Pescadores de Quintero planean demandar al Estado de Chile por grave contaminación marina

Aseguran que primero se les prohibió el buceo y la pesca, comenzaron a cultivar mariscos y ahora un estudio arrojó que también están contaminados. Planean demandar al Estado. Mundo Acuicola 18 de junio 2012.
Noticia relacionada: Investigan riesgo de metales pesados en bahía de Quintero


"Zona de sacrificio" llaman en la organización ecologista Oceana a la bahía de Quintero por las 14 industrias -entre ellas termoeléctricas a carbón y fundiciones de cobre- que contribuyen a la contaminación de la zona.

A los críticos episodios vividos en La Greda por dióxido de azufre (SO {-2} ) y otros gases, en los últimos meses se han sumado peaks de contaminación por el mismo compuesto en Quintero. El 24 de mayo se alcanzó un nivel de 5.300 mil ug/m {+3}, lo que supera en 5 veces los permitidos a nivel nacional y en más de 10 los niveles establecidos por la OMS.

La situación derivó desde el 23 de marzo del año pasado (primer episodio grave conocido en La Greda) en todo tipo de acusaciones, anuncios de estudios y programas de intervención, compromisos de las empresas involucradas y un sinnúmero de peticiones de parte de la comunidad.

Y empiezan a cumplirse los plazos. En las próximas dos semanas se espera salga a la luz un nuevo diagnóstico del nivel de contaminación que se registra en la bahía de Quintero, con el avance (30%) de estudios encargados por la autoridad medioambiental que permitirán conocer cuánto y qué contaminantes emiten las empresas. Asimismo, el riesgo ecológico en la bahía y la desembocadura del Aconcagua.

Los informes definitivos estarán en mayo y julio de 2013.

Bajo una nube de humo amarillo

Los habitantes de comunas como Ventanas, Puchuncaví, Quintero y La Greda no dudan en asegurar que viven en un ambiente de alta contaminación.

Los lugareños describen sin dudar los síntomas que aparecen junto a la nube de humo amarillo que viene de las plantas. Y si bien coinciden en que mucho depende del viento, suele ser en la mañana cuando más se siente el dolor de cabeza y la acidez en la garganta. También cuentan de amigos que de jóvenes trabajaron en la ex Enami y que en su mayoría fallecieron por problemas respiratorios y cáncer (esta semana se fijaron las tumbas donde se realizarán exhumaciones por orden judicial).

El dirigente de los pescadores de Ventanas, Sergio Silva, se queja: "En Freirina la gente reclamó por el olor de los cerdos, fue el ministro de Salud y solucionó el problema. Aquí hay nubes tóxicas en La Greda, Ventanas y Quintero y en lo concreto nada se ha hecho. Queremos que aquí se actúe de la misma forma".

De hecho, se acercan plazos que las empresas deben cumplir para regularizar sus ampliaciones y tener autorización sanitaria (recuadro). Incluso, el 30 de junio vence el plazo para la renovación de patentes de industrias de la zona, y Codelco tiene ese trámite pendiente.

Pero la situación no es vista igual por todos los habitantes. El lunes de la semana pasada, dirigentes sindicales de Enap, Basf, Gasmar, Codelco Ventanas, Puerto Ventanas y AES Gener, encabezados por Sergio Morales, dirigente de la división de Codelco, dijeron que "consideramos absolutamente incomprensible y desproporcionado el ataque por parte de las autoridades de Salud y de Medio Ambiente". Y advirtieron que "haremos lo necesario para mantener la legitimidad del trabajo y la defensa de ellas (fuentes laborales) hasta las últimas consecuencias".

Ello, luego de que la Corte de Apelaciones de Valparaíso, acogiera un recurso donde el municipio de Quintero responsabiliza a la estatal y a Aes Gener de los peaks de dióxido de azufre (SO {-2} ).

Alargar las chimeneas expandió la contaminación

Katta Alonso ha vivido toda su vida en Ventanas. Junto a algunos vecinos creó el movimiento Comunidades por el Derecho a la Vida, y desde el 2000 se ha dedicado a golpear puertas para denunciar episodios de contaminación.

"La gente acá vivía de la pesca, la agricultura y del turismo: Cuando se instaló Codelco (primera industria en la zona en 1964), comenzaron las denuncias. La primera fue puesta en 1968 por agricultores de Maitenes que perdieron sus cosechas. La solución fue peor, la autoridad de la época decidió aumentar la altura de la chimenea y sólo consiguieron que las emisiones se extendieran a otras comunas", explica la mujer.

De la agricultura, los habitantes pasaron a dedicarse a la pesca, cuenta el dirigente Silva. Asegura que esta actividad es ahora la más afectada: "Los bancos de machas en Ritoque y Ventanas desaparecieron y con ello el buceo y la pesca. Muchos de nosotros tuvimos que emigrar y trabajar en la minería en el norte, pero eso tampoco duró mucho".

