Cómo opera la planta de Agrosuper a un mes de que se revise permiso ambiental

La mitad de las instalaciones están vacías, no hay nacimientos y quedan 317 mil cerdos en la empresa ubicada en Atacama. Vecinos dicen que ha bajado el mal olor, pero no desaparecido. En noviembre se revisará resolución para operar.;La Tercera, 07 de octubre 2012.


Para ingresar a cada pabellón de la planta de Freirina de Agrosuper, en la Región de Atacama, se debe firmar una declaración jurada, ducharse en forma obligatoria y vestirse con un traje higienizado. Esos son los requisitos para entrar al complejo al que se le prohibió el funcionamiento el 25 de mayo pasado, cuando la comunidad denunció una crisis ambiental por malos olores, lo que llevó a la declaración de una alerta sanitaria.

La Tercera realizó un recorrido por las instalaciones de la industria para ver en qué estado se encuentra a cinco meses de ocurrido el evento y a un mes de que la Comisión de Evaluación Ambiental local -integrada por servicios públicos- vote una nueva Resolución de Calificación Ambiental que ordene nuevas exigencias.

Según el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), un total de 317.431 animales permanecen en la empresa, de un total de 480 mil que había en mayo pasado. Para llegar a los pabellones, situados a ocho kilómetros del centro de Freirina, se debe avanzar por un camino de tierra desde la carretera hasta los sectores de Maitencillo (donde se ubica el centro de reproducción) y Nicolasa (área donde están los chanchos en engorda). Las celdas de los animales están bajo techo y la mitad de ellas luce vacía. Pese al cese de las operaciones, los vecinos de Maitencillo están inquietos. Simón Iribarren, profesor encargado de la escuela Virginia San Román -ubicada a siete kilómetros de una de las plantas-, sostiene que “hay días en que hay olor. Pero son menos constantes los eventos y de menor duración que hace unos meses”. Señala que hay opiniones divididas en torno al proyecto: mientras “algunos lo ven como una fuente de contaminación por olores, otros la defienden como una firma que genera empleo”.

En los planteles hoy laboran 450 personas. En los últimos meses, un grupo de operarios ha debido hacer nuevas tareas, pues ya no están operativas instalaciones como la maternidad debido al paulatino traslado de los cerdos a la VI Región. Ya se han transportado en camiones a 319.244 animales hasta los mataderos, de acuerdo al SAG.

El 60% de los funcionarios en la planta son mujeres. Parte de ellas se había especializado en partos y en el cuidado de los animales pequeños, los que requerían de una dieta especial y de un ambiente cálido en sus primeros días. Ya no se permite la inseminación de las hembras. De hecho, las últimas crías nacieron el 28 de julio pasado.

Por ahora, los empleados deben chequear el estado en que se encuentran los animales para completar sus fichas: peso, talla y condición son clave. En los planteles, cada hembra se ubica en una jaula de fierro y por cada grupo de ellas se disponen machos (pueden alcanzar unos 500 kilos), con el fin de que continúe la interacción natural entre las piaras. Pese a ello, nunca se unen físicamente. Al interior de los pabellones se percibe un fuerte olor a animal, aunque afuera apenas se nota.

Tratamiento

La misma dinámica de revisión de los cerdos se da en los planteles de Nicolasa. Allí llegaron las últimas crías en julio pasado, con apenas 21 días. Hoy esos chanchos pesan 25 kilos y deben seguir ganando peso en un ambiente de 21 °C. Son como cachorros: duermen la mayor parte del día, juegan entre sí e interactúan con los cuidadores. Comen pellets y beben agua por sí solos. Y también dan fuertes gritos cuando aparecen personas, por lo que los trabajadores deben mantenerse con orejeras.

Otros funcionarios se dedican a la limpieza de los recintos: barren los residuos y desinfectan los pisos. La mayor parte de las deposiciones pasa hacia el subsuelo a través de ranuras, y varias veces al día, chorros de agua las arrastra fuera. Y esos desechos siguen un cauce hacia dos plantas de tratamiento de purines (que puede tratar 8.400 metros cúbicos al día). Precisamente, esa infraestructura falló en mayo pasado y generó emanaciones. La firma señala que se repararon los aireadores o dispositivos encargados de descomponer las fecas. Aún hay una piscina de 30 mil metros cúbicos que genera un fuerte hedor a purines que contiene parte de los líquidos que debieron acopiarse allí en mayo pasado. Se estima que esos líquidos serán purificados en las próximas tres semanas.

Es el uso de agua de la compañía en una zona con déficit hídrico lo que preocupa a algunos vecinos. Yahir Rojas, dirigente del Movimiento socioambiental del Valle del Huasco que encabezó las protestas en mayo, sostiene que “no es viable la continuidad del proyecto en la comuna. Queremos que se rechace la Resolución de Calificación Ambiental”. Por su parte, la empresa informó que utiliza 52 litros de agua por segundo.  
 
Manejo de cuerpos

Los cuerpos de los cerdos fallecidos en los criaderos son llevados a fosas de cemento selladas que hay en cada grupo de planteles (con capacidad para 195 metros cúbicos cada una). A los restos se les aplica caly esto lleva a que entren en un proceso de descomposición.Según dirigentes de 0NG locales, los residuos de los animales son manejados al aire libre, lo que es descartado por la empresa. 
 
Expertos evalúan plan de acciones ambientales para proyecto 

Los expertos del comité técnico convocado por el gobierno de Atacama para hacer seguimiento al proyecto Agrosuper se reúnen periódicamente para revisar las acciones tomadas por la compañía en el manejo de olores, y este mes terminará el análisis de la Resolución de Calificación Ambiental (permiso que establece condiciones para que funcione la iniciativa) para someterla a votación en noviembre próximo.

El seremi de Medio Ambiente local, Mario Manríquez, asegura que “nuestro propósito es terminar (esta labor) en octubre. Queremos tener una propuesta para la Comisión de Evaluación, votar y que se termine el proceso”. Entre las acciones que se adoptarían, estarían nuevas medidas para las plantas de tratamiento de purines, de la cancha de compostaje y de manejo de los animales, entre otras.

El seremi asegura que “nosotros hemos percibido que existen algunos eventos de olor, pero hay una disminución drástica en el tiempo. No hemos recibido denuncias formales”, señala el seremi.

La autoridad agrega que la revisión de la resolución “no implica un cierre, sino que ver cuáles son las nuevas exigencias ambientales que va a tener el proyecto para operar con miras a que no se produzcan los problemas que tuvieron”.

Añade que entre las posibles propuestas estaría la relocalización de la cancha de compostaje o bien que ese material esté almacenado menos tiempo en esa zona.

En la firma se sostiene que han invertido US$ 3 millones en sistemas de mejoras de las plantas. 

 

Comments are closed.