Científicos dan el impulso inicial al Censo de la Vida Marina en Chile

Iniciativa se prolongaría por 10 años. Reunidos en el salón de plenarios del Congreso, presentaron los objetivos y algunas de las metas del ambicioso proyecto que demandará una inversión de 157 millones de dólares. El Mercurio, 06 de septiembre 2012.


Apenas conocemos más o menos bien la fauna que habita los primeros veinte o treinta metros de nuestro mar territorial. Pero las profundidades allí pueden superar los cuatro mil metros, e incluso más; y hasta ahí, salvo excepciones, nunca ha llegado un equipo científico.

Si a eso se suma el casi inexplorado borde costero de fiordos y archipiélagos australes, más el ecosistema de los montes submarinos, la información sobre los habitantes del mar chileno es bastante ínfima.

Revertir esa situación es el objetivo del primer censo de vida marina, proyecto que se iniciaría en 2013 y que impulsa desde la Universidad de Concepción el biólogo marino Víctor Ariel Gallardo. A la iniciativa se han sumado otros 60 científicos de 19 universidades y centros de investigación del país.

Ayer, el salón de plenarios del Congreso en Valparaíso sirvió de escenario para dar el puntapié inicial a la iniciativa. Allí, seis de los investigadores involucrados presentaron los proyectos que buscan desarrollar en las costas, fondos, fiordos y montes submarinos. Los que fueron complementados con espectaculares imágenes de recientes expediciones a la isla Salas y Gómez, ubicada al noreste de Rapa Nui.

La idea es determinar qué es lo que realmente existe en el mar chileno, sus características y qué potencial aprovechamiento económico podría tener. Esta información, según Gallardo, es fundamental para el futuro del país, si se considera que hoy la explotación del mar territorial apenas representa el 1% del PIB.

El conocimiento actual de especies marinas es bastante limitado: 6.548, que son en su mayoría mamíferos, peces, moluscos y algas, pero desconocemos casi todo respecto de los hongos, microorganismos y bacterias presentes.

Todas las especies son importantes, y por eso hay que conocerlas, afirma Vreni Häussermann, investigador de la UCV y director de la estación científica Huinay. "El bicho desconocido de hoy puede darnos mañana un alimento, un medicamento o un material industrial; pero sin conocimiento, no vamos a poder aprovecharlo".

Los brasileños, cuenta Häussermann, encontraron frente a sus costas una especie de esponja gris más o menos fea, pero ésta contenía sustancias que hoy se usan en fármacos. El país ha obtenido patentes por estos desarrollos.

"Nosotros hemos descubierto en los últimos cinco años que la cantidad de especies de este mismo género en los mares de Chile es más grande que en cualquier otra parte del mundo", dice el investigador.

El proyecto de censo marino cuenta, hasta ahora, con el 40% del financiamiento a través de las universidades; pero según Gallardo, el 60% restante debería ser responsabilidad del Estado.

El investigador ya fue recibido por el ministro del Interior, quien reconoció la importancia de la iniciativa para el desarrollo económico del país y encomendó al Ministerio de Economía para que busque insertarlo en el Presupuesto 2013. En las próximas semanas se conocerá la respuesta.

En todo caso, Gallardo asegura que el proyecto se realizará de todas formas, aunque si no existe apoyo del Estado, se hará en forma mucho más lenta. 
 
 
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 En el mundo

El proyecto se inspira en el gran censo de la vida marina 2000-2010, que involucró a 2.700 científicos de 80 países y que contempló 540 expediciones en todo el mundo y ha permitido el desarrollo de más de 2.600 publicaciones y el descubrimiento de 6 mil nuevas especies.
 
 
 
 
  
 
 
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 Las tres preguntas clave que intentarán responder son: qué vive en el mar chileno hoy, qué vivió en el pasado, y qué podría sumarse en el futuro. El objetivo es que cada especie tenga su página web, que se integraría al proyecto de la enciclopedia de la vida.

El proyecto contempla marcaje de depredadores, como este tiburón fotografiado durante la expedición de Oceana y National Geographic a Salas y Gómez.

Los investigadores rastrearán desde los microbios hasta las ballenas (en la foto), para lo cual están previstos censos y estudios de poblaciones. Habrá 12 proyectos de investigación en terreno.

Según Vreni Häussermann, de la Fundación Huinay, el mar patagónico es uno de los tesoros marinos más grandes de la humanidad. "Algunos de esos ecosistemas son frágiles y hay que preservarlos, y otros son sumamente productivos".

El material se guardaría en museos especialmente construidos para la ocasión, y además, habrá bases de datos para los investigadores.  

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