Luego, recuerda, comenzaron a cultivar ostras, una microempresa que por dos años -1998 a 2000- ayudó a paliar la cesantía, pero una alerta sanitaria terminó por hundir el negocio. "Había gente que llegaba intoxicada a los consultorios, con gastroenteritis. En el seguimiento que hizo la Seremi de Salud se dieron cuenta que era por las ostras que compraban en nuestra caleta. Los estudios arrojaron que tenían cobre por sobre la norma y nos prohibieron vender", cuenta Silva.

Y agrega que tomaron en cuenta los consejos de la autoridad y decidieron mover sus cultivos -ahora de erizo, loco, lapa y jaibas- a una "zona segura". Pero en mayo pasado la ONG Océana hizo estudios en los moluscos y determinó la presencia de altos niveles de cobre, arsénico y cadmio. La cosecha será en agosto, pero creen que nuevamente no podrán vender los productos. Sabiendo esto se asesoraron y estudian acciones legales contra el Estado que les arrienda por $900 mil anuales la zona de cultivo contaminada.

Eso sin contar con los "varamientos" de carbón en la bahía. Desde 2008 a la fecha se contabilizan en los 30 episodios, el último hace pocos días. Por ahora -sólo en los meses cálidos-, algunos ex pescadores se dedican a sacar el pelillo que se almacena en los ductos submarinos de la termoeléctrica AES Gener.

Sistema de alerta aún no existe

Pese a las promesas, aún no funcionan bien los sistemas de monitoreo de la contaminación, dicen en la zona. José Varas, alcalde de Quintero, asegura que los dos aparatos que están instalados en su comuna no trabajan en línea, y en la página del Ministerio de Medio Ambiente aparece información de 2009.

Por eso, dice, "dependemos de la información que entregan las empresas y sin ser expertos hemos diseñado un protocolo para decretar la alerta temprana, amarilla o roja, aplicando en caso necesario un plan de contingencia en los colegios".

De hecho, desde hace ya tiempo está pendiente un "Sistema de alerta preventiva" consistente en mensajes de texto y protocolo de información a los pobladores de todas las zonas potencialmente afectadas cuando existan peaks negativos en la calidad del aire. Se espera esté implementado en julio próximo, aunque ya se ha retrasado varias veces su puesta en marcha.

Varas dice que el problema no es el parque industrial, sino la regulación ambiental y las presiones hacia los habitantes. "Se dice que los trabajadores van a quedar sin pega si se cierran las empresas, por eso nadie quiere que eso pase, pero el trabajo no puede ser a costa de la salud de las personas. Es como si te negaran el pan y el agua, pero con la exigencia de que la producción crezca".

Y concuerda con el dirigente de los pescadores: "Si no hay cumplimiento, la gente exige. Así pasó en Aysén, en Freirina y así está pasando acá".

Intendente quiere que convivan vecinos e industrias

El intendente regional Raúl Celis, vocero oficial del tema en el Gobierno, afirma que nadie está negando el problema, sino que se está tratando de mejorar lo que ya está, con todas las limitaciones existentes.

Es que, explica, las industrias emplazadas en la bahía han podido ampliarse gracias a un permiso especial que hace más de 40 años entregó el Ministerio de Vivienda, que permitió la edificación sin necesidad de una regulación sanitaria.

Además, el parque industrial contempla 1.013 hectáreas destinadas a la construcción de industrias molestas o peligrosas, y sólo la mitad está construida, pero esos terrenos tienen autorización del Minvu para ampliación de las empresas que ahora están funcionando.

Y el plan regulador de la región -que está en toma de razón en Contraloría- sólo rebajó el parque industrial a 923 hectáreas. En todo caso, el intendente asegura que tras los episodios de contaminación, no sólo se obligó a todas las firmas a regularizar sus ampliaciones y tener la autorización sanitaria, sino que se cambió el criterio de aprobación.

"No se puede ir en contra de los derechos adquiridos de las empresas, pero sí hay cambios. La comisión de evaluación ambiental ha rechazado nuevos proyectos de termoeléctricas porque la zona está saturada. Es lo que podemos hacer, regularizar lo que no se hizo en 47 años, porque no podemos juzgar con los ojos de hoy lo que se construyó en el pasado. Un estudio de impacto ambiental para todas las empresas ahora no es factible, son realidades diferentes".

La autoridad plantea que su objetivo es lograr la convivencia de la industria con las localidades. Para ello, enumera, está el Acuerdo de Producción Limpia (APL) con 80 medidas que deben aplicar las empresas para mejorar los procesos de producción y bajar la cantidad de contaminantes en el aire y mar; la regulación sanitaria para las ampliaciones ahora es obligatoria, y también se está midiendo la calidad del aire (sólo las de Quintero no funcionan) incluso en las salidas de cada chimenea.

En todo caso, adelantándose a resultados negativos de los estudios en proceso aseguró que ya han pensado en medidas paliativas. Por ejemplo en el caso de los pescadores, "si los estudios en el mar son malos, vamos a enfocarnos en mejorar la calidad del fondo marino. Incluso está la posibilidad de trasladar las caletas de pescadores a sitios libres de contaminación".

Comments are closed.