El Artico alcanza su nivel más bajo en tres décadas

Científicos prevén que la próxima semana el derretimiento de hielo en el Artico alcanzará niveles históricos, coincidiendo con las olas de calor que afectan en este momento al hemisferio norte. El fenómeno, que los científicos atribuyen a un efecto directo del cambio climático, abrió una ruta marítima alternativa al Canal de Suez hace pocos años. La Tercera, 25 de agosto 2012.


Ocurrió por primera vez en 2009. Dos barcos de carga que viajaban desde Corea del Sur hasta Siberia lograron cruzar el mítico Paso del Noreste, atravesando la ruta marítima entre ambos puntos a través del Artico. Era la primera vez que se lograba esta hazaña en 500 años de historia de navegación comercial.

Pero el responsable de este hito no fue el ingenio del hombre ni los avances en la tecnología. El culpable no fue otro que el fenómeno de calentamiento global que impacta a nuestro planeta, cuyo aumento de temperatura afecta especialmente al hielo marino de los polos. En las últimas tres décadas, la cubierta en el período de deshielo ártico ha disminuido 39%, según indican los registros satelitales científicos.

No obstante, los expertos advierten que este año se está alcanzando un nuevo récord. Aunque históricamente agosto marca el inicio del período de deshielo en el océano Artico, el declive de la cubierta helada alcanzaría su peak durante el curso de la semana próxima y no en septiembre como ha ocurrido desde que se tiene registro. Un fenómeno que coincide con los intensos períodos de sequía que afectan al hemisferio y que estudios señalan como los más “intensos” en los últimos 800 años. A esto se suman los efectos al otro extremo del planeta, en la península Antártica, donde investigaciones muestran también retroceso de hielo ligados al cambio climático.

El Polo Norte

Un informe dado a conocer recientemente por el Centro de Información de Hielos y Nieves, de Estados Unidos, señala que durante las dos primeras semanas de agosto los niveles de hielo en el Artico fueron más bajos que el récord histórico a la fecha, que data de 2007: estamos hablando de 483.000 Km2 de hielo menos que aquel año. Datos del Centro de Información Climático, en ese país, explican que solo entre 2005 y 2007, la cubierta de hielo ártico disminuyó a 4,8 millones de Km2, lo que representaba una disminución equivalente a 23% en solo dos años (ver infografía).

Fue así que en los años subsiguientes estos deshielos hicieron posible la navegación a través del Polo, un sueño que los navegantes habían abrazado durante siglos. Este año, la temporada de deshielos se ha adelantado en al menos 10 días según indican los últimos registros: el año pasado, el punto más bajo de hielo se alcanzó recién el 9 de septiembre, indica el estudio. Según ha señalado el Panel Internacional para el Cambio Climático (IPCC), el declive del Artico ha sido más acelerado de lo que se proyectaba en los modelos matemáticos, lo que es resultado directo de la emisión de gases de efecto invernadero causada por el hombre.

A esto se suman también registros satelitales que muestran que, si se la compara con otros años, el 97% de la cobertura norte de Groenlandia ha desaparecido: en julio, un iceberg cuyo tamaño duplica al de Manhattan se desprendió del glaciar Greenland Peterman.

Andrés Rivera, glaciólogo del Centro de Estudios Científicos de Valdivia (Cecs), dice que si bien esto no implica la desaparición total del hielo en el Artico, se aprecia una disminución constante de la cobertura en los últimos 30 años. “Cada vez se registra una mayor superficie con derretimientos”, señala el científico. Rivera aclara que esto no implica un aumento del nivel del mar, ya que se trata de hielo marino, que forma parte del volumen oceánico global.

Los efectos en la Antártica

El fenómeno coincide con las sequías intensas que afectan al hemisferio norte. Un estudio dado a conocer a fines de julio por científicos de las universidades Clark y Northern Arizona, señala que el período de sequía que afectó al hemisferio norte entre 2000 y 2004 fue el más intenso de los últimos 800 años. La investigación advierte que estas sequías aumentan las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera, al reducir la capacidad de las plantas para capturar el CO2 en 50%. La sequía de 2012, agrega el estudio, tiene características similares a las del comienzo del milenio, lo que puede indicar que durante el siglo XXI estos fenómenos serán frecuentes, impactando las temperaturas oceánicas y aumentando el derretimiento de hielos en los polos.

Andrés Rivera explica que si bien en la Antártica los cambios no han sido tan pronunciados, en la parte occidental del continente helado, que comprende el territorio de Chile, se registran los mayores cambios. “Hay zonas en la parte oceánica occidental donde se registran adelgazamientos”, afirma Rivera, quien agrega que en términos generales los cambios no son tan significativos, considerando todo el continente, cuyo volumen de hielo alcanza los 13 millones de Km2.

El año pasado, en un sobrevuelo con la Nasa, el Cecs detectó el desprendimiento de un témpano gigante cuyo tamaño es equivalente al de la isla de Manhattan, Nueva York, en la zona de Pine Island. “Aunque son procesos normales en Antártica, en algunas áreas puede indicar que los glaciares se están adelgazando y algunas plataformas están colapsando”, dice. Un estudio de junio de 2011, elaborado por la Institución Oceanográfica Woods Hole, señala que aunque la cubierta de hielo marino en la Antártica ha aumentado en algunos sectores, si el ritmo de calentamiento global continúa podría llevar hasta el borde de la extinción a especies como el pingüino emperador. Las proyecciones indican que hacia 2100 las poblaciones podrían disminuir en 81%. 

 

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