La reestructuración de la Super de Medio Ambiente: Adelantan fiscalizadores especializados

A tres meses de la puesta en marcha de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), el nuevo organismo realizó una profunda reestructuración para, dicen fuentes al interior de la entidad, “poder cumplir con todas las expectativas”. La Segunda, 27 de septiembre de 2012.

A tres meses de la puesta en marcha de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), el nuevo organismo realizó una profunda reestructuración para, dicen fuentes al interior de la entidad, “poder cumplir con todas las expectativas”. La Segunda, 27 de septiembre de 2012.


Tras la renuncia del primer superintendente Felipe Lira en mayo pasado, llegó Juan Carlos Monckeberg, quien asumió como provisional. Fuentes al interior del organismo cuentan que su arribo implicó varios “ajustes” en la institución, mientras está a la espera de concursar por el cargo, ya que el nombramiento definitivo del superintendente deberá ser sometido al Sistema de Alta Dirección Pública.
Monckeberg, comentan al interior de la SMA, está liderando la puesta en marcha de la institución, pieza clave que completa la nueva institucionalidad ambiental, sumado a los tribunales ambientales. 
Así, el geógrafo definió las áreas de trabajo y sus énfasis. En términos técnicos, comentan que los ejes son la integración de los instrumentos de carácter ambiental en la fiscalización, fiscalización de las obligaciones, tanto de instituciones públicas como privadas, y la elusión de ingreso al sistema.
“Ahora lo que se está haciendo es jerarquizar mejor la fiscalización, creando un mejor esquema para dar prioridad a los caos que son más relevantes. Eso es para adelantarse a lo que se supone será la gran demanda que tendrá la superintendencia”, sostiene un personero al interior del organismo.
Entre esos aspectos, uno de los énfasis será la fiscalización a empresas que están operando y que no ingresaron a tramitación ambiental el proyecto. Esa será una de las primeras actividades que realizará a comienzos del próximo año, ya en sus plenas funciones.
Para eso, también, crearon equipos especiales de fiscalización. Si antes era un grupo homogéneo de profesionales, ahora se dividen en áreas: aire, agua y patrimonio cultural-humano.
Asimismo, la nueva dirección bajó las expectativas en el “cargo de compromisos”, donde eran las propias empresas que subían las resoluciones de calificación ambiental (RCA) y los puntos en que se cumplía. 
Junto con el aterrizaje de Monckeberg a la SMA, llegaron nuevos profesionales. Uno de ellos es Kay Bergamini , quien asumió como jefe de Fiscalización de la Superintendencia; previamente fue director regional del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de la Región Metropolitana.
Asimismo, se incorporóCristóbal Osorio , abogado de la Universidad de Chile, quien antes de ingresar en el sector público trabajó en el estudio de abogados Claro & Cía. Como fiscal llegóJorge Femenías, abogado de la Universidad Católica del Norte, que viene del estudio Barros & Errázuriz.

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