Alerta de maremoto causó masiva evacuación en el norte

En ciudades de las regiones de Arica, Tarapacá y Antofagasta. Habitantes de sectores costeros salieron por su cuenta hacia zonas seguras, pese a que no hubo instrucciones en tal sentido. El Mercurio, 06 de septiembre 2012.


A las 11:56 de ayer, 12 minutos después del terremoto de 7,6° Richter que afectó a Costa Rica, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) emitió una alerta ante la "alta probabilidad" de un maremoto para las costas de Chile, y ocho minutos más tarde informó las horas probables de arribo de las olas al país: la primera llegaría a Arica a las 17:23 horas.

El hecho causó preocupación en las ciudades costeras, principalmente en el norte del país, entre Arica y Antofagasta, donde la gente comenzó a evacuar por su cuenta. Principalmente en colegios, donde algunos establecimientos empezaron a activar sus planes de emergencia y los padres llegaron a retirar a sus hijos.

Esto pese a que a las 12:37 el SHOA cambió la alerta a "estado informativo", y a las 13:15 la canceló en forma definitiva a través de un cuarto y último boletín.

Sólo en la Región de Antofagasta dos mil personas abandonaron la costa, tanto en la capital regional como en Tocopilla, Mejillones y Taltal. En Antofagasta, el colapso de teléfonos celulares se extendió por dos horas.

Luis Moyano, alcalde de Tocopilla, criticó la descoordinación que terminó provocando temor en la población. Dijo que no hubo claridad en la información, por lo que "le informé al Gobierno la evacuación y la suspensión de las clases para no cometer errores que puedan arriesgar vidas", dijo.

En Iquique, la difusión de la alerta en las redes sociales causó alarma. Más de diez colegios y jardines infantiles ubicados en el borde costero evacuaron y las calles se vieron colapsadas por autos con apoderados que iban a buscar a sus hijos. También se dificultó la conexión telefónica.

"Nadie respetó nada. Nosotros íbamos con niñitos y los autos pasaban a toda velocidad. Fue muy peligroso", dijo Silvia Pérez, educadora de un jardín infantil que evacuó a 50 menores.

La intendenta de Antofagasta, Luz Ebensperger, afirmó que falta aclarar a la gente la diferencia entre alerta y alarma de maremoto. "La alerta es un llamado a monitorear un evento en campo lejano, mientras que la alarma es cuando se debe evacuar", dijo.

Una reflexión que compartió el intendente (s) de Arica, Patricio López. En esa ciudad también hubo autoevacuaciones, principalmente en jardines infantiles. Las autoridades dispusieron que 40 vehículos y 200 policías se desplegaran en las calles para tranquilizar a la gente.

"Creemos que tal vez hubo un malentendido en la condición de alerta, y la gente la entendió como una orden de evacuar (…) Incluso algunas radios llamaron a hacerlo, pero nunca emanó oficialmente una instrucción de ese tipo", dijo López.

La autoevacuación se repitió en menor medida en localidades costeras como Dichato (Biobío) y Constitución (Maule), y en el archipiélago Juan Fernández. "Fue una medida preventiva que la gente tomó de inmediato, porque todavía está traumada con el maremoto de 2010", dijo su alcalde, Leopoldo González.
 
Alerta sólo indica probabilidad; la alarma, un peligro inminente

Según el protocolo de operaciones del SHOA y de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), se define como alerta de maremoto el estado de la situación que indica la existencia "de una alta probabilidad de tsunami para las costas de Chile". Ante este hecho, se activan los comités de emergencia y un plan de enlace entre las autoridades. Distinto es el estado de "alarma", que indica la existencia "de un peligro inminente de tsunami en las costas de Chile". Es recién entonces cuando se determina una eventual evacuación del borde costero, situación que debe ser decretada por la Onemi de cada región. El director nacional de dicho organismo, Benjamín Chacana, afirmó ayer que "en ningún momento hubo evacuación decretada por la Onemi o las intendencias (…) Algunas personas decidieron salir en forma voluntaria".

 

Comments are closed.