Desarrollan novedosas tecnologías para evitar que el CO2 llegue a la atmósfera

Las alternativas van desde transformarlo en plástico de larga duración hasta inyectarlo en el material rocoso.;Aachen o Aquisgrán, situada casi en el límite con Bélgica y Holanda, es una de las ciudades alemanas con más historia. Aquí se conserva la tumba del legendario emperador Carlomagno, también esta ciudad (conocida en francés como Aix La Chapelle) y sus alrededores fueron escenario de uno de los combates más encarnizados de la Segunda Guerra Mundial. Y desde el año 2009 también se está escribiendo el futuro. El Mercurio 19 de noviembre 2012.


Desde esa fecha, el Catalytic Center (CAT) de la RWTH Aachen University es el epicentro del ambicioso proyecto Dream Production, iniciativa impulsada desde Bayer MaterialScience y que apunta a transformar el dióxido de carbono (CO {-2} ) emitido por las plantas de energía termoeléctricas en materia prima para fabricar plásticos.

El dióxido de carbono es uno de los componentes principales de los gases de efecto invernadero. Se estima que su concentración en la atmósfera ha aumentado en al menos 30% desde el inicio de la Revolución Industrial. Según el Panel Intergubernamental de Cambio Climático, es necesario reducir las emisiones en 60% para estabilizar las concentraciones del gas en los niveles actuales. De ahí la necesidad de buscar alternativas para retenerlo.

Freno al gas

El proyecto Dream Production fue una de las principales innovaciones que se presentaron en el marco del foro "Perspectivas de Innovación de Bayer", que se realizó hace pocos días en Leverkusen, Alemania.

La idea es reducir el consumo de petróleo que hoy se emplea para la producción de plásticos y también retrasar la llegada a la atmósfera del gas que más contribuye al efecto invernadero, explica Walter Leitner, director científico del CAT. Es así como mediante un proceso químico el CO {-2} , previamente licuado, es combinado con el óxido de propileno. El resultado es una sustancia viscosa conocida como poliol, uno de los componentes fundamentales para la fabricación del poliuretano.

La idea es que el primer producto fabricado con esta formulación, un colchón, esté disponible comercialmente en tres años más.

Este es el primer paso, ya que, si la tecnología resulta exitosa, el objetivo apunta a extender la producción a revestimientos y poliuretanos termoplásticos (que pueden ser moldeados a altas temperaturas). Entre las áreas de aplicación se encuentran los muebles, el calzado y los automóviles.

Según explicó Leitner a "El Mercurio", dada la alta durabilidad de estos productos, el CO {-2} puede ser retenido por un largo tiempo (10 a 20 años), lo que también puede dar espacio para el descubrimiento de tecnologías que permitan eventualmente nuevas opciones de reciclaje para estos plásticos.

Christoph Gürtler, quien encabeza el programa de catalíticos de Bayer MaterialScience y director del CAT, destaca que el programa ha funcionado en forma exitosa y que además ha incorporado a otros actores, como la empresa eléctrica RWE, la cual aporta desde 2011 a la planta piloto del proyecto el CO {-2} de una de sus centrales.

Inyecciones en basalto

La idea de contener las emisiones de CO {-2} ha dado lugar a diferentes proyectos alrededor del mundo. En Islandia, por ejemplo, desde fines de la década pasada están inyectando en el suelo rocoso de basalto el CO {-2} que de otra forma sería liberado a la atmósfera. El proyecto se conoce como CarbFixy y busca resolver el problema de las emisiones de la planta geotérmica Hellisheiði, la segunda más grande del mundo.

El dióxido de carbono es inyectado en forma líquida en el basalto, una roca de origen volcánico que constituye el 90% del suelo de ese país. Según los científicos encargados del proyecto, el gas puede permanecer en esa roca contenido por largo tiempo.

En el instituto de bioingeniería y nanotecnología de Singapur han logrado transformar el CO {-2} en metanol, uno de los biocombustibles más conocidos.

 

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