzamos a sentir que estos conflictos ambientales que han ido surgiendo de distinta naturaleza, muchos de ellos ligados al tema energético –eléctrico, de alguna manera nos han ido apropiando el territorio como de todos.
Porque la gente de Los Robles, o la gente asociada a las crisis de las termoeléctricas Pacífico y Patache en Iquique, experimentan las mismas agresiones que en Aysén, que en Isla Riesco, y eso nos va generando una sensación más de unidad como ciudadanos, más de igualdad, y por lo tanto posibilita un debate y una intensa búsqueda de acuerdos, de cómo vamos a usar el territorio, cómo vamos a generar energía o electricidad, cómo la vamos a transmitir, qué queremos como país; ¿queremos seguir alimentando mineras?, ¿queremos regular mejor la extracción minera?, ¿queremos fomentar la pesca o la acuicultura? Debemos tener esas conversaciones como país, no pueden seguir ocurriendo estos hechos. Yo creo que este es el mensaje que los empresarios tienen que, de alguna manera, entender y apropiarse, y el gobierno también. Porque a veces uno se encuentra, curiosamente, con empresarios muy positivos, quizá no siempre los más grandes, dispuestos a conversar estos temas, Ahora bien, se necesita la presencia de un Estado capaz de regular, y eso no es sólo de este gobierno, simplemente la visión no existe. Porque hemos construido instituciones públicas al servicio de los grandes proyectos y no de cosas elementales, como el bien común, como la calidad de vida de los habitantes y su dignidad; esta es la realidad y hay que cambiarla para bien.
[Por último, compartimos con usted algunos útiles enlaces disponibles en Internet. También, este medio, hace un llamado a los ciudadanos a estudiar e investigar sobre estos temas, tanto en los medios, como en las publicaciones científicas disponibles].
1. La Cartilla Ciudadana sobre Termoeléctricas, elaborada por Fundación Terram, busca contribuir a que la ciudadanía conozca y entienda los conceptos claves del sector termoeléctrico, con la finalidad de facilitar tanto su comprensión, como un posterior análisis de su funcionamiento y regulación en el ámbito nacional, como también la situación de este tipo de generación a nivel internacional. En esta publicación también se describen los impactos sociales, ambientales y económicos que produce este sector, así como su contribución al Calentamiento Global y el Cambio Climático. La elaboración de esta cartilla fue posible gracias al apoyo de Fundación Heinrich Boll.
Puede descargarla, aquí:
http://www.terram.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=7926
2. En este enlace, encontrará la Serie de Publicaciones Terram:
http://www.terram.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=56&Itemid=105
[Estos otros enlaces –por citar algunos de una gran cantidad-, contienen información de interés, sobre temas medioambientales].
3. Alerta Isla Riesco.
http://www.alertaislariesco.cl/
4. Patagonia sin represas.
http://www.patagoniasinrepresas.cl/final/
5. Chronik einer angekündigten Katastrophe
http://www.lateinamerikanachrichten.de/index.php?/artikel/1002.html
 
6. Das Pascua Lama Projekt
http://www.quetzal-leipzig.de/lateinamerika/chile/das-pascua-lama-projekt-19093.html
 
7. Umweltprobleme
This entry lists the most pressing and important environmental problems.
http://www.laenderdaten.de/umwelt/umweltprobleme.aspx
 
8. Pascua Lama según el New York Times.
http://www.olca.cl/oca/chile/region03/pascualama181.htm
 
9. ENVIRONMENTAL MINING DISASTER IN THE ALTIPLANO
http://www.noalamina.org/english/bolivia/environmental-mining-disaster-in-the-altiplano
 
10. It’s Time for Second Quarter Reporting: What will Barrick hide from their shareholders this time?
http://protestbarrick.net/article.php?id=185
 
11. Documental "Sed de Oro – Pascua Lama".
 
12. Barrick Gold Pascua Lama Glaciares -TVE Informe Semanal
 
13. Proyecto Pascualama.
http://www.youtube.com/watch?v=lKALxFmPmn0
14. Documental sobre Pascualama, parte 1.
http://www.defensadelcobre.cl/
15. Flavia Liberona, ambientalista: “Estamos en una etapa de deterioro acelerado del planeta”.
Diciembre 19, año 2010.
http://www.uniondelranco.cl/entrevista/flavia-liberona-ambientalista-%E2%80%9Cestamos-en-una-etapa-de-deterioro-acelerado-del-planeta%E2%80%9D/
 
16. Entrevista a Flavia Liberona: “El proyecto de ley sobre áreas protegidas merece una profunda revisión y cambio”
Septiembre 3, año 2011.
http://www.observatorio.cl/node/3916
 
17. Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales
http://www.olca.cl/oca/index.htm
http://www.olca.cl/oca/chile/region03/pascualama181.htm
 
18. LOS PAÍSES MAS VERDES
LOS PRIMEROS Y ÚLTIMOS EN LA DEFENSA DEL AMBIENTE.
http://www.portalplanetasedna.com.ar/pais_verde.htm
 
19. Entrevista a Daniel Alberto Sabsay.
El interés por los temas ambientales intensifica la calidad de la democracia
Por Johanna Schvindlerman – Fotos de Andrés Pérez Moreno.
http://www.revistaadn.com/website/index.php?option=com_content&view=article&id=277:el-interes-por-los-temas-ambientales-intensifica-la-calidad-de-la-democracia&catid=34:noticiasprincipales
20. La Greda, zona de sacrificio. Por Flavia Liberona licenciada en Ciencias Biológicas, experta en Medio Ambiente
http://cambio21.cl/cambio21/site/artic/20111202/pags/20111202113806.html
 
21. Impactos del arsénico en Puchuncaví fueron denunciados en 1985
Marzo 15, año 2011.
 
22. Termoeléctrica en Puchuncaví, la decisión ambiental que viene
Mayo 15, año 2011.
http://diario.latercera.com/2011/05/15/01/contenido/negocios/27-69047-9-termoelectrica-en-puchuncavi-la-decision-ambiental-que-viene.shtml
23. Profesores de La Greda presentan querella por último episodio de intoxicación
http://www.biobiochile.cl/2011/12/09/profesores-de-la-greda-presentan-querella-por-ultimo-episodio-de-intoxicacion.shtml
24. Nuevo episodio de intoxicación en La Greda: 17 niños afectados
Las autoridades de la zona informaron que los niños se encuentran con atención médica, tras presentar picazón en los ojos y desorientación.
http://www.latercera.com/noticia/nacional/2011/11/680-407238-9-nuevo-episodio-de-intoxicacion-en-la-greda-17-ninos-afectados.shtml
25. Contaminación en Puchuncaví: “Esto es tan insostenible que el Estado tiene que reaccionar”
http://radio.uchile.cl/noticias/126084/
 
26. Otras webs: 
http://www.chilesustentable.net
http://www.chilecologico.cl/

